- El Pesca 1 evacúa a un marinero herido grave del pesquero Armaven Uno tras 3,5 horas de vuelo y con olas de 4 metros.
- El Pesca 1 rescata a un marinero herido grave del Armaven Uno, a 100 millas de Cabo Vilán, en un operativo con viento de 30 nudos y olas de 4 metros.
Un marinero resultó herido grave a bordo del pesquero Armaven Uno cuando faenaba a unas 100 millas náuticas al noroeste de Cabo Vilán. La distancia a tierra y unas condiciones meteorológicas especialmente complicadas obligaron a activar un operativo de evacuación que se prolongó durante tres horas y media.
El rescate fue realizado por el helicóptero Pesca 1, en coordinación con Salvamento Marítimo, y terminó con el traslado del tripulante hasta Vigo, donde posteriormente fue evacuado en ambulancia al Hospital Álvaro Cunqueiro.
Tres horas y media frente a un mar complicado
La emergencia se produjo durante la tarde del martes. Según la información facilitada por Gardacostas de Galicia y recogida por el 112 Galicia, alrededor de las 19.00 horas se solicitó la movilización del Pesca 1 para acudir en auxilio del tripulante.
El helicóptero tuvo que cubrir una distancia considerable hasta alcanzar al pesquero, situado mar adentro y lejos de la costa gallega.
A la dificultad propia de una evacuación médica desde un buque en navegación se sumaron unas condiciones meteorológicas adversas: vientos de unos 30 nudos —alrededor de 56 km/h— y olas de hasta cuatro metros.
El operativo completo requirió aproximadamente tres horas y media de vuelo, antes de que el herido pudiera ser trasladado hacia Vigo.
Del pesquero al hospital
Una vez localizado el Armaven Uno, la tripulación del Pesca 1 procedió a la evacuación del marinero herido.
El helicóptero puso rumbo a Vigo y aterrizó en el aeropuerto de Peinador. Desde allí, el tripulante fue trasladado en ambulancia hasta el Hospital Álvaro Cunqueiro, donde recibió atención médica.
La operación vuelve a poner de manifiesto una de las particularidades de la pesca de altura: cuando una emergencia médica ocurre lejos de la costa, el tiempo de respuesta depende no solo de los medios disponibles, sino también de la distancia, el estado de la mar y las condiciones para realizar una evacuación aérea con seguridad.
El Armaven Uno, un pesquero de la flota viguesa
El buque implicado en el accidente es el Armaven Uno, un arrastrero de 31 metros de eslora y ocho metros de manga, construido hace aproximadamente tres décadas y vinculado a armadores de Vigo.
El barco opera en la pesquería de Gran Sol y había salido días antes desde Castletownbere, en Irlanda, uno de los puertos utilizados habitualmente por la flota gallega que trabaja en aguas comunitarias del Atlántico nororiental.
El contexto es relevante porque las campañas de la flota gallega de altura se desarrollan a cientos de millas de sus puertos base. En esas condiciones, cualquier accidente a bordo adquiere una dimensión diferente a la de una emergencia ocurrida en aguas próximas al litoral.
Cuando la asistencia sanitaria no puede llegar por vía marítima en un tiempo razonable, los helicópteros de rescate se convierten en un elemento fundamental para reducir los tiempos de evacuación.
Galicia, una flota acostumbrada a trabajar lejos de tierra
La emergencia del Armaven Uno refleja también la realidad cotidiana de buena parte de la flota gallega de altura.
Buques con base o vinculación histórica con Vigo, A Coruña, Marín y otros puertos gallegos desarrollan campañas pesqueras lejos de sus hogares y permanecen durante días o semanas en el mar.
En esas condiciones, la seguridad de las tripulaciones no depende únicamente de los sistemas de prevención y de los protocolos existentes a bordo. La capacidad de respuesta ante una emergencia médica resulta igualmente decisiva.
El caso ocurrido frente a Cabo Vilán demuestra hasta qué punto puede complicarse una evacuación cuando el accidente se produce a unas 100 millas de la costa y coinciden viento fuerte y mar de fondo.
Una operación condicionada por el tiempo y la mar
Los datos del operativo permiten hacerse una idea de la dificultad de la intervención. Treinta nudos de viento y olas de cuatro metros obligan a extremar las precauciones durante cualquier aproximación aérea a un pesquero.
En este tipo de operaciones, además, el helicóptero debe coordinarse con el buque para facilitar la evacuación y garantizar que el traslado del herido se realiza con las máximas condiciones posibles de seguridad.
La coordinación entre los medios de rescate marítimo y aéreo resulta, por tanto, esencial cuando la emergencia se produce lejos de tierra.
Una evacuación que termina en Vigo
Tras horas de vuelo y una intervención condicionada por la meteorología, el marinero pudo finalmente ser trasladado a Vigo para recibir asistencia hospitalaria.
El suceso vuelve a recordar que, para los profesionales que trabajan en la pesca de altura, la distancia entre el caladero y el hospital también forma parte de los riesgos del oficio.
Y cuando una emergencia ocurre mar adentro, cada milla y cada minuto cuentan.