- El sector del mar exige controles efectivos ante vertidos sospechosos en A Pobra do Caramiñal que amenazan al marisqueo y la sostenibilidad en la ría de Arousa.
Contaminación recurrente en una zona estratégica del marisqueo
La ría de Arousa vuelve a encender las alertas. La Plataforma en Defensa da Ría de Arousa (PDRA), junto a 23 colectivos del mar, denuncia nuevos vertidos nocturnos en A Pobra do Caramiñal, detectados entre el 29 de septiembre y el 3 de octubre en la playa da Raposiña. Según el sector, se trata de episodios repetidos año tras año, coincidiendo con la actividad de industrias de transformación de alimentos próximas a la costa.
Los profesionales que faenan en esta zona estratégica del marisqueo hablan de “nubes blancas flotantes”, especialmente densas de madrugada, que se dispersan hasta la entrada del puerto. El episodio más grave se habría producido el 3 de octubre alrededor de las 05:00 horas.

Un impacto directo en los recursos de la ría
La preocupación va más allá de lo visual. Estas descargas podrían alterar la calidad de las aguas y poner en riesgo bancos productivos de bivalvos, esenciales para la economía local. En una ría donde el marisqueo sostiene miles de empleos directos e indirectos, la repercusión ecológica y social de estas prácticas es incuestionable.
“Non se pode xogar coa saúde do mar”, recuerdan desde el sector, que reclama garantías y transparencia.
Exigen controles nocturnos y un plan extraordinario
- La PDRA ha solicitado a la Consellería do Mar la puesta en marcha de un Plan de Actuación Extraordinario de seis meses, con vigilancia específica en horario nocturno (00:00–06:00) y en los emisarios industriales. La propuesta incluye:
- Inspecciones periódicas a empresas con limpiezas frecuentes por su actividad productiva
- Revisión documental de productos químicos utilizados
- Identificación de responsables y protocolos internos
- Emisión de un informe técnico oficial para valorar la eficacia de las medidas
- El sector reclama, además, que estas actuaciones se coordinen con Medio Ambiente y Augas de Galicia, organismo al que señalan directamente.
“Más barato contaminar que depurar”
La PDRA acusa a Augas de Galicia de no cumplir sus obligaciones legales en el control de vertidos desde tierra al mar, tal y como recoge la Directiva Marco del Agua y la Ley 9/2010.
Denuncian que el principio europeo de “quien contamina paga” se está incumpliendo en Galicia, lo que genera una situación dañina para el medio y para la competencia empresarial:
“Sae máis barato botar ao mar que manter as depuradoras a punto”.
El sector recuerda que ya acudió a la Valedora do Pobo hace meses por la falta de respuesta administrativa, sin avances significativos.
Un problema que exige respuestas rápidas
La ría de Arousa es uno de los motores económicos del país, y la incertidumbre sobre la calidad de sus aguas preocupa tanto en lonjas como en mercados. La PDRA subraya que no se puede trasladar al sector pesquero la responsabilidad de actuar como “policía ambiental”:
“Temos que protexer o mar para seguir vivindo del”.
Los colectivos exigen medidas preventivas y paliativas inmediatas, alertando de que la dejadez actual pone en riesgo un patrimonio natural y productivo único.