- La campaña de centolla y buey de mar comienza el 9 de noviembre en Galicia, con capturas limitadas y apertura escalonada según las zonas.
- Galicia reabre la pesca de centolla y buey de mar el 9 de noviembre. Consulta las zonas autorizadas, las cuotas de captura y las fechas de campaña.
La flota artesanal vuelve a faenar este lunes, 9 de noviembre, tras la veda. La centolla tendrá que esperar hasta el día 30 en el litoral comprendido entre Estaca de Bares y el río Eo.
La centolla y el buey de mar regresan este lunes, 9 de noviembre, a las capturas de la flota artesanal gallega, poniendo fin a varios meses de veda y abriendo una de las campañas más esperadas del otoño. La reapertura llega en un momento importante para las economías de numerosos puertos pesqueros, con la vista puesta en las primeras cotizaciones en lonja y en la demanda que tradicionalmente acompaña a las celebraciones navideñas.
Sin embargo, no todo el litoral comenzará a pescar centolla al mismo tiempo. Mientras las embarcaciones podrán capturarla desde la desembocadura del Miño hasta Estaca de Bares, la costa comprendida entre este cabo y el río Eo tendrá que esperar hasta el 30 de noviembre.
El buey de mar, por su parte, podrá capturarse desde este lunes en toda Galicia, conforme al calendario establecido en el Plan experimental de gestión 2026-2027, publicado en el Diario Oficial de Galicia el pasado 19 de junio.
Dos fechas de apertura para la centolla gallega
La campaña presenta un calendario diferenciado en función de las zonas de gestión pesquera, que responde a las particularidades biológicas y a la evolución del recurso en cada tramo de costa.
Las fechas de apertura quedan establecidas de la siguiente manera:

En el caso del buey de mar, la apertura será el 9 de noviembre en las tres zonas, sin distinciones territoriales.
Este calendario permitirá recuperar la actividad en buena parte de las rías gallegas, especialmente en puertos donde la centolla constituye un complemento relevante para las embarcaciones de artes menores.
En el litoral norte, la apertura más tardía de la centolla obliga a mantener tres semanas adicionales de espera, aunque las embarcaciones autorizadas podrán retomar la captura de buey de mar.
Cuotas de captura: 35 kilos por barco y tripulante
Uno de los aspectos fundamentales del nuevo período extractivo es la limitación de las capturas diarias para evitar una presión excesiva sobre el recurso.
El plan establece para la centolla una cuota máxima de 35 kilos diarios por embarcación, a los que se suman otros 35 kilos por cada tripulante enrolado a bordo.
En la práctica, los límites se traducen en las siguientes cantidades:

Estos topes corresponden a la centolla y no deben confundirse con las condiciones aplicables al buey de mar.
Las embarcaciones deberán cumplir, además, las disposiciones específicas de las artes autorizadas y los requisitos de control, desembarque y comercialización.
La regulación busca compatibilizar la rentabilidad de una pesquería tradicional con la conservación de las poblaciones, evitando que una explotación intensiva al inicio de campaña comprometa los resultados de los meses posteriores.
Una campaña decisiva para la flota artesanal
La centolla es uno de los crustáceos de mayor reconocimiento comercial del litoral gallego y tiene una especial importancia en las actividades de pesca artesanal.
Su extracción se realiza principalmente mediante artes de enmalle, especialmente los miños, aunque también participan embarcaciones que trabajan con trasmallos, nasas y raeiras.
Para numerosos armadores, la reapertura representa una oportunidad de diversificar los ingresos después de meses en los que han tenido que concentrar su actividad en otras especies.

La trascendencia económica de esta campaña no depende únicamente de los kilos capturados. El valor final de las descargas estará condicionado por la abundancia del recurso, el tamaño y la calidad de los ejemplares, las condiciones meteorológica s y, especialmente, los precios alcanzados en las subastas.
Las primeras lonjas marcarán el ritmo de los precios
Las primeras jornadas permitirán comprobar si la oferta responde a las expectativas y cómo se comportan las cotizaciones.
Puertos vinculados tradicionalmente a esta pesquería, como los de las rías de Arousa, Pontevedra y Vigo, volverán a situarse entre los puntos de interés para compradores, comercializadores y establecimientos de restauración.
El inicio de noviembre tiene además un atractivo comercial añadido: permite que la centolla gallega vuelva al mercado semanas antes de Navidad, cuando la demanda de marisco suele intensificarse.
No obstante, todavía es pronto para anticipar precios o volúmenes de desembarque. Serán las primeras subastas las que permitan valorar el arranque real de la campaña.
La protección del recurso, clave para mantener la pesquería
El período de veda, iniciado el 20 de junio en las zonas A y B, responde principalmente a criterios de conservación.
La suspensión temporal de las capturas pretende proteger las fases de mayor actividad reproductiva, favorecer la renovación de las poblaciones y contribuir a mantener una biomasa suficiente para las siguientes campañas.
El sistema de gestión incorpora también mecanismos de seguimiento y evaluación de la actividad extractiva.
Los datos obtenidos servirán para analizar la evolución de las poblaciones de centolla y buey de mar y estudiar posibles ajustes en las futuras medidas de regulación.
Esta vigilancia resulta especialmente importante en una pesquería cuya abundancia puede experimentar variaciones significativas de un año a otro.
El reto: buenas capturas sin comprometer el futuro
La apertura de la campaña devuelve la centolla y el buey de mar al calendario comercial de las lonjas gallegas, pero también pone a prueba el equilibrio entre explotación y conservación.
Para la flota artesanal, el objetivo será obtener capturas rentables y cotizaciones capaces de compensar los costes de explotación. Para el conjunto del sector, el desafío consiste en mantener una pesquería que aporta actividad económica a los puertos, trabajo a la cadena comercial y un producto especialmente apreciado en el mercado.
El lunes comenzará a despejarse la primera incógnita: cómo responde el mar después de la veda. Las siguientes llegarán en las lonjas, cuando las primeras capturas permitan conocer el verdadero pulso de la campaña 2026-2027