Galicia demanda eliminar las TAC en especies accesorias y que se completen los análisis existentes para conocer el estado real de los recursos pesqueros

  • La propuesta gallega afecta al abadejo, el lenguado, el merlán, la maruca, y la solla en los caladeros del Gran Sol, Cantábrico, Noroeste, Francia y Escocia, por la falta de información científica que avale la necesidad de limitar el esfuerzo pesquero
  • Destaca que en muchos casos son TAC que llevan invariables en sus cifras más de 5 años y la considerable reducción del esfuerzo pesquero de impacto sobre estas especies
  • El documento remitido por la Xunta al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación señala una aplicación excesiva del principio de precaución por la Comisión Europea sin tener en cuenta aspectos ambientales, sociales o económicos 

La Dirección General de Pesca, Acuicultura e Innovación Tecnológica presentó ante la Secretaría General de Pesca (SXP) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación un escrito en el que demanda al Gobierno central a eliminación de los totales admisibles de capturas (TAC) sobre especies accesorias dado que no existen informes científicos concluyentes sobre el estado real de estos recursos pesqueros en varios caladeros comunitarios. Una medida, en todo caso, que supedita a la adopción de medidas técnicas de gestión sobre estas especies. 

El documento menciona específicamente la situación del abadejo -en aguas del Gran Sol, Cantábrico, Noroeste, y aguas de Escocia-, el lenguado y el merlán -en las aguas del Cantábrico, Noroeste y Francia-, la maruca – en aguas internacionales-, y la solla -en aguas del Cantábrico, Noroeste y Portugal. El Gobierno gallego esgrime varios argumentos en los que sustentar la petición, como que se trata de especies sometidas a un esfuerzo pesquero no dirigido, salvo casos específicos de poca entidad, y centrados en un menor número de buques de artes menores de la flota costera artesanal. 

En esta línea destaca la existencia de precedentes en la eliminación de TAC sobre la limanda y la platija europea en el Mar del Norte en base la dictamines científicos que indican un riesgo bajo o la ausencia de riesgo de explotación insostenible y señala esta medida como la mejor opción ante su posible conversión en especies de estrangulamiento. Por otra parte subraya que, aunque se trata de TAC establecidos de manera preventiva y proponiendo en varias ocasiones recortes genéricos del 20% aplicando el principio de precaución, son cuotas estables en el período 2010-2023, manteniéndose en muchos casos invariables en sus cifras durante más de cinco años.  

Reducción del esfuerzo pesquero 

La dirección general aporta más datos en los que cimentar la petición relativos a la considerable reducción del esfuerzo pesquero de impacto directo sobre estas especies ya que el principal desembarque procede de la flota de palangreros de fondo y redes de enmalle que se vio reducida en los últimos años en el Gran Sol y en el caladero del Cantábrico y Noroeste. A esto suma la escasa consideración del volumen de desembarques con un promedio de 701 toneladas anuales respeto a las cantidades desembarcadas de promedio en pesquerías que capturan estas especies. Una cantidad de escasa entidad que representa en torno al 0,42% del total de la pesca gallega desembarcada por las flotas que ejercen esfuerzo pesquero sobre ellas.   

Escasez de datos 

La Administración gallega denuncia una aplicación excesiva del principio de precaución de una manera lineal y con escasez de datos al tiempo que lamenta que la Comisión Europea no mantenga un equilibrio con otros aspectos relevantes como el ambiental, el social y el económico, poniendo un foco en exclusiva en el apartado relativo al recurso. En este punto señala que la propia Política Pesquera Común dispone, “los efectos de las actividades pesqueras, incluidos los descartes sobre las especies que no son objeto de pesca, especies asociadas o dependientes, así como las condiciones ambientales, sociales y económicas”, en línea con las recomendaciones de la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura).

En el escrito expone que la propuesta de TAC realizada por el ICES (Consejo Internacional para la Exploración del Mar) es establecida en base a cuestiones muy diversas sin que exista una base sólida para su determinación por lo que, ante la debilidad de datos, demanda un proceso para completar los análisis existentes en aras de un mejor conocimiento del estado de los recursos y de una mejor adecuación de los TAC o incluso su eliminación ante lo escaso nivel de riesgo de conservación existente.