Ribeira, en el epicentro de los recortes al lirio y la caballa

  • Los recortes europeos al lirio y la caballa amenazan la actividad y el empleo en Ribeira, uno de los puertos clave de Galicia.
  • La lonja de Ribeira, líder en descargas de lirio, afronta un duro golpe tras el acuerdo europeo de TAC y cuotas para 2026.

La lonja de Ribeira vuelve a situarse en el centro del debate pesquero europeo. El acuerdo de TAC y cuotas aprobado en Bruselas para 2026 ha encendido todas las alarmas en uno de los puertos más especializados de Galicia, especialmente en dos especies clave para su economía: el lirio y la xarda o caballa. Los recortes, calificados por el sector como “inasumibles”, amenazan con dejar una profunda huella en la actividad diaria de la rula y en el tejido socioeconómico del Barbanza.

La visita de la conselleira do Mar, Marta Villaverde, sirvió para poner cifras y contexto a una preocupación que va mucho más allá del discurso político: hablamos de flota amarrada, ingresos en caída y un modelo productivo que ve comprometida su viabilidad.

Ribeira, líder gallego en el lirio

Ribeira no es un puerto más cuando se habla de lirio. La rula del municipio coruñés concentra más de la mitad de la facturación que esta especie genera en las lonjas gallegas. De los 19,6 millones de euros alcanzados en el conjunto de Galicia, 10,2 millones corresponden a Ribeira, una cifra que explica por sí sola el peso estratégico de este puerto.

A esta relevancia se suma la existencia de una marca colectiva propia, Lirio de Ribeira, impulsada por la Cooperativa do Mar Santa Uxía de Ribeira (OPP-83), que ha permitido diferenciar el producto y mejorar su posicionamiento en el mercado. Un trabajo de años que ahora corre el riesgo de verse debilitado por una reducción drástica de las posibilidades de pesca.

La caballa, otra pieza clave en la rula ribeirense

El impacto de los recortes no se limita al lirio. La xarda o caballa es otra de las especies fundamentales para la flota y para la lonja de Ribeira. En 2025, las ventas de caballa en Galicia superaron los 7,6 millones de euros, de los cuales 1,6 millones se generaron en este puerto.

La combinación de ambas pesquerías sostiene buena parte de la actividad extractiva, del empleo directo en el mar y del trabajo en tierra: subastas, transporte, comercialización y transformación. Reducir de forma significativa los cupos implica tensionar toda la cadena mar-industria.

Un recorte con impacto directo en economía y empleo

Más allá de los porcentajes y las tablas de cuotas, el sector alerta de consecuencias muy concretas. Menos días de pesca, menor volumen de descargas y dificultades para mantener la rentabilidad de las empresas armadoras. En un puerto altamente especializado como Ribeira, el golpe es doble.

Desde el sector se insiste en que el acuerdo europeo no ha tenido en cuenta la dimensión socioeconómica de estas pesquerías. La sostenibilidad ambiental es incuestionable, pero sin una transición realista, el ajuste acaba recayendo siempre sobre los mismos: la flota artesanal e industrial del Atlántico.

Galicia frente a Bruselas… y a Madrid

Durante la visita a la lonja, la conselleira recordó que la Xunta trasladó a la Comisión Europea informes detallados sobre el impacto socioeconómico de los recortes, elaborados con datos reales de la flota gallega y de los puertos más afectados. Informes que, según lamentó, no fueron atendidos.

También hubo críticas al papel del Ministerio, al considerar que centró sus esfuerzos en mejorar la situación del Mediterráneo, dejando en un segundo plano las necesidades del Atlántico. Una lectura que comparten muchos profesionales del sector, que ven cómo año tras año las decisiones comunitarias se alejan de la realidad de los puertos gallegos.

Ribeira y Galicia ante un escenario incierto

La preocupación no es solo inmediata, sino a medio plazo. Si los recortes se consolidan, el riesgo es claro: pérdida de competitividad, abandono de la actividad y relevo generacional aún más complicado. En zonas donde el mar sigue siendo el principal motor económico, el impacto trasciende al propio sector pesquero.

Por eso, desde Galicia se reclama una gestión de los recursos que combine rigor científico con conocimiento del territorio y del tejido productivo. No se trata de pescar más a cualquier precio, sino de garantizar que las medidas de conservación no ahoguen a los puertos que viven del mar.

Ribeira simboliza hoy el choque entre las decisiones tomadas en Bruselas y la realidad de los puertos gallegos. Los recortes al lirio y la caballa ponen contra las cuerdas a una lonja líder, altamente especializada y clave para la economía del Barbanza.

El debate sobre sostenibilidad no puede desligarse del empleo, de la actividad y de la supervivencia de la flota. Lo que está en juego no son solo cuotas, sino el futuro de uno de los grandes motores del mar