Pescados premium disparan precios en lonjas gallegas

  • La palometa roja supera los 70 €/kg en lonja y la merluza del pincho alcanza los 33, impulsadas por la alta demanda de Semana Santa.

Semana Santa dispara los precios del pescado gallego

Los precios de los pescados nobles se han disparado en las principales lonjas gallegas durante los días festivos de Semana Santa. La palometa roja, uno de los productos más cotizados en temporada alta, ha rozado los 73 euros por kilo en algunas subastas, alcanzando niveles similares a los registrados en Navidad. También el mero (43 €/kg), el rodaballo (38 €/kg), la lubina (35 €/kg) o la merluza del pincho (33 €/kg) se han convertido en piezas de lujo, evidenciando la presión de la demanda sobre los productos más selectos del mar.

Merluza del pincho, protagonista del Gran Sol

Burela y Celeiro, dos de los puertos gallegos con mayor volumen de venta de merluza fresca, han sido epicentros del encarecimiento. Allí, las mejores piezas capturadas en Gran Sol con anzuelo han alcanzado los 33 euros por kilo. Sin embargo, no todos los lotes cotizaron tan alto: en Vigo, el mismo producto se subastó a tan solo 7 euros/kg.

Según datos de PescadeGalicia, el precio medio de la merluza en lonja durante este año ronda los 5 euros, por lo que estos picos festivos marcan una diferencia notable, especialmente en los ejemplares grandes y de palangre.

Palometa roja, joya escasa y cada vez más cotizada

La palometa roja ha alcanzado cifras que recuerdan más a las de productos gourmet que a un pescado habitual en las rulas. En Vigo superó los 53 €/kg y en Celeiro llegó a rozar los 65, con lotes concretos empujando hasta los 73 euros. Conocida por su carne sabrosa y su escasez, es uno de los pescados que más se revaloriza en fechas clave del calendario.

Su alza refleja no solo el aumento de demanda durante las vacaciones, sino también la dificultad para encontrar ejemplares grandes y de buena calidad, lo que genera una competencia intensa entre compradores en lonja.

Subidas generalizadas en nobles y semi-nobles

El encarecimiento no se ha limitado a las especies más exclusivas. El besugo alcanzó los 38 €/kg en Celeiro, el lenguado superó los 33 €/kg en Burela y la lubina se mantuvo por encima de los 30 €/kg en Ribeira. También el sanmartiño (25 €/kg), el coruxo (22,5 €/kg) o los salmonetes (22 €/kg) marcaron precios destacados, señalando una tendencia generalizada al alza.

En contraposición, el rape mantuvo cierta estabilidad, con precios que oscilaron entre los 7 y 12 euros según la lonja, y el abadejo o el erizo —considerado “el caviar del mar”— se movieron en torno a los 10 €/kg.

De la rula al mostrador: ¿qué paga el consumidor?

Estos precios de lonja no incluyen ni el IVA (10 %) ni las tasas portuarias (alrededor del 3 %), y tampoco contemplan el encarecimiento que supone el transporte refrigerado, la preparación o los márgenes de distribución. Así, el precio final que paga el consumidor en pescadería puede fácilmente duplicar o triplicar lo marcado en la pizarra de la rula.

La diferencia entre el valor en origen y el precio de venta al público es un recordatorio de cómo la cadena de valor marítimo-pesquera se complejiza desde el muelle hasta la mesa.

Impacto en el sector y previsiones

Para el sector del mar, estos picos de precios en Semana Santa suponen un alivio temporal tras semanas de cotizaciones más bajas, pero también exponen la dependencia de fechas clave para mantener la rentabilidad, especialmente en los segmentos de alta calidad.

Aunque no se han registrado comunicados oficiales de la Xunta ni intervenciones específicas de la Consellería, el comportamiento del mercado en estas fechas plantea preguntas recurrentes: ¿es sostenible este modelo basado en picos de consumo estacional? ¿Quién se beneficia realmente del valor del pescado gallego?