- Galicia y Portugal impulsan proyectos como Mudarpesca y Ormaluga para afrontar la falta de relevo generacional y modernizar la pesca artesanal.
- El sector pesquero gallego y portugués refuerza su cooperación con iniciativas como Mudarpesca y Ormaluga para atraer jóvenes y modernizar la actividad.
El futuro de la pesca en el Atlántico ibérico se juega hoy en dos frentes clave: atraer nuevas generaciones y modernizar la actividad. Galicia y Portugal, territorios históricamente unidos por el mar, comparten ahora un desafío estructural que amenaza la continuidad del sector: la falta de mano de obra y el envejecimiento de sus profesionales.
Ante este escenario, surgen iniciativas transfronterizas que buscan revertir la tendencia. Proyectos como Mudarpesca y la nueva organización de productores Ormaluga representan dos vías complementarias para garantizar que la actividad pesquera no solo resista, sino que evolucione.
Mudarpesca: conectar empleo y vocación en el mar
El proyecto Mudarpesca, liderado por la Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI), nace con un objetivo claro: facilitar el relevo generacional en la pesca a través de la innovación digital y la cooperación entre España y Portugal.
Con un presupuesto cercano a los 905.000 euros y el respaldo del programa Interreg España-Portugal (POCTEP), la iniciativa plantea desarrollar una herramienta digital que conecte directamente a armadores con personas interesadas en trabajar en el sector.
1.- Un problema estructural
La falta de tripulación se ha convertido en una barrera real para la operatividad de la flota. En Galicia, no es extraño que embarcaciones permanezcan amarradas por no poder cubrir vacantes. Esta situación se replica en otras regiones pesqueras de España y Portugal, especialmente en áreas transfronterizas donde confluyen ambas flotas.
Mudarpesca pretende analizar en profundidad las causas de este fenómeno: desde la falta de atractivo del oficio hasta las condiciones laborales o la escasa visibilidad de oportunidades.
2.- Cooperación a lo largo de la costa
El consorcio reúne a nueve socios de ambos países, incluyendo administraciones, organizaciones de productores, centros de formación y entidades técnicas. Desde Galicia hasta Andalucía y el Algarve portugués, el proyecto busca generar una estrategia común que refuerce la empleabilidad en el sector pesquero.
Además de la plataforma digital, se impulsarán acciones de promoción y formación orientadas a mejorar la percepción del trabajo en el mar entre los jóvenes.

Ormaluga: una nueva alianza para revolucionar la pesca artesanal
En paralelo a la búsqueda de nuevos profesionales, el sector da pasos hacia la modernización con la creación de Ormaluga, la primera organización de productores pesqueros impulsada conjuntamente por cofradías de Galicia y Portugal.
Esta iniciativa reúne a pescadores de Vigo, A Guarda, Baiona y Aldán junto a sus homólogos lusos, en un modelo de cooperación que aspira a redefinir el futuro de la pesca artesanal.
1.- Un proyecto con base real
Tras más de dos años de trabajo, Ormaluga inicia su andadura con 80 asociados, más de 100 empleos y unas 40 embarcaciones. En conjunto, estas cifras representan una facturación aproximada de dos millones de euros.
El proyecto nace con vocación abierta, buscando atraer a nuevos socios y servir de referencia para otras cofradías que quieran dar el salto a estructuras más amplias y competitivas.
2.- Modernización y sostenibilidad
Entre sus principales objetivos destacan:
- La mejora de la eficiencia energética de la flota
- La incorporación de maquinaria que reduzca el esfuerzo físico
- La electrificación de embarcaciones artesanales
- La optimización de la cadena de valor
Ormaluga también apuesta por la innovación en producto, tomando como referencia iniciativas gallegas de transformación y comercialización para aplicarlas a especies como el percebe o el erizo.
3.- Galicia en el centro del cambio
Galicia vuelve a situarse como motor de transformación en el sector pesquero. Tanto Mudarpesca como Ormaluga tienen en la comunidad un punto de partida estratégico, no solo por su peso en la actividad pesquera, sino por su capacidad de liderazgo y cooperación.
El modelo galaico-portugués refuerza una idea clave: los desafíos del mar ya no entienden de fronteras. La falta de relevo generacional o la necesidad de modernización son problemas compartidos que requieren respuestas conjuntas.
4.- Más allá de las cofradías: el papel de las OPP
Las organizaciones de productores pesqueros (OPP) como Ormaluga ofrecen ventajas claras frente a las estructuras tradicionales:
- Mayor capacidad para acceder a fondos europeos
- Posibilidad de desarrollar planes de comercialización
- Mejora del poder negociador en el mercado
- Impulso a proyectos de innovación y sostenibilidad
Al integrar profesionales de dos países, Ormaluga gana escala y flexibilidad para afrontar retos complejos, desde la digitalización hasta la descarbonización de la flota.
El sector pesquero del noroeste ibérico se encuentra en un punto de inflexión. La falta de relevo generacional amenaza su continuidad, pero iniciativas como Mudarpesca y Ormaluga demuestran que existen soluciones si se combinan innovación, cooperación y visión estratégica.
El reto ahora será trasladar estas iniciativas al conjunto del sector y lograr que el mar vuelva a ser una opción atractiva para las nuevas generaciones. Porque sin personas, no hay pesca. Y sin pesca, muchas comunidades costeras perderían una parte esencial de su identidad y economía.