Se hunde el Pegal frente a Corrubedo: rescatados a tiempo

  • Dos marineros de Ribeira se salvan tras el hundimiento del pesquero Pegal, rescatados por el Día de Reyes a seis millas de Corrubedo.

Un naufragio rápido y sin heridos

El pesquero Pegal, con base en Ribeira, se fue a pique en la mañana del sábado frente a las costas de Corrubedo. A bordo, dos marineros que lograron salvar la vida gracias a la rápida actuación del Día de Reyes, otro barco que faenaba cerca y acudió en su auxilio tras recibir la señal de socorro.

El incidente ocurrió pasadas las 9:00 horas, cuando el Pegal, especializado en el arte de nasas, comenzó a embarcar una cantidad ingente de agua por la popa. Las bombas de achique no pudieron hacer frente al volumen y la tripulación, viendo que la situación era irreversible, activó el protocolo de emergencia. Saltaron a la balsa salvavidas y esperaron a la deriva.

Rescate ejemplar entre profesionales del mar

La llamada de auxilio fue respondida por el pesquero Día de Reyes, con base en O Grove, que se encontraba en la misma zona de faena. A bordo, sus tripulantes reaccionaron con rapidez, recogieron a los náufragos y notificaron inmediatamente a Salvamento Marítimo.

La Salvamar Sargadelos se desplazó al lugar del suceso y completó el operativo de rescate, trasladando a José María Santiago, armador del Pegal, y a su compañero Abel García Lestón, de vuelta a puerto en Corrubedo. Ambos se encontraban en buen estado y sin lesiones aparentes.

Impacto sectorial y reflexión en la costa

Aunque este suceso no ha tenido que lamentar víctimas, vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de la flota artesanal gallega ante emergencias técnicas en alta mar. La rápida inundación del casco y el fallo en la capacidad de achique del Pegal muestran cómo, incluso en embarcaciones con experiencia y tripulación formada, el mar impone su ley.

En este caso, la red de apoyo entre profesionales —clave en las zonas de pesca más tradicionales como la ría de Arousa— permitió que todo quedase en un susto. Sin embargo, el naufragio plantea una vez más la necesidad de programas de revisión técnica periódica, especialmente en embarcaciones de pequeña y mediana eslora, y de garantizar el acceso a sistemas de emergencia actualizados y funcionales.

Sin respuesta institucional hasta el momento

Por ahora, ni la Consellería do Mar ni el Ministerio de Transportes han emitido ningún comunicado sobre el incidente. El suceso ha sido comunicado por Salvamento Marítimo pero no ha generado, al menos por el momento, ninguna evaluación sobre la seguridad en la zona ni sobre las posibles causas del hundimiento más allá del fallo mecánico.

Este tipo de casos demuestra que, más allá de los grandes titulares, la seguridad en el mar sigue dependiendo en gran medida de la solidaridad entre marineros y del buen mantenimiento de los barcos, dos factores que no siempre reciben la atención institucional que merecen.