- El Centro de Investigacións Mariñas cumple 50 años como referente en ciencia marina aplicada a la pesca, marisqueo y acuicultura de Galicia.
CIMA: 50 años de ciencia pegada al mar
En un momento clave para el futuro del mar gallego, el Centro de Investigacións Mariñas (CIMA) celebra su medio siglo de trayectoria como una de las principales canteras científicas al servicio del sector pesquero y marisquero. Desde Vilanova de Arousa, este centro público ha contribuido a posicionar Galicia como una referencia internacional en investigación aplicada a los ecosistemas marinos y la producción sostenible de especies comerciales.
Un pilar técnico con impacto directo en el sector
Desde su creación en 1975, el CIMA ha generado más de 800 comunicaciones científicas y cerca de 280 artículos publicados en revistas especializadas. Pero más allá de los números, lo que define al centro es su impacto práctico: sus investigaciones han ayudado a mejorar la gestión de bancos marisqueros, la producción de moluscos y peces en criaderos, y el conocimiento sobre enfermedades que afectan a especies clave como la almeja fina o la coquina.
Actualmente, el centro tiene en marcha 19 líneas de trabajo —11 de ellas iniciadas en 2024— con una inversión de casi 1,9 millones de euros. Los estudios abarcan desde la oceanografía aplicada hasta el control de floraciones algales nocivas, pasando por la mejora de la acuicultura de juveniles y la evaluación del estado de especies como el erizo de mar. Todo ello con una finalidad clara: garantizar la sostenibilidad y competitividad del mar gallego en un contexto de cambio ambiental y presión sobre los recursos.
Ciencia que nace en la ría y viaja por el mundo
La exposición 50 anos na beira do mar, que acaba de inaugurarse en el propio CIMA, ofrece una panorámica visual del trabajo realizado en estas cinco décadas. Con más de 200 carteles científicos recopilados entre 1993 y 2024, la muestra refleja cómo la ciencia generada en las rías gallegas ha cruzado fronteras, participando en congresos en los cinco continentes. Solo se interrumpió en 2020, durante la pandemia.

En esta exposición se trazan las principales líneas históricas del centro: enfermedades parasitarias de moluscos, dinámica de recursos vivos, proliferación de algas tóxicas, o avances en acuicultura de especies con interés comercial. Todo ello, bajo un enfoque riguroso, multidisciplinar y orientado a resolver retos concretos del sector.
Un puente entre la ciencia y la comunidad marinera
Para acercar esta trayectoria a la ciudadanía, se han programado jornadas de puertas abiertas destinadas a escolares de la comarca del Salnés. Con ello, el CIMA busca despertar vocaciones científicas y visibilizar el valor del conocimiento en la gestión del mar. Además, en colaboración con el Concello de Vilanova de Arousa, la exposición será trasladada a una sala accesible para vecinos y visitantes, reforzando así el vínculo entre investigación y territorio.
Una referencia para el futuro del rural costero
La labor del CIMA cobra especial importancia en un contexto donde el rural costero gallego necesita reinventarse sin perder su esencia. La ciencia que se hace en Vilanova no es abstracta: tiene impacto directo sobre los ingresos del marisqueo, la sanidad de los cultivos marinos y la planificación de actividades extractivas. Además, ofrece herramientas para afrontar desafíos como el calentamiento de las aguas, la aparición de nuevas patologías o la adaptación de las artes tradicionales a contextos ecológicos cambiantes.
El CIMA no solo investiga: también traduce ese conocimiento en soluciones aplicables, conectando la tradición marinera con las exigencias de sostenibilidad del siglo XXI. Y lo hace desde la orilla, sin perder contacto con la realidad de los pósitos, los bateeiros y los profesionales del mar que cada día se juegan su futuro en las rías.