Marisqueo en Noia: más cupos y precios de hasta 23 euros

  • El berberecho de Noia supera los 23 euros por kilo en segunda clase y la cofradía aumenta los cupos tras un inicio de campaña marcado por el esfuerzo marisquero.
  • El marisqueo en Noia arranca con buenas cotizaciones y mayores cupos de berberecho, mientras los profesionales afrontan duras jornadas para llegar a los bancos.

Marisqueo en Noia: más cupos y precios de hasta 23 euros

La campaña del berberecho arranca con buenas cotizaciones y una ampliación de los límites de captura. Una noticia esperanzadora para los profesionales que cada día recorren kilómetros y desafían las mareas para ganarse la vida.

El esfuerzo empieza a encontrar recompensa en la ría de Muros-Noia. Después de un inicio de campaña marcado por las largas caminatas de los mariscadores a pie y las dificultades para acceder a los bancos productivos, llegan buenas noticias desde las lonjas: el berberecho de segunda clase supera los 23 euros por kilo y la Cofradía de Noia ha decidido aumentar los cupos de extracción.

La medida responde a la buena acogida del producto entre los compradores, principalmente empresas conserveras, y permitirá a los profesionales incrementar sus capturas diarias en un momento especialmente importante para sus economías.

La campaña, iniciada el 13 de octubre, comienza así con dos imágenes que resumen la realidad del sector: la dureza del trabajo sobre los bancos marisqueros y la satisfacción de comprobar que el producto alcanza cotizaciones atractivas.

El berberecho de Noia comienza la campaña con precios al alza

Las primeras jornadas han dejado cotizaciones que invitan al optimismo, especialmente para los ejemplares de mayor tamaño.

Los precios medios comunicados, antes de impuestos, sitúan al berberecho de segunda clase por encima de los 23 euros por kilogramo, mientras que el de tercera supera los nueve euros y el de cuarta se mueve alrededor de los cinco.

Cotizaciones del berberecho en Noia

Precios medios de primera venta, antes de impuestos. Datos publicados el 16 de octubre de 2026.

Aunque la mayor parte de las capturas corresponde a berberechos de tercera y cuarta clase, los ejemplares de segunda también están teniendo presencia significativa en las lonjas. En estas primeras jornadas se han contabilizado algo más de 3.000 kilogramos de esta categoría.

La respuesta comercial ha sido determinante para que la cofradía revise los límites inicialmente establecidos.

La Cofradía de Noia aumenta los cupos de captura

La decisión permite ampliar la cantidad de berberecho que cada profesional puede llevar diariamente a la lonja.

Los nuevos límites quedan establecidos de la siguiente manera:

Los dos primeros tripulantes de las embarcaciones pasan de 20 a 25 kilogramos, mientras que los profesionales del marisqueo a pie aumentan su cupo de 13 a 16 kilogramos.

Esta ampliación, solicitada por parte del sector desde las primeras jornadas, abre la posibilidad de mejorar la facturación diaria, siempre que las capturas y las cotizaciones acompañen.

No se trata únicamente de extraer más berberecho, sino de encontrar un equilibrio entre volumen comercializado, rentabilidad y conservación del recurso.

La Cofradía de Noia viene utilizando los cupos como herramienta para adaptar la oferta al comportamiento del mercado. En campañas anteriores incluso llegó a reducir los límites cuando los precios descendieron por debajo de los niveles considerados adecuados.

Siete kilómetros de esfuerzo para llegar al berberecho

Pero las buenas noticias económicas no eliminan las dificultades de un oficio que exige una considerable resistencia física.

En el banco marisquero de A Misela, los profesionales a pie deben recorrer aproximadamente 3,7 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, atravesando arenales, zonas fangosas y canales que cambian de profundidad según las mareas.

Durante la segunda jornada de campaña, el miércoles 14 de octubre, el paso por O Canal, entre A Misela y Os Cuncheiros, se convirtió en uno de los mayores obstáculos.

El agua superaba el metro de profundidad en algunos puntos, obligando a los mariscadores a colaborar entre ellos para atravesarlo sin perder las herramientas.

Los profesionales disponen de unos 45 minutos para alcanzar el banco productivo, antes incluso de comenzar las labores de extracción.

Más de siete kilómetros de recorrido para trabajar unas horas y regresar cargados con el fruto de su esfuerzo.

Una realidad que pone en perspectiva el valor económico del berberecho y recuerda que las cotizaciones de lonja son solo una parte de la historia.

Rogelio Santos muestra la emoción del regreso a la ría

El inicio de la campaña también ha dejado imágenes de satisfacción entre quienes conocen de cerca el mundo del mar.

Rogelio Santos ha compartido un vídeo de la primera jornada en el que se observa la actividad de las embarcaciones y el regreso de los profesionales a los bancos marisqueros.

En su publicación expresa la alegría de reencontrarse con los compañeros, la cofradía y los servicios de control, pero especialmente de volver a contemplar la ría produciendo, aunque sea poco a poco.

Su mensaje termina con una invitación a comprar y disfrutar del berberecho de Noia, uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía gallega.

Buenos precios, pero todavía queda mucha campaña

El aumento de los cupos y las cotizaciones iniciales representan un estímulo para las economías familiares vinculadas al marisqueo.

También benefician indirectamente a una cadena comercial que incluye lonjas, depuradoras, transportistas, conserveras y empresas distribuidoras.

Sin embargo, la rentabilidad de la campaña dependerá de que se mantenga una demanda suficiente, de la evolución de los precios y, especialmente, de la disponibilidad de berberecho en los bancos.

La presencia mayoritaria de ejemplares de tercera y cuarta clase también recuerda que los ingresos reales estarán condicionados por la composición de las capturas, no únicamente por los precios más elevados de segunda.

El desafío sigue siendo garantizar una actividad económicamente viable sin comprometer la capacidad de recuperación de los bancos marisqueros.

Noia vuelve a mirar al mar con esperanza

El arranque de la campaña deja motivos para un optimismo prudente.

Los compradores responden, los precios acompañan y los profesionales disponen ahora de mayores cupos para aprovechar las oportunidades comerciales.

Pero las imágenes de los mariscadores atravesando O Canal recuerdan que cada kilogramo de berberecho tiene detrás un esfuerzo que no aparece reflejado en las estadísticas de las lonjas.

En Noia, el berberecho empieza a cotizar bien. Ahora el verdadero éxito será que esos precios se traduzcan en ingresos dignos y en una campaña con continuidad para quienes viven del mar.