Galicia impulsa su cultura marítima con embarcaciones vivas

  • Culturmar y Xunta refuerzan su alianza para divulgar el patrimonio marítimo gallego con eventos, formación y presencia internacional.
  • Ribeira acogerá el XVII Encontro de Embarcacións Tradicionais mientras la cultura marítima gallega se proyecta por toda la península ibérica

Las embarcaciones tradicionales navegan hacia el futuro desde Galicia

Galicia vuelve a echar mano de su memoria marinera para construir presente y futuro. La Federación Galega pola Cultura Marítima e Fluvial (Culturmar) y la Xunta han renovado su alianza estratégica para seguir impulsando la divulgación, protección y dinamización del patrimonio marítimo gallego, con especial protagonismo de las embarcaciones tradicionais.

Este acuerdo permitirá, entre otras acciones, la celebración del XVII Encontro de Embarcacións Tradicionais en Ribeira, uno de los grandes eventos del calendario marítimo europeo, y el desarrollo de la IV Copa Mörling – Campionato Galego de Dornas a Vela. Además, Galicia estará presente en encuentros internacionales como el de Vila do Conde o Esposende (Portugal) o el Batelero Eguna en el País Vasco, conectando así su cultura marinera con otras comunidades que también luchan por conservar su legado costero.

Un patrimonio vivo que vertebra la costa gallega

No estamos ante una simple recreación folclórica: el movimiento de las embarcaciones tradicionales en Galicia representa una forma activa de revitalizar saberes, oficios, diseños y técnicas ancestrales, muchos de los cuales siguen vivos en pequeños talleres navales o en comunidades costeras que han resistido a la homogeneización industrial.

En palabras del conselleiro do Mar, Alfonso Villares, esta apuesta se enmarca en el Plan de Cultura Marítima de Galicia Horizonte 2030, que recoge un centenar de medidas orientadas a mantener el pulso del patrimonio marítimo a través de la educación, la conservación y la divulgación. Con más de 1.600 kilómetros de costa y una historia íntimamente ligada al mar, Galicia guarda en sus rías, astilleros, lonjas y diques una herencia que define su identidad.

La alianza con Culturmar busca precisamente eso: transformar esa herencia en motor cultural y económico, mediante iniciativas que unan tradición, participación ciudadana y proyección internacional.

Juventud, redes sociales y biblioteca mariñeira

Una de las claves del nuevo convenio será la educación y difusión entre los más jóvenes. Con una inversión de cerca de 60.000 euros, se elaborarán materiales didácticos pensados para introducir la cultura marítima en centros escolares, museos locales y actividades juveniles. También se ampliará el fondo de la Biblioteca Mariñeira, un archivo público y en crecimiento que reúne libros, documentos, planos y testimonios orales vinculados al mundo del mar.

Asimismo, se impulsará una estrategia digital en redes sociales para acercar estas acciones a nuevos públicos, conscientes de que la divulgación online es clave para garantizar el relevo generacional.

Galicia se abre al mundo desde sus puertos

La participación en encuentros en Portugal y Euskadi refuerza la visión atlántica de la cultura marítima gallega, estableciendo lazos con otras regiones donde el respeto por las embarcaciones tradicionales no es solo una cuestión estética, sino una manera de entender el territorio y su historia.

La presencia de Galicia en estos foros sirve también para dar visibilidad a los proyectos de restauración, formación en carpintería de ribeira o recuperación de diseños históricos que se están desarrollando a lo largo de la costa gallega, desde Ferrolterra hasta A Guarda.

Más allá del pasado: economía azul y cohesión territorial

Aunque el enfoque sea patrimonial, el impacto tiene una clara dimensión socioeconómica. Este tipo de iniciativas favorecen el turismo cultural, fortalecen la identidad local y activan redes de colaboración entre puertos, cofradías y asociaciones. Son una herramienta más para consolidar la economía azul que Galicia persigue, aquella que valora sus recursos marinos no solo desde la pesca o la acuicultura, sino también desde el conocimiento, la cultura y la sostenibilidad.

Porque el patrimonio marítimo no es solo historia: es una oportunidad real para el desarrollo costero, la recuperación de oficios y el futuro del litoral gallego.