- Tras tres meses de parón, Galicia abre el 1 de julio la campaña del pulpo. Veda, control y ciencia para garantizar la sostenibilidad del cefalópodo.
Galicia reactiva la pesca del pulpo tras tres meses de parón
El pulpo regresa al mar gallego con calendario, vigilancia y acuerdos sobre la mesa. La campaña se reanuda este 1 de julio tras una parada biológica en abril y dos meses de veda. Un total de 90 días sin capturas que han servido para reforzar un modelo de gestión que quiere garantizar el futuro de una especie clave para el ecosistema y la economía marinera.
La Dirección Xeral de Pesca mantuvo esta semana una reunión con las federaciones de cofradías gallegas para revisar el desarrollo del plan experimental aprobado en marzo. El balance fue claro: se mantiene sin cambios el sistema de topes, horarios y especies permitidas, aunque con la puerta abierta a pasar de cupos diarios a semanales si la evolución lo aconseja.
Un modelo de gestión pactado con el sector
El Plan de Xestión do Polbo es fruto de una negociación continua entre la Consellería do Mar y el propio sector. Los profesionales del pulpo saben que el futuro de sus capturas depende de respetar tiempos, límites y prácticas sostenibles. Por eso, no se tocaron ni los kilos máximos diarios ni las normas sobre especies accesorias.
Uno de los puntos clave del plan es la regulación del traslado de nasas a bordo: solo puede hacerse durante los tres días anteriores al inicio de campaña y los tres días posteriores al cierre, y sin abandonar puerto una vez colocadas.
Gardacostas refuerza la vigilancia contra el furtivismo
Durante los meses de parón, el Servizo de Gardacostas de Galicia intensificó sus patrullas para evitar capturas ilegales. El balance: incautaciones reiteradas de nasas y aparejos ilegales, y la devolución al mar de más de 1.700 kilos de pulpo extraído de forma furtiva.
Desde la Administración autonómica se destaca la necesidad de reforzar la colaboración con las cofradías, especialmente en lonjas y puntos de descarga, para cortar el flujo de ventas ilegales. El objetivo no es solo proteger el recurso, sino asegurar la trazabilidad del producto y mantener su valor en el mercado.

Las Cíes, un laboratorio natural para conocer al pulpo
El pulpo gallego no solo es sustento: también es ciencia. Las islas Cíes llevan décadas siendo un observatorio natural donde investigadores como José Irisarri, Álvaro Roura o Ángel González estudian su comportamiento, dieta y ciclo vital.
Entre sus hallazgos más relevantes destaca la identificación genética de la dieta larvaria o el seguimiento acústico de ejemplares adultos, que ha permitido entender cómo dosifican su energía y cómo construyen sus refugios. Todo ello convierte al pulpo en una especie especialmente evolucionada, con capacidades únicas de camuflaje, caza y adaptación.
¿Reservas marinas sin pesca? El debate está sobre la mesa
Aunque las Cíes forman parte del Parque Nacional das Illas Atlánticas, aún no existe una zona de exclusión total pesquera. Para algunos científicos, como Roura, este sería el paso necesario para garantizar la conservación a largo plazo: “Las reservas marinas muestran mejoras visibles en pocos meses. Cíes podría ser referencia mundial”.
Pero ese salto necesita consenso. Desde el ámbito investigador se insiste en que la sostenibilidad solo será real si se articula junto al sector: mariscadores, pescadores, cofradías y administración.
Más que un recurso: un símbolo del mar gallego
La campaña del pulpo vuelve con fuerza, pero también con más ojos puestos que nunca en su sostenibilidad. Galicia se juega mucho: no solo un recurso económico vital para cientos de familias, sino también un símbolo de biodiversidad y un embajador internacional de nuestras costas.
El reto no está solo en capturar más, sino en conservar mejor. El mar, una vez más, nos pone a prueba.