Que hacer para que la sardina esté fresca para San Juan

  • Consejos para mantener fresca la sardina hasta la celebración de San Juan.
  • Creencia Popular.


Con la festividad de San Juan a la vuelta de la esquina, muchos se preguntan cómo asegurarse de que la sardina que compren se mantenga en perfecto estado hasta la noche de las hogueras. Aunque la pesca ha sido abundante, el tamaño de las sardinas no ha alcanzado los estándares comerciales, lo que ha afectado su cotización en lonja.

Abundancia pero de tamaño pequeño

Miguel Martínez, propietario del cerquero O Pronto, y Alejandra Martínez, gerente de Insuapesca, confirman que hay abundancia de sardina, pero de tamaño pequeño. El tamaño medio de las sardinas es de 22 a 25 piezas por kilo, lo que ha reducido su precio en lonja. En Portosín, se comercializaron unos cinco mil kilos con precios entre 0,65 y 1,50 euros por kilo. En Ribeira, el precio medio fue de 2,50 euros, con la partida más barata a 1,40 euros y la más cara a 5 euros, traída por un barco del xeito de Rianxo.

Mantener la sardina fresca

Para asegurar que las sardinas se mantengan frescas hasta San Juan, Manoli Martínez, de la plaza de abastos de Noia, recomienda comprarlas vivas y congelarlas directamente sin lavarlas con agua dulce. Sugiere colocar las sardinas en el congelador tal y como se llevan en el táper. La noche antes de la celebración, se deben pasar al refrigerador para que se descongelen lentamente. Esto asegura que el domingo estén como recién pescadas.

Estrategias de los armadores

Algunos armadores están considerando reservar parte de su cupo de pesca semanal hasta el viernes, esperando un aumento de la demanda y de los precios. Sin embargo, esta estrategia conlleva riesgos, ya que podría resultar en una sobreoferta de sardinas en el último momento, afectando negativamente a todos.

Disfrutar la sardina todo el verano

Aunque San Juan es la fecha clave para consumir sardinas, este pescado se puede disfrutar durante todo el verano debido a sus propiedades nutritivas y su sabor. En la comarca, se tiene la ventaja de consumir sardinas recién pescadas, lo que las hace aún más atractivas para incluirlas en la dieta estival.

Cultura popular

Las sardinas y la noche de San Juan están rodeadas de varias creencias y supersticiones que añaden un toque especial a esta celebración:

  • Buena Suerte: Se cree que comer sardinas durante la noche de San Juan trae buena suerte y prosperidad. Esta creencia se basa en la idea de que las sardinas, al ser un pescado abundante y popular en esta época, simbolizan la abundancia y la fortuna.
  • Purificación y Renacimiento: La noche de San Juan, que coincide con el solsticio de verano, está asociada con rituales de purificación y renacimiento. Las sardinas, al ser un alimento tradicional de esta noche, se consideran parte de estos rituales, ayudando a limpiar el alma y empezar de nuevo.
  • Propiedades Curativas: En algunas culturas, se cree que las sardinas tienen propiedades curativas cuando se comen en la noche de San Juan. Esta superstición está ligada a la idea de que los alimentos consumidos durante esta noche especial tienen poderes adicionales debido a la alineación de las estrellas y el sol.
  • Protección Contra el Mal: Las sardinas, al ser asadas en hogueras, participan en un ritual de protección. Las hogueras de San Juan se encienden para ahuyentar los malos espíritus y atraer la buena fortuna. Asar y consumir sardinas en estas hogueras potencia este efecto protector.
  • Renovación de Energía: Se cree que las sardinas ayudan a renovar las energías y vitalidades personales. Consumirlas durante esta noche ayuda a recargar las energías positivas para el resto del año.

Estas creencias y supersticiones reflejan cómo las tradiciones culinarias se entrelazan con rituales y prácticas culturales para enriquecer las celebraciones de la noche de San Juan.