Tragedias en el océano: una muerte confirmada en Fiyi y un falso accidente en Namibia

  • Solo se confirma la muerte de un marinero gallego en Fiyi; el supuesto accidente en Namibia fue un bulo difundido sin contrastar.

El mar vuelve a teñirse de luto para la flota gallega, aunque no en la magnitud que inicialmente se creyó. Mientras se confirma la muerte de un maquinista gallego en Fiyi, el supuesto accidente mortal de tres marineros en Namibia se ha revelado como una información falsa, difundida sin contrastar y desmentida por fuentes oficiales y medios solventes.

Explosión mortal en el pesquero Helena Ndume, atracado en Fiyi

El 30 de octubre, el buque Helena Ndume —con pabellón namibio— permanecía atracado en el puerto de Suva cuando un accidente en la sala de máquinas acabó con la vida de un maquinista gallego, J. C. G., natural de O Seixo (Marín).

Fuentes locales apuntan a una posible explosión de gas freón, utilizado en los sistemas de refrigeración del barco, como causa del siniestro. Otros tripulantes resultaron heridos y fueron atendidos en el Colonial War Memorial Hospital, aunque regresaron al buque horas después.

El cuerpo del marinero gallego permanece en el hospital a la espera de autopsia, mientras las autoridades de Fiyi investigan las causas exactas del accidente.

El supuesto accidente de Namibia, un bulo que se propagó sin confirmación

Apenas un día después, varios medios gallegos y nacionales difundieron que tres marineros de O Morrazo habrían muerto en un accidente de tráfico en Namibia, cuando se dirigían desde el aeropuerto de Windhoek hacia el puerto de Walvis Bay para embarcar.

Sin embargo, ninguna fuente oficial —ni la Embajada de España en Windhoek, ni la policía namibia, ni los medios de comunicación del país africano— ha registrado ni confirmado ningún siniestro de ese tipo.

Medios como El Español – Treintayseis y Faro de Vigo verificaron posteriormente que el accidente nunca se produjo y que la noticia nació de un rumor difundido en grupos de marineros y redes sociales, que algunos medios reprodujeron sin verificación.

El propio Ministerio de Asuntos Exteriores español ha confirmado que no consta ningún fallecimiento de ciudadanos españoles en Namibia en esas fechas.

Rectificación necesaria y reflexión pendiente

El episodio ha reabierto el debate sobre la responsabilidad informativa y la verificación de fuentes en un sector tan sensible como el marítimo, donde la distancia, la precariedad de las comunicaciones y la tensión de las familias favorecen la rápida propagación de rumores.

En esta ocasión, solo el accidente en Fiyi ha sido real. El resto, una historia inventada que logró colarse en las portadas durante horas, sembrando dolor innecesario entre las familias y compañeros de los supuestos fallecidos.

Mientras la comunidad marinera gallega despide al maquinista muerto en el Pacífico, el episodio de Namibia deja una lección clara: en el mar, la verdad también necesita buena navegación.