- Cinco tótems acercan a Ferrol las artes de pesca y el trabajo del marisqueo de la ría para reivindicar el relevo generacional.
- La Cofradía de Barallobre lleva a Ferrol una exposición sobre las artes de pesca y el marisqueo de la ría para divulgar el oficio y favorecer el relevo generacional.
El trabajo que cada día se desarrolla en la ría de Ferrol sale del agua y llega a las calles. Cinco tótems informativos acercan estos días a la ciudadanía las artes de pesca, el marisqueo y la realidad de quienes viven de una actividad estrechamente ligada al territorio.
La iniciativa parte de la Cofradía de Pescadores de Barallobre, que ha puesto en marcha una exposición itinerante con la intención de explicar cómo se trabaja en la ría, poner en valor el conocimiento acumulado durante generaciones y llamar la atención sobre uno de los principales retos del sector: garantizar el relevo generacional.
La exposición podrá visitarse este sábado en la Alameda de Ferrol, coincidiendo con la Feria Agroalimentaria Local e Sostible organizada por la Mancomunidade de Concellos da Comarca de Ferrol.
Cinco tótems para explicar cómo se trabaja en la ría
La exposición está formada por cinco estructuras informativas de tres caras cada una. El formato permite abordar diferentes aspectos de la actividad pesquera y marisquera y, sobre todo, mostrar al público una realidad que habitualmente permanece alejada de los espacios urbanos.
Los paneles explican las distintas artes de pesca y marisqueo, pero también inciden en la importancia económica y social de estas actividades y en el vínculo existente entre las profesiones del mar y la identidad de la comarca.
El proyecto ha contado con la participación directa de mariscadores de la Cofradía de Barallobre. Sus experiencias y conocimientos han servido para construir parte de los contenidos de la exposición.
Ese componente resulta especialmente relevante porque permite explicar el oficio desde la perspectiva de quienes lo ejercen.
No se trata únicamente de describir una herramienta o una técnica. Detrás de cada arte hay conocimientos sobre el medio, las especies, las mareas, los fondos de la ría y unas condiciones de trabajo que se han transmitido durante generaciones.
Del puerto de Barallobre a las calles de Ferrol
La exposición fue presentada durante la Festa do Marisco de Barallobre, celebrada en el puerto de esta localidad, y posteriormente comenzó un recorrido por diferentes puntos de la comarca.
El objetivo es llevar los tótems a lugares con elevada afluencia de público y convertirlos en una herramienta de divulgación sobre el sector.
Su presencia en Ferrol permite además establecer una conexión entre dos realidades que forman parte de un mismo territorio: el consumo y la alimentación por un lado, y el trabajo necesario para obtener los productos del mar por otro.
La elección de la Feria Agroalimentaria Local e Sostible como una de las próximas paradas refuerza precisamente ese vínculo entre producción, territorio, alimentación y sostenibilidad.

El relevo generacional, uno de los grandes retos
Más allá de la divulgación, la iniciativa plantea una cuestión de fondo para el futuro de la actividad pesquera y marisquera: quién continuará trabajando en el mar dentro de unos años.
El envejecimiento de buena parte de los profesionales y las dificultades para atraer a nuevas generaciones convierten el relevo generacional en uno de los desafíos del sector.
En este contexto, acercar el oficio a la población más joven puede contribuir a mejorar su conocimiento sobre unas profesiones que, en muchas ocasiones, se perciben únicamente a través del producto final que llega a los mercados.
Explicar cómo se captura o se recoge el marisco, qué herramientas se utilizan y qué conocimientos requiere el trabajo puede ayudar a mostrar la complejidad de una actividad que combina tradición, experiencia y adaptación permanente al medio.
El conocimiento también forma parte del patrimonio
La actividad de pescadores y mariscadores no solo tiene una dimensión económica. También forma parte del patrimonio cultural y social de la ría de Ferrol.
Las artes de pesca, las técnicas de marisqueo, el conocimiento de las mareas y de los fondos o la propia organización del trabajo constituyen un patrimonio que corre el riesgo de perderse si no existe continuidad entre generaciones.
Por eso, iniciativas de divulgación como esta pueden desempeñar una función que va más allá de mostrar información: contribuyen a preservar y transmitir un conocimiento directamente ligado al territorio.
Ferrol pone el mar en primer plano
La presencia de los cinco tótems en la Alameda de Ferrol permitirá acercar esta realidad a un público amplio y trasladar el debate sobre el futuro del sector fuera de los puertos y las lonjas.
La Cofradía de Pescadores de Barallobre ha contado para desarrollar el proyecto con financiación del GALP Golfo Ártabro Norte y con la colaboración de los mariscadores que aportaron sus conocimientos y experiencias.
La iniciativa parte de una idea sencilla: para garantizar el futuro del mar también es necesario que la sociedad conozca el trabajo que hay detrás de cada producto que llega a la mesa.
Y en la ría de Ferrol, ese conocimiento tiene nombres, técnicas, herramientas y muchas horas de trabajo sobre el terreno.
Síntesis
Los cinco tótems de Barallobre convierten las artes de pesca y el marisqueo en protagonistas de una exposición itinerante que busca acercar el sector a la ciudadanía. Una forma de divulgar un oficio tradicional, reconocer el conocimiento de sus profesionales y recordar que el relevo generacional será determinante para que ese patrimonio siga vivo.