Rescate extremo a 130 millas: un oficial salvado por los pelos en pleno temporal

  • Un palangrero pidió auxilio desde alta mar: oleaje de 7 metros, viento feroz y un rescate límite del Pesca I marcaron esta evacuación histórica.

Una evacuación al límite: el mar no perdona

La historia pudo acabar en tragedia, pero la pericia y sangre fría del equipo de Gardacostas de Galicia lo evitaron. A 130 millas de la costa, en plena borrasca y con olas de hasta siete metros, el helicóptero Pesca I logró evacuar “in extremis” a un oficial del palangrero Nunca es tarde, con base en Vigo. El joven, de unos 30 años, presentaba síntomas graves de enfermedad, sin diagnóstico claro, y no habría sobrevivido sin una intervención urgente.

El aviso desde alta mar

Todo comenzó el lunes, poco después del mediodía. El Nunca es tarde, que faenaba a más de 300 millas de la costa gallega, emitió una alerta tras la súbita enfermedad de uno de sus oficiales. Mareos, debilidad extrema, desvanecimientos y dolores intensos pusieron en guardia a la tripulación. El Instituto Social de la Marina, tras consulta médica por radio, ordenó su inmediata evacuación ante la gravedad de los síntomas.

El tiempo corría en contra

La operación no era sencilla. El Pesca I, con base en Vigo, tenía limitada su autonomía para cubrir los 480 kilómetros de ida y vuelta hasta el punto inicial. Se acordó entonces un plan milimetrado: el buque pesquero debía recortar millas y situarse a 130 de la costa mientras el equipo de rescate preparaba una maniobra compleja en condiciones extremas.

Olas gigantes, gasoil en cubierta y un descenso ciego

El martes a mediodía, el helicóptero alcanzó al Nunca es tarde en mar abierto. Vientos racheados, un oleaje brutal y una cubierta salpicada de gasoil y obstáculos (grúas, antenas) convertían el descenso en una prueba de supervivencia. El rescatador tuvo que bajar jugándose la vida, y logró estabilizar y evacuar al enfermo mientras el barco se balanceaba sin control. “Sin entrenamiento diario, sería imposible”, reconocen desde Gardacostas.

El rescate más difícil de la historia reciente

Ya en el aire, el equipo sanitario del Pesca I le administró oxígeno y primeros auxilios. Llegó vivo al Hospital Álvaro Cunqueiro, aunque aturdido y aún sin diagnóstico definitivo. Lo que sí está claro es que un retraso de minutos habría cambiado el desenlace. “Fue una de las misiones más complicadas jamás ejecutadas por nuestro servicio”, aseguran fuentes internas.

Salvamento marítimo gallego: entrenar para lo imposible

El éxito de esta operación refuerza la reputación del servicio de Gardacostas, dependiente de la Consellería do Mar, como uno de los más eficaces de Europa en operaciones aéreas en condiciones extremas. El Pesca I, operativo clave en la vigilancia y rescate de las aguas gallegas, confirma que la preparación y coordinación siguen siendo la mejor defensa en el mar.

Impacto sectorial:

Este tipo de misiones evidencian la vulnerabilidad de la flota pesquera en alta mar, especialmente los palangreros y arrastreros que operan lejos de costa durante semanas. Las condiciones meteorológicas, la autonomía de los medios de rescate y la formación continua son factores determinantes para garantizar seguridad a bordo.