Oleada de cacharros ilegales en A Guarda

  • Guardacostas retira casi 800 cacharros ilegales en A Guarda en pocos días, señal de una presión furtiva que amenaza al pulpo y al sector profesional.

Furtivismo al alza en A Guarda: casi 800 cacharros en una semana

Una presión furtiva que se dispara en el sur de Galicia

El litoral de A Guarda vuelve a situarse en el punto caliente del furtivismo en Galicia. En apenas unos días, el Servizo de Gardacostas retiró 798 cacharros ilegales utilizados para capturar pulpo, un arte prohibido que, pese a los controles, sigue multiplicándose en esta zona fronteriza. La intensidad de la actividad clandestina indica una presión creciente sobre un recurso clave para la flota artesanal del Miño y el Baixo Miño.

Dos operativos, casi 30 kilos de pulpo liberado

La patrullera Punta da Guía interceptó 148 cacharros en un primer operativo. Dentro de ellos aparecieron 14 kilos de pulpo de talla no reglamentaria, animales que fueron devueltos al mar en buen estado. Horas más tarde, la embarcación Mar de Galicia marcó el registro más alto: 650 cacharros, otros 16 kilos de cefalópodos liberados y la constatación de que el furtivismo mantiene un ritmo difícil de asumir para los bancos del sur.

Estas cifras se suman a los 720 cacharros retirados la semana anterior en el mismo tramo de costa, lo que sitúa el total por encima de los 1.500 en menos de quince días. La acumulación evidencia un escenario de fuerte presión extractiva fuera de norma, especialmente preocupante en plena recuperación del stock de pulpo tras un año de capturas irregulares.

Un recurso sensible y un sector que depende del equilibrio

El pulpo es uno de los motores económicos de la flota artesanal del sur de Galicia. La extracción mediante cacharros ilegales altera no sólo la biomasa disponible, sino también el modelo de explotación controlada sobre el que trabajan las cofradías. La presencia masiva de artes no autorizadas provoca una competencia desleal directa con quienes cumplen las cuotas, el número de nasas o los períodos de veda.

En este contexto, los profesionales del Miño llevan semanas denunciando la situación y alertando de la colocación de aparejos furtivos en fondos habituales de trabajo. Su colaboración con Guardacostas está siendo clave para localizar zonas de mayor actividad.

Un año récord en artes ilegales retiradas

Los operativos en A Guarda forman parte de una campaña de vigilancia reforzada que se extiende a todo el litoral gallego. A falta de cerrar el ejercicio, ya se han retirado cerca de 15.000 cacharros en Galicia, un volumen muy superior a los 2.239 registrados en 2024 y a los 3.500 de 2023 en estas mismas fechas.

El crecimiento exponencial es una señal inequívoca de que la pesca ilegal está evolucionando en organización y presencia, especialmente en zonas donde el pulpo mantiene buen tamaño y cotización.

Coordinación sectorial para frenar la deriva

La Consellería do Mar, que dirige el servicio de Guardacostas, subraya que la lucha contra el furtivismo sigue siendo una prioridad. Más allá del mensaje institucional, la clave está en la coordinación práctica entre patrulleras, cofradías y marineros profesionales, que cada vez reportan más indicios de artes ilegales.

De esta colaboración depende la sostenibilidad de un recurso emblemático para Galicia y el futuro de un oficio que basa su supervivencia en el respeto estricto a las normas.