ORPAL se despide: adiós a 43 años de palangre en Ribeira

  • La histórica ORPAL, que llegó a liderar el palangre en el caladero marroquí, se disuelve tras décadas de peso económico en O Barbanza.

Fin de una era para el palangre barbanzano

La ría de Arousa despide a uno de sus referentes históricos en la pesca de altura. La Organización de Productores de Pesca de Palangre (ORPAL), con sede en Ribeira, ha oficializado su disolución tras 43 años de actividad, poniendo punto final a una trayectoria que marcó el pulso económico y social de O Barbanza. La decisión, adoptada por unanimidad en la asamblea del pasado 16 de julio, fue registrada por su secretaria, Ana González Muñiz, y su último presidente, José Antonio González Lijo.

De referente internacional a un solo barco

Fundada en 1994 como heredera de la Asociación de Armadores de Palangre de Ribeira y Aguiño (1982), ORPAL llegó a agrupar a 70 buques, en su mayoría palangreros de fondo, con empresas asociadas en Algeciras, Canarias y Tenerife. Su época dorada coincidió con la bonanza del caladero marroquí, donde esta flota gallega jugó un papel protagonista en capturas y exportación.

Pero 1999 marcó un punto de inflexión: la finalización del acuerdo pesquero con Marruecos obligó a buscar alternativas en Mauritania, el Atlántico central y el Pacífico sureste, sin lograr el mismo rendimiento. En 2003 nació ORPAL Internacional, apostando por sociedades mixtas como tabla de salvación. Sin embargo, el desgaste fue imparable: en 2008 solo quedaban diez buques operativos, y hoy la lista se reduce al “Playa do Vilar”, inactivo desde hace dos años y en venta.

Impacto económico y social en O Barbanza

Más allá de su peso en el sector pesquero, ORPAL fue un motor económico para Ribeira y su entorno, generando empleo directo e indirecto en astilleros, talleres, suministros y lonjas. Su desaparición supone la pérdida de una estructura de comercialización que durante décadas sostuvo la economía de decenas de familias ligadas al mar.

El ocaso de ORPAL refleja también un cambio en el mapa pesquero gallego: la concentración empresarial, el encarecimiento de costes operativos y la creciente dependencia de acuerdos internacionales han reducido el margen de maniobra de flotas que, como el palangre de fondo, vivían de caladeros lejanos.

Un legado que no se borra

Aunque su flota ya no faene, el legado de ORPAL persiste en la memoria colectiva de la comarca. La historia de sus armadores es la historia de una pesca que supo abrir rutas y mercados, y que también padeció las consecuencias de una negociación internacional desfavorable para los intereses gallegos. Su disolución, más que un cierre administrativo, es el símbolo del final de una etapa para el palangre de altura en Galicia.