- Tres marineros de Malpica fueron rescatados tras hundirse el pesquero O Pillo cerca de los Baixos de Baldaio en medio de fuerte oleaje.
- Tres tripulantes del pesquero O Pillo fueron rescatados sanos y salvos tras sufrir una vía de agua y hundirse cerca de los Baixos de Baldaio, en Malpica.
La mañana de este miércoles dejó un nuevo susto en la Costa da Morte. Tres marineros del pesquero O Pillo, con base en Malpica de Bergantiños, fueron rescatados sanos y salvos tras sufrir una vía de agua que terminó provocando el hundimiento de la embarcación a escasas millas de los Baixos de Baldaio, una zona conocida por su peligrosidad y por el historial de siniestros marítimos.
El operativo de rescate, coordinado por Salvamento Marítimo y apoyado por embarcaciones de la zona, se resolvió sin daños personales, aunque con la pérdida total del buque. Un episodio que vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de la flota artesanal ante las condiciones del mar y la importancia de la colaboración entre profesionales del sector.
Una vía de agua y abandono en balsa salvavidas
El aviso se produjo a las 11:40 horas, cuando la embarcación malpicana Anzol alertó al Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de A Coruña tras avistar a los tripulantes del O Pillo en una balsa salvavidas.
El incidente ocurrió a dos millas al norte-noroeste de los Baixos de Baldaio, una zona rocosa especialmente delicada para la navegación. En el momento del suceso, el mar presentaba fuerte oleaje, lo que complicaba la situación y elevaba el riesgo para la tripulación.
De inmediato, Salvamento Marítimo movilizó la Salvamar Betelgeuse, con base en A Coruña, mientras varias embarcaciones que faenaban en la zona acudieron al punto del incidente.
La lancha Carmen José, también con puerto base en Malpica, fue finalmente la que recogió a los tres tripulantes, confirmando a Salvamento Marítimo que todos se encontraban en buen estado y que no requerían atención sanitaria.
Entrada en puerto y emoción en Malpica
La Carmen José entró en el puerto de Malpica alrededor de la 13:00 horas con la balsa salvavidas, seguida minutos después por la Salvamar Betelgeuse, que trasladó a los marineros rescatados.
A su llegada, familiares y vecinos esperaban en el muelle, protagonizando escenas de emoción tras conocer que el incidente se había resuelto sin víctimas.
Según confirmó Salvamento Marítimo, no se detectaron signos de contaminación en la zona del hundimiento. Además, la tripulación de la Betelgeuse procedió a recoger aparejos y material flotante para evitar riesgos adicionales.
O Pillo, una embarcación artesanal del litoral gallego
El O Pillo era una embarcación de madera de algo más de diez metros de eslora, dedicada a la pesca de vetas, una actividad tradicional de la flota artesanal gallega.
Su armador y patrón es el malpicán Christian Pena Pardo, profesional con más de veinte años de experiencia en el sector pesquero. No era la primera vez que la embarcación protagonizaba un incidente: en agosto del año pasado, el barco quedó sin máquina cerca de Langosteira, siendo remolcado entonces por la Salvamar Betelgeuse hasta el muelle de Oza.
Los otros dos tripulantes rescatados son marineros de origen senegalés, reflejo de la creciente diversidad laboral en la flota artesanal gallega.
Los Baixos de Baldaio, una zona de alto riesgo
El lugar del incidente vuelve a poner el foco en los Baixos de Baldaio, una zona bien conocida por los profesionales del mar. Sus fondos rocosos y las condiciones de mar habituales convierten el área en especialmente peligrosa para embarcaciones de pequeño porte.
No es la primera vez que este enclave registra un accidente marítimo. En esta misma zona se produjo el naufragio de Os Tonechos, uno de los siniestros más recordados en la Costa da Morte.
Este nuevo incidente refuerza la importancia de la experiencia local, los sistemas de seguridad y la rápida coordinación entre embarcaciones, factores que han sido decisivos para evitar consecuencias mayores.
La solidaridad del sector, clave en el rescate
Más allá de la actuación de Salvamento Marítimo, el rescate volvió a demostrar la solidaridad entre la flota artesanal gallega. Fueron varias las embarcaciones que acudieron rápidamente al aviso, una práctica habitual en el sector pesquero, donde la cooperación puede marcar la diferencia.
Este tipo de actuaciones reflejan la realidad diaria del trabajo en el mar, donde la prevención, la experiencia y la colaboración entre profesionales continúan siendo las mejores herramientas ante situaciones de emergencia.
Un nuevo susto sin víctimas
El hundimiento del O Pillo se suma a la lista de incidentes que, afortunadamente, se resuelven sin víctimas, pero que recuerdan la dureza y el riesgo constante del trabajo en el mar.
La rápida activación del operativo, el uso de la balsa salvavidas y la intervención de embarcaciones cercanas permitieron que el suceso quedara en un susto. Sin embargo, la pérdida de la embarcación supone un golpe económico para la actividad pesquera local, especialmente en el ámbito de la flota artesanal de pequeña escala.