Operación policial desmantela red de venta ilegal de erizos en A Coruña: Un retrato de las prácticas ilegales en el sector marisquero gallego

  • La operación ‘Ourizo’ revela la cruda realidad de las prácticas ilegales que socavan la integridad del sector marisquero en A Coruña, un reflejo de los desafíos enfrentados por la comunidad en toda Galicia

La tranquila lonja de A Coruña fue el escenario de una operación policial sin precedentes destinada a desmantelar una red de venta ilegal de erizos que operaba en las sombras. Liderada por agentes del Erpol de la Policía Autonómica, con el respaldo del Grupo de Medio Ambiente de la UDEV central de Madrid, esta operación puso al descubierto una red criminal que había estado operando en la región durante mucho tiempo.

El nombre en clave de esta operación, “Ourizo”, captura la esencia de la lucha contra la venta ilegal de erizos en A Coruña. Las autoridades apuntaron a dos empresas ubicadas en el Muro, sospechosas de comercializar erizos extraídos ilegalmente por un grupo de furtivos en la zona de O Portiño. La acción policial resultó en varias detenciones y acciones legales contra los responsables de estas actividades ilícitas, arrojando luz sobre un entramado criminal que había estado operando impunemente en la región.

Uno de los detenidos, al frente de la empresa AMS, fue sorprendido con huevas de erizo congeladas cuyo origen no pudo ser verificado. Aunque afirmó haber adquirido el producto de una firma en Asturias para su venta en Italia y en los Emiratos Árabes, las investigaciones revelaron que la empresa asturiana mencionada en la factura no tenía actividad real y su dirección estaba vinculada a un edificio abandonado. Además, se descubrió que la pesca de erizos en Asturias estaba en veda desde septiembre de 2016, lo que planteaba serias dudas sobre la legalidad de las transacciones.

El modus operandi de la empresa en cuestión, según el informe policial, implicaba una falta total de registro de trazabilidad y una práctica habitual de falsificación de facturas y albaranes para ocultar el origen ilegal de los productos que vendían. Esta revelación sacudió los cimientos de la comunidad pesquera, que se enfrentaba a la cruda realidad de que una actividad ilegal estaba socavando la integridad del sector.

La operación policial no fue un evento aislado, sino el resultado de una intensa vigilancia y trabajo de investigación que se había llevado a cabo durante meses. Las autoridades lograron recuperar centenares de kilos de erizos de manos de los furtivos, quienes vendían la mercancía a precios muy por debajo de su valor real en la lonja. Estas acciones ilegales no solo afectaban a la economía del sector pesquero, sino que también ponían en peligro la sostenibilidad de los recursos marinos y la integridad del ecosistema local.

La lucha contra la venta ilegal de erizos no estuvo exenta de desafíos y riesgos para las fuerzas del orden. En varias ocasiones, los agentes se vieron enfrentados a situaciones de violencia y agresividad por parte de los furtivos, lo que requería la intervención de refuerzos y medidas de seguridad adicionales. Un incidente particularmente grave ocurrió el 31 de octubre, cuando dos agentes de la Policía Autonómica se vieron obligados a pedir ayuda ante la escalada de violencia por parte de 13 furtivos sorprendidos extrayendo pulpo y erizos. La situación alcanzó tal punto que uno de los agentes tuvo que simular una emergencia médica para distraer a los agresores y asegurar la recuperación del marisco y los utensilios intervenidos.

La operación policial contra la venta ilegal de erizos en A Coruña fue un hito importante en la lucha contra la actividad delictiva en el sector pesquero. Sin embargo, también puso de manifiesto la necesidad de una vigilancia constante y medidas de control más estrictas para proteger los recursos marinos y garantizar la sostenibilidad del sector a largo plazo. Con un enfoque coordinado y determinado, las autoridades esperan erradicar por completo estas prácticas ilegales y restaurar la integridad del sector pesquero en Galicia.