- PescaREC obliga a declarar capturas en 24 horas y reabre el debate sobre el impacto real de la pesca recreativa en España.
- La pesca recreativa entra en la era digital con PescaREC obligatoria. Más control, nuevas prohibiciones y dudas sobre la mortalidad del atún rojo.
Un cambio que ya está aquí
La pesca recreativa en España acaba de cruzar una línea que llevaba años dibujándose. Desde el 20 de marzo, declarar las capturas ya no es opcional: pasa a ser obligatorio hacerlo desde el móvil.
No en el momento exacto de la captura, pero sí dentro de las siguientes 24 horas. Y con una novedad importante: cada jornada y cada pescador deberán registrar su actividad de forma individual.
Detrás está el nuevo real decreto publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que activa el sistema PescaREC y pone en marcha algo que el sector llevaba tiempo escuchando: control real de la pesca recreativa.
PescaREC: más que una app, un cambio de modelo
La herramienta todavía no está disponible para descarga, pero ya es obligatoria sobre el papel. Y no es un detalle menor.
PescaREC no es solo una aplicación: es el primer paso hacia un sistema de datos que, hasta ahora, prácticamente no existía.
Los pescadores deberán registrar:
- Fecha y horas de inicio y fin
- Zona de pesca
- Modalidad (costa, embarcación, kayak o submarina)
- Especies capturadas
- Cantidad retenida o liberada
Y también algo que no pasaba antes:
habrá que declarar incluso cuando no se pesca nada en determinadas especies.
Además, se permite que otra persona registre la actividad en nombre del pescador, siempre que esté autorizada.
Un registro nacional: todos fichados
Otra de las claves del nuevo sistema pasa más desapercibida, pero es estructural.
Todos los pescadores recreativos formarán parte de un registro único nacional, alimentado automáticamente a partir de las licencias autonómicas.
Por primera vez, la administración tendrá una foto completa del colectivo: quién pesca, dónde y con qué frecuencia.
Para algunos, es un avance necesario. Para otros, un control excesivo sobre una actividad tradicionalmente libre.
Qué habrá que declarar… y qué no
El nuevo sistema no afecta a todas las especies por igual. Aquí está uno de los puntos clave —y también uno de los más confusos—.
1.- Las obligatorias
Habrá que declarar aquellas especies:
- Gestionadas por cuotas o planes de gestión
- Con obligación de desembarque en pesca profesional
- Con impacto relevante según criterios científicos
Entre ellas: merluza, sardina, jurel, rape, gallo o rayas, entre otras.
A esto se suman las llamadas especies de protección diferenciada, como:
- Atún rojo
- Bonito
- Bacalao
- Lubina
En estos casos, la exigencia va más allá:
hay que registrar la actividad incluso sin capturas.

2.- Las prohibidas (en camino)
El Ministerio prepara un cambio importante: dejar de listar especies permitidas y pasar a una lista de prohibidas.
Si se mantiene la propuesta inicial, quedarán fuera de la pesca recreativa:
- Bivalvos (almejas, mejillones…)
- Crustáceos (centollas, nécoras…)
- Erizos
- Muchas especies de tiburones y rayas
- Besugo, anguila, salmón o trucha marina
El pulpo será la excepción: solo permitido en Galicia y el Cantábrico.
3.- Lo que no habrá que registrar
En Galicia, muchas de las capturas habituales quedarían fuera del control obligatorio, al menos de momento:
- Calamar, sepia o pota
- Sargos, doradas o fanecas
- Congrio, salmonetes o cabracho
- Peces de roca
Siempre dentro del límite de 5 kilos diarios y sin posibilidad de venta.
Galicia: coordinación… y cautela
En aguas interiores, la competencia es autonómica. Y aquí aparece uno de los puntos abiertos.
Desde la Xunta dejan claro que la aplicación es una iniciativa estatal, aunque trabajan con el Ministerio para facilitar su uso.
El objetivo es evidente: disponer de datos reales que permitan gestionar mejor la actividad y reforzar el control.
Pero también hay prudencia. Porque el sistema llega antes que la propia herramienta:
PescaREC aún no está disponible.
El atún rojo: donde el problema es otro
Mientras el foco se pone en el control digital, hay una cuestión que sigue sin resolverse: la mortalidad del atún rojo en pesca recreativa.
Los datos en España son difíciles de ignorar:
- Alrededor de 500 capturas en 2025
- Mortalidad prácticamente total
- Decenas de toneladas desembarcadas en pocos días
Todo ello en una pesquería donde la norma es clara: captura y suelta obligatoria.
En otros países, el escenario es muy distinto. Por ejemplo en Inglaterra el 90% de la suelta sobrevive. Y eso ha encendido las alarmas.
Más control… pero no necesariamente mejor pesca
El contraste deja una pregunta incómoda sobre la mesa.
Si el sistema es tan estricto —cuotas limitadas, prohibición de venta, obligación de liberar—,
¿por qué los resultados son tan distintos?
Las respuestas apuntan menos a la normativa y más a la práctica:
- Técnicas de pesca poco adaptadas
- Combates demasiado largos
- Manejo inadecuado del pez
- Falta de formación específica
Un punto de inflexión
La digitalización de la pesca recreativa era cuestión de tiempo. Europa la exigía y España ha dado el paso.
Pero el verdadero reto empieza ahora.
Porque tener datos no garantiza mejores resultados. Y porque el caso del atún rojo demuestra que el problema no siempre está en la norma, sino en cómo se aplica.
PescaREC abre una nueva etapa.
La pregunta es si el sector está preparado para ella.