Villares dimite tras ser denunciado por Paloma Lago

  • El conselleiro do Mar renuncia tras ser investigado por una presunta agresión sexual a Paloma Lago. Su marcha deja descabezado al sector marítimo en un momento crítico.

Dimisión inmediata tras conocerse la denuncia

El conselleiro do Mar, Alfonso Villares, ha presentado esta tarde su dimisión tras ser notificado formalmente por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) de su condición de investigado en una causa por presunta agresión sexual. La denunciante es la presentadora ferrolana Paloma Lago y los hechos habrían ocurrido hace unas semanas, según fuentes del propio Ejecutivo autonómico.

En una breve comparecencia sin preguntas, celebrada en la sede de San Caetano y con buena parte de su equipo en primera fila, Villares aseguró: «Son inocente», y explicó que abandona el cargo para comparecer “como cualquier otro ciudadano”, sin el escudo jurídico del aforamiento. La decisión, añadió, busca no perjudicar “la confianza de la gente en las instituciones”.

De San Caetano al juzgado de Ferrol

El caso había sido inicialmente tramitado en Ferrol, pero fue remitido al TSXG por la condición de aforado del conselleiro. Ahora que deja su cargo, la causa vuelve a los tribunales ordinarios. El alto tribunal gallego confirmó que el procedimiento está ya abierto y que se iban a practicar diligencias de investigación por un posible delito contra la libertad sexual.

La renuncia, según fuentes de la Xunta, tiene efecto inmediato y se prevé un relevo temporal en las próximas horas. Aunque Villares insistió en la dimensión “estrictamente personal” del caso, la denuncia impacta de lleno en la línea de flotación política del Ejecutivo de Alfonso Rueda, que se enfrenta así a la primera dimisión de su Consello.

Dos años convulsos en la Consellería

Villares, veterinario de formación y exalcalde de Cervo, llegó a la Consellería do Mar en junio de 2023, como relevo de la histórica Rosa Quintana. Su llegada se produjo en plena reestructuración del departamento y en medio de crecientes tensiones en el sector marítimo.

Durante su corto mandato, tuvo que lidiar con episodios especialmente críticos, como la deficiente gestión del vertido de pélets a finales de 2023, y la dimisión en cadena de varios técnicos y cargos vinculados al anterior equipo. A esto se sumaron fricciones con el sector pesquero por la falta de avances normativos, especialmente en marisqueo, y una política marcada por declaraciones institucionales, pero escasa acción estratégica.

Una Consellería a la deriva en plena temporada

La dimisión llega en un momento complejo para el mar gallego. La campaña de bonito está a punto de arrancar, siguen pendientes decisiones clave sobre ayudas al gasóleo, sostenibilidad pesquera y reparto de cuotas, y se mantienen abiertas varias mesas con Bruselas. El vacío de poder en la Consellería amenaza con agravar la sensación de inestabilidad que viene arrastrando el sector.

La renuncia de Villares, marcada por una causa judicial de enorme impacto mediático, se produce en un contexto ya frágil para el mar gallego. Más allá de la defensa personal del exconselleiro, el verdadero interrogante ahora es si la Xunta será capaz de recomponer rápidamente el timón político de una de sus consellerías más estratégicas. Galicia no puede permitirse una Consellería do Mar a la deriva.