- Intervienen 74 kilos de centolla viva en Rianxo en plena antesala de la campaña navideña, un golpe clave contra el furtivismo en la ría de Arousa.
Vigilancia reforzada ante la campaña navideña
Con la llegada de diciembre, la centolla se convierte en uno de los mariscos estrella del mercado gallego. Y, con ella, también se intensifica la actividad furtiva. En este contexto de máxima vigilancia, un operativo conjunto permitió interceptar en Rianxo 74 kilos de centolla viva, que estaban siendo trasladados sin autorización.
El decomiso se produjo el 22 de noviembre, en un control en el que participaron el servicio de Gardacostas, agentes del Equipo de Resposta Policial de la Unidade da Policía Nacional Adscrita de Galicia y miembros de cofradías de la zona, un frente coordinado que busca frenar la presión del furtivismo sobre los recursos de la ría.
Centolla viva y vehículo intervenido
El hombre que transportaba el marisco fue identificado y se le abrió un expediente sancionador por infracción de la Lei de Pesca de Galicia, que contempla multas elevadas por capturas irregulares, especialmente en especies de alto valor comercial como la centolla.
Además del decomiso del marisco, se intervino también el vehículo utilizado para su transporte, una medida habitual cuando se considera que el medio forma parte esencial de la actividad ilícita.
Dado que las piezas aún estaban vivas, los agentes de Gardacostas procedieron a devolverlas al mar, garantizando así que el recurso vuelva al ciclo productivo y pueda ser capturado legalmente en el futuro.

Un problema que tensiona al sector
El caso de Rianxo no es aislado. La ría de Arousa es uno de los epicentros del marisqueo gallego, y la centolla —especialmente en noviembre y diciembre— se convierte en un objetivo prioritario para redes furtivas que buscan aprovechar el incremento de precios.
Las cofradías insisten en que este tipo de capturas ilegales:
- Distorsionan el mercado, al introducir producto sin trazabilidad.
- Perjudican al marisqueo profesional, que trabaja con cuotas, vedas y controles estrictos.
- Amenazan la sostenibilidad del recurso, al extraer ejemplares fuera de talla o de zonas no autorizadas.
En un año marcado por la irregularidad biológica en algunas rías y por la creciente exigencia de los mercados internacionales en materia de trazabilidad, cada decomiso se interpreta como un paso necesario para proteger la salud del ecosistema y la economía de la costa.
La centolla, un símbolo del invierno gallego
El decomiso llega en el arranque de una de las campañas más importantes del calendario marisquero. La centolla gallega, apreciada por su carne firme y su sabor profundo, alcanza durante las fiestas navideñas precios que superan con frecuencia los 30 o 40 euros por kilo en lonja, lo que multiplica el incentivo para el furtivismo.
Por ello, la presencia coordinada de Gardacostas, cofradías y unidades policiales se ha convertido en una herramienta clave para proteger un recurso emblemático y asegurar que el producto que llega a los hogares y al sector hostelero procede de la pesca legal y sostenible.