- Más de 2.000 sanciones marítimas en 2025 reflejan el aumento de infracciones en recreo y pesca y refuerzan la vigilancia contra la contaminación en aguas españolas.
- La Marina Mercante abrió más de 2.000 expedientes sancionadores en 2025, con multas que superan los 8 millones de euros y un repunte de infracciones en pesca y recreo.
El control del tráfico marítimo y la seguridad en el mar siguen siendo una prioridad para la administración marítima española. Durante 2025, la Dirección General de la Marina Mercante (DGMM) abrió más de 2.000 expedientes sancionadores por infracciones graves, en un contexto marcado por el crecimiento de la navegación de recreo, el aumento de la presión sobre el litoral y la necesidad de reforzar la vigilancia ambiental.
Los datos oficiales indican que la cuantía total de las sanciones impuestas superó los 8 millones de euros, una cifra que refleja la intensidad de la actividad inspectora en puertos y aguas bajo jurisdicción española.
Entre las infracciones detectadas predominan los incumplimientos relacionados con la seguridad marítima, aunque también destacan los expedientes vinculados a vertidos contaminantes y negligencias operativas.
Recreo y motos náuticas concentran la mayoría de infracciones
El análisis de los expedientes muestra un patrón claro: las embarcaciones de recreo lideran las infracciones, concentrando el 57 % de los casos abiertos por la Marina Mercante en 2025.
A esta cifra se suman las motos náuticas, responsables de aproximadamente el 20 % de las sanciones.
La proliferación de estas actividades en zonas costeras, especialmente durante la temporada estival, sigue generando numerosos incumplimientos de normativa relacionados con:
- Navegación en zonas restringidas
- Falta de documentación o titulación
- Incumplimiento de normas de seguridad
- Velocidades inadecuadas en áreas de baño
Para la administración marítima, la vigilancia en este segmento resulta clave debido al incremento sostenido del tráfico recreativo en el litoral español durante los últimos años.
Repunte de sanciones en el sector pesquero
Uno de los datos más significativos del balance de 2025 es el aumento de expedientes abiertos a embarcaciones pesqueras.
Las sanciones en este sector representaron el 12 % del total, frente al 9 % registrado en 2024, lo que refleja un ligero repunte de infracciones.
Aunque la mayoría de estas actuaciones no están vinculadas a la actividad extractiva en sí —que suele ser competencia de otras autoridades—, sí se relacionan con cuestiones de:
- seguridad marítima
- condiciones de navegación
- cumplimiento de normativa administrativa
Para el sector pesquero, este incremento pone de manifiesto la creciente exigencia regulatoria en el ámbito marítimo, donde cada vez se intensifica más la supervisión de la seguridad y las operaciones en el mar.
Más de 2.100 expedientes iniciados en total
Durante el ejercicio 2025 se iniciaron 2.122 procedimientos sancionadores, de los cuales:
- 2.024 fueron infracciones graves
- 98 correspondieron a infracciones leves
En paralelo, la administración resolvió 1.907 expedientes, incluidos algunos iniciados en ejercicios anteriores.
Al cierre del año permanecían 215 procedimientos pendientes de resolución, mientras que también se tramitaron:
- 143 recursos de alzada
- 25 recursos contencioso-administrativos
Estos datos reflejan la complejidad administrativa del sistema sancionador marítimo, donde los procedimientos pueden prolongarse durante varios ejercicios.

Contaminación marina: una prioridad para la vigilancia marítima
Uno de los ámbitos donde la Dirección General de la Marina Mercante mantiene una vigilancia especialmente estricta es la prevención de la contaminación marina derivada del transporte marítimo.
Durante 2025 se iniciaron 16 expedientes sancionadores por vertidos o conductas contaminantes, mientras que se resolvieron 20 procedimientos, incluidos algunos iniciados en años anteriores.
La política de control se centra en detectar y sancionar descargas ilegales de hidrocarburos u otras sustancias contaminantes, que representan uno de los mayores riesgos ambientales en el tráfico marítimo.
El vertido del buque “K ONSET”, la sanción más elevada del año
El expediente más relevante del año fue el impuesto al buque “K ONSET”, de bandera liberiana.
La embarcación fue sancionada con 380.000 euros tras producirse un vertido al mar de entre 25.000 y 30.000 litros de fueloil 180 durante operaciones de suministro de combustible en el Puerto de Ceuta.
El incidente se produjo tras la apertura de una grieta en el tanque de combustible, lo que provocó una descarga negligente de hidrocarburos.
El caso refleja la importancia de los protocolos de seguridad en las operaciones de bunkering, una actividad crítica en los puertos y con elevado potencial contaminante.
Otros casos destacados de sanciones ambientales
Entre los procedimientos relevantes también figura la sanción impuesta al buque “LAGERTHA”, de bandera maltesa, con una multa de 200.000 euros por una descarga ilícita de hidrocarburos al mar.
El vertido contaminó 12,7 kilómetros cuadrados de superficie marina y fue detectado por un avión de Salvamento Marítimo, que sorprendió al buque en plena descarga.
Asimismo, en 2025 se resolvió el expediente del buque “ARIANNA”, iniciado en 2023, con una multa de 180.000 euros por denegar auxilio a una persona en el agua, una infracción especialmente grave desde el punto de vista del derecho marítimo internacional.
Seguridad marítima y protección ambiental, ejes del control en el mar
El balance sancionador de 2025 confirma que la seguridad marítima y la protección ambiental siguen siendo los pilares de la actuación inspectora de la Marina Mercante.
El incremento de la navegación recreativa, el tráfico comercial y la actividad pesquera en aguas españolas obliga a reforzar los mecanismos de vigilancia para garantizar:
- la seguridad de las personas en el mar
- el cumplimiento de la normativa internacional
- la protección del medio marino
En un contexto de creciente presión sobre los espacios marítimos, la aplicación efectiva del régimen sancionador se mantiene como una herramienta clave para preservar la seguridad y la sostenibilidad de las actividades marítimas.