- Dos pescadores portugueses fueron sorprendidos practicando pesca submarina ilegal en el Parque Nacional das Illas Atlánticas, en Sálvora.
Pesca ilegal en un espacio protegido
El Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas de Galicia volvió a ser escenario de un episodio de pesca prohibida. El pasado lunes, una lancha neumática con bandera portuguesa fue localizada en aguas próximas al islote de A Herbosa, en el entorno de Sálvora. En la embarcación viajaban dos personas: una permanecía a bordo mientras la otra realizaba pesca submarina con fusil y plomos, una práctica expresamente prohibida en los parques nacionales españoles.
El operativo: vigilancia y decomiso
El dispositivo se activó tras el aviso de un particular que alertó de la presencia sospechosa de la embarcación fondeada en zona restringida. Agentes del Parque acudieron al lugar y verificaron que los tripulantes carecían de autorización para estar en el área.
Con apoyo del servicio de vigilancia de la Cofradía de Pescadores de Aguiño (Ribeira), se recogieron pruebas fotográficas, el folio de la lancha y se procedió al decomiso del fusil de pesca. El caso derivará en un expediente sancionador por presunta infracción del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUX) del parque y de la Ley 30/2014 de Parques Nacionales.

La normativa: conservar frente a explotar
El PRUX del Parque das Illas Atlánticas y la normativa estatal prohíben tanto la pesca como la caza deportivas en el interior de un parque nacional. Estas actividades se consideran incompatibles con la conservación de los ecosistemas marinos y terrestres que justifican su protección.
El archipiélago de Sálvora, integrado en el parque junto con Cíes, Ons y Cortegada, alberga una de las reservas de biodiversidad marina más ricas de Galicia, con fondos de gran valor ecológico donde conviven especies como el corvallo, la lubina, el pulpo o el percebe.
Impacto para el mar y la pesca local
La presencia de actividades ilegales en zonas protegidas genera un doble perjuicio: por un lado, afecta al equilibrio de los ecosistemas marinos, reduciendo la capacidad de regeneración natural de las especies; por otro, supone una competencia desleal para la flota artesanal gallega, que sí cumple con las vedas, licencias y cupos establecidos.
La vigilancia en parques marinos como Illas Atlánticas resulta esencial para garantizar que la protección ambiental vaya de la mano de la sostenibilidad pesquera en la costa gallega.