- Galicia activa la veda del centollo y del buey de mar para garantizar la sostenibilidad de dos especies clave para el marisqueo y la pesca artesanal.
- La veda del centollo arrancará el 20 de junio en la mayor parte de Galicia, mientras que en la costa de Lugo se retrasará hasta julio. Analizamos qué supone para el sector y por qué esta medida es fundamental para el futuro del mar gallego.
El centollo es mucho más que uno de los mariscos más apreciados de Galicia. Detrás de cada ejemplar hay cientos de familias que dependen de su captura, una potente actividad económica en las lonjas y un delicado equilibrio entre rentabilidad y conservación.
Por eso, cada año, la llegada de la veda marca un momento clave para el sector. Este 2026 trae además una novedad importante: el cierre no será simultáneo en todo el litoral gallego. La costa lucense contará con un calendario diferenciado, adaptado a las particularidades biológicas de la especie.
Una veda escalonada para proteger el recurso
La Consellería do Mar y representantes del sector han acordado un nuevo plan experimental de gestión del centollo y del buey de mar que estará vigente hasta 2027.
La principal novedad es que la veda del centollo comenzará el próximo 20 de junio en la mayor parte de Galicia, pero se retrasará hasta el 1 de julio en la costa de Lugo, correspondiente a la denominada Zona C, entre Estaca de Bares y el río Eo.
Las fechas quedan establecidas de la siguiente manera:
Centollo
- Zonas A y B (desde el río Miño hasta Estaca de Bares):
- Veda: del 20 de junio al 8 de noviembre.
- Zona C (de Estaca de Bares al río Eo):
- Veda: del 1 de julio al 29 de noviembre.
El buey de mar tendrá el mismo calendario en toda Galicia
A diferencia del centollo, el buey de mar mantendrá un periodo de cierre homogéneo para toda la comunidad.
Buey de mar
- Toda Galicia:
- Del 20 de junio al 8 de noviembre.
Durante estos periodos queda prohibida la captura de ambas especies mediante cualquier arte de pesca en aguas de competencia autonómica.
Además, las embarcaciones que emplean nasas específicas para estas capturas deberán retirarlas y mantenerlas en puerto mientras dure el cierre.
¿Por qué se retrasa la veda en Lugo?
No se trata de una excepción arbitraria.
Las diferencias en el comportamiento biológico del centollo según las zonas del litoral gallego llevan años siendo objeto de estudio. Factores como la temperatura del agua, el crecimiento o los ciclos reproductivos hacen recomendable adaptar la gestión a cada realidad.
Este modelo busca que las medidas de protección sean más eficaces y, al mismo tiempo, menos perjudiciales para la actividad pesquera.
La experiencia acumulada en campañas anteriores ha demostrado que una gestión diferenciada puede contribuir a mejorar la conservación del recurso sin comprometer innecesariamente la rentabilidad de la flota artesanal.

Un recurso estratégico para muchas cofradías
El centollo constituye una de las especies más valiosas para numerosas embarcaciones del litoral gallego.
En puertos como O Grove, Cambados, Ribeira, Cangas, Bueu o A Coruña, su comercialización supone una importante fuente de ingresos durante la campaña. En la costa lucense, especialmente en localidades como Burela, Viveiro o Celeiro, también representa un recurso estratégico.
Cada parada temporal implica sacrificios económicos a corto plazo. Sin embargo, el propio sector es consciente de que la ausencia de medidas de protección podría tener consecuencias mucho más graves.
Sin reproducción suficiente no hay relevo biológico. Y sin recurso, desaparece la actividad.
Sostenibilidad: invertir hoy para poder pescar mañana
Las vedas suelen generar debate. Para algunos profesionales representan meses sin poder explotar especies de gran valor comercial. Pero también constituyen una herramienta imprescindible para garantizar la supervivencia de los recursos pesqueros.
El objetivo es claro: reforzar la biomasa reproductora, favorecer la recuperación natural de las poblaciones y asegurar que futuras generaciones de pescadores puedan seguir viviendo del mar.
La sostenibilidad ya no es únicamente una cuestión ambiental. Es también una necesidad económica y social para el conjunto del sector marítimo-pesquero gallego.
Galicia y el reto de gestionar sus recursos
Galicia es una potencia europea en productos del mar y buena parte de ese liderazgo depende de decisiones como esta.
Adaptar las vedas a criterios científicos, escuchar a los profesionales y encontrar puntos de equilibrio entre protección y actividad extractiva son retos permanentes.
Porque detrás de cada centollo que llega a la lonja hay mucho más que gastronomía: hay tradición, empleo, cultura marinera y el futuro de cientos de familias que viven mirando al mar.
La nueva veda del centollo confirma una tendencia cada vez más presente en la gestión pesquera gallega: aplicar medidas ajustadas a la realidad de cada territorio.
El retraso del cierre en la costa de Lugo no supone un privilegio, sino una adaptación basada en el conocimiento del recurso.
En un contexto de incertidumbre para muchas pesquerías, proteger hoy el centollo y el buey de mar es apostar por un mar vivo, productivo y capaz de seguir sosteniendo el tejido económico y social de la Galicia marinera.