- Fallece en Muxía Abraham Pérez Búa, patrón del pesquero “Abra”, tras un accidente en moto de agua. La ría quedó marcada por la tragedia del mar.
Muere en Muxía un patrón de pesca tras accidente en moto de agua
La ría de Muxía amaneció este lunes con un profundo pesar. Abraham Pérez Búa, patrón del barco “Abra de Muxía” y vecino muy querido en la localidad, perdió la vida en la tarde del domingo tras sufrir un accidente mientras pilotaba una moto de agua. La embarcación había sido prestada por un amigo, y el suceso tuvo lugar frente a la playa de Os Muíños, en un entorno que conocía bien.
El mar, otra vez, enlutó la costa
La alarma se activó alrededor de las 17:30, cuando un particular alertó de la presencia de un cuerpo flotando cerca del puerto deportivo. La moto de agua apareció a la deriva y poco después, en las inmediaciones, fue hallado el cuerpo de Abraham. Varias personas, al ver que no regresaba y que no respondía al móvil, salieron a buscarlo en una pequeña lancha.
Desde tierra, se movilizaron todos los recursos disponibles: Protección Civil, Policía Local, Guardia Civil, bomberos del parque comarcal de Cee, el helicóptero medicalizado con base en Santiago y los servicios sanitarios del 061. Durante cerca de 30 minutos intentaron reanimarlo sin éxito. Finalmente, se certificó el fallecimiento en la rampa del puerto.

Hipótesis abiertas: golpe de mar o indisposición
Aunque las primeras hipótesis apuntan a un posible golpe provocado por una ola o una caída violenta en la navegación, no se descarta que el patrón sufriera una indisposición repentina mientras manejaba la moto. El cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Galicia (IMELGA), en el CHUAC de A Coruña, donde se le practicará la autopsia. La investigación la coordina el juzgado de guardia de Corcubión.
Un marino querido y respetado en Muxía
Abraham era un rostro conocido en el muelle. Armador y patrón de pesca, su barco, el “Abra de Muxía”, se preparaba para salir al Cantábrico en la inminente campaña del bonito. Su pérdida deja una profunda huella en el sector pesquero local y en toda la comunidad muxiana, donde tanto él como su familia eran muy apreciados.
No es solo un accidente más en el mar: es una herida abierta en una costa que vive, trabaja y a veces sufre junto al agua.
Contexto sectorial
Aunque se trató de un accidente de recreo, la víctima era un profesional del mar, uno de esos hombres que vive entre mareas y campañas, entre aparejos y lonjas. Este tipo de sucesos reabre el debate sobre la seguridad en embarcaciones menores, incluso en actividades de ocio, y sobre la conveniencia de protocolos más estrictos para prevenir este tipo de desgracias, sobre todo en zonas costeras con alta densidad pesquera.