- La Cofradía de Pescadores de Ferrol siembra 833.000 ejemplares de almeja babosa en un banco de libre marisqueo, invirtiendo cerca de 17.000 €, para recuperar el recurso en 18 meses.
Recuperación preventiva en la ría de Ferrol
La mañana del martes se movilizaron dos planeadoras y un buque con rastro de vieira de la Cofradía de Pescadores de Ferrol para depositar 833.000 unidades de almeja babosa en una zona de libre marisqueo entre castillos. Esta iniciativa, que supuso una inversión aproximada de 17.000 €, tiene por objetivo que las piezas alcancen el tamaño mínimo de 38 mm en alrededor de un año y medio, momento a partir del cual podrán extraerse legalmente.
¿Por qué esta actuación?
La almeja babosa (Tapes philippinarum) constituye un recurso clave en Galicia, tanto por su valor comercial como por su papel en el ecosistema de sustrato arenoso-fanguíneo. Sin embargo, los bancos marisqueros presentan síntomas de agotamiento: disminución de tallas medias, menor densidad de individuos y aumento de costes de pesca. Estudios recientes señalan que la actividad extractiva sola ya no garantiza la reposición natural del banco.
La regeneración mediante siembra suplementaria y mejora del sustrato es pues una de las vías adoptadas por el sector y la administración.
Impacto para el sector marisquero de Ferrol
Para la Cofradía de Pescadores de Ferrol, implica una apuesta de futuro: si la siembra evoluciona como se espera, dentro de 18 meses podrán incorporar al banco recolectable un volumen extra de almeja que sin duda mejorará la productividad del área y aliviará la presión sobre los recursos maduros. Es un paso hacia la sostenibilidad del marisqueo, tanto desde la óptica ecológica como económica.
El patrón mayor del pósito, Gustavo Chacartegui, quiso dar las gracias a la Consellería do Mar y en particular a la conselleira Marta Villaverde, así como a la directora xeral de Desenvolvemento Pesqueiro, Ángeles Vázquez, por “facilitar esta acción de regeneración”.
Estas colaboraciones público-privadas son cada vez más habituales en Galicia. Por ejemplo, en la ría de Arousa se sembraron recientemente 145.700 unidades en una superficie de 1,2 millones de m².
Técnica y calendario de extracción
La siembra contempla depositar ejemplares de tamaño reducido, que se dejarán crecer hasta alcanzar los 38 mm mínimos para su extracción legal. Durante ese lapso, se vigilará que el sustrato y la comunidad bentónica evoluciones de forma adecuada. En otras zonas de Galicia ya se aplica un régimen de paralización extractiva —la veda o parada biológica— para favorecer la recuperación del sustrato y del banco.
Para Ferrol este tipo de actuación supone también un calendario de espera para la extracción que por un lado limita la actividad inmediata pero, a medio plazo, debería ampliar el volumen y mejorar la talla del producto.

Riesgos, condiciones y desafíos
El éxito no está garantizado. Algunos de los condicionantes más críticos son:
- La calidad del sustrato y su carácter apto para el asentamiento de las almejas y su crecimiento.
- Las condiciones oceanográficas: temperatura, salinidad, sedimentación, que en algunas zonas ya generan alarmas.
- La presión extractiva antes de que la siembra haya dado frutos, que puede abortar la regeneración.
- La implicación del sector local, imprescindible para el seguimiento y mantenimiento del banco.
una apuesta por el futuro del marisqueo
Esta siembra de 833.000 unidades de almeja babosa en la zona de libre marisqueo de la Cofradía de Ferrol no es un mero gesto simbólico: representa un compromiso real con la regeneración del recurso y la sostenibilidad del sector marisquero. Si se gestiona bien, puede traducirse en más producto, mejor tamaño, y mayor estabilidad para las personas que trabajan a pie de batea.
Para lectores del medio del mar —profesionales de la pesca, acuicultura y marisqueo— esta acción debe interpretarse como un ejemplo de cómo combinar técnica, cooperación administrativa-sectorial y visión a medio plazo para conservar lo que el mar nos da hoy… para seguir teniéndolo mañana.