Nuevo decomiso de artes ilegales de pulpo en Oia

  • Gardacostas incauta 300 aparejos ilegales de pulpo en Oia durante la veda biológica, intensificando la lucha contra el furtivismo en Galicia.

Golpe al furtivismo en aguas del sur gallego

La lucha contra el furtivismo en el sur de Galicia continúa siendo intensa y constante. Gardacostas de Galicia ha protagonizado una nueva operación en la zona de As Orelludas, en Oia, uno de los puntos críticos para esta problemática. En esta ocasión, la patrullera Punta da Guía decomisó un total de 306 cacharros o alcatruces utilizados ilegalmente para la captura de pulpo, un arte de pesca prohibido en España y especialmente controlado durante la veda biológica.

Durante la operación, se encontraron 22 hembras ovadas en los aparejos decomisados, además de 30 kilos de pulpo que fueron devueltos al mar tras confirmar la infracción. Gardacostas levantó la correspondiente acta y continúa con la vigilancia intensiva para evitar que estas prácticas continúen afectando a los recursos marinos.

Un problema recurrente en plena veda del pulpo

Actualmente, Galicia se encuentra en plena parada biológica del pulpo, que abarca desde el 1 de abril hasta el 1 de julio. Durante este periodo, tanto pescadores profesionales como recreativos tienen prohibida la captura de cefalópodos para favorecer su regeneración. Sin embargo, los decomisos no cesan y el uso de artes ilegales sigue siendo un problema persistente en la costa gallega.

Hace tan solo unos días, Gardacostas realizó una de las mayores operaciones del año contra el furtivismo, logrando decomisar más de 2.000 aparejos ilegales de pulpo en una intervención entre Cabo Silleiro y A Guarda. En aquella ocasión, participaron cuatro embarcaciones: Mar de Galicia, Punta Roncadoira, Valentín Paz Andrade e Irmáns García Nodal, logrando incautar 2.073 cacharros, ocho trasmallos sin identificar y 377 kilos de pulpo, incluyendo 28 hembras ovadas. Todo el pulpo fue devuelto al mar tras confirmar la ilegalidad de su captura.

La Consellería do Mar intensifica la vigilancia

Desde la Consellería do Mar se insiste en la importancia de respetar los periodos de veda y las normativas que protegen la regeneración de los recursos marinos. La creciente presión sobre el pulpo hace que cada año se refuercen los controles en las zonas de mayor riesgo.

Estos operativos forman parte de un esfuerzo continuado para combatir el furtivismo, una práctica que amenaza la sostenibilidad de la pesca gallega. Pese a las constantes intervenciones, el uso de aparejos ilegales sigue siendo una realidad que preocupa tanto a las autoridades como a los pescadores que cumplen con la normativa.

Operaciones recientes contra el furtivismo en Galicia

El decomiso en Oia llega apenas mes y medio después de otra importante actuación cerca de Cabo Silleiro, donde Gardacostas identificó a los propietarios de un barco portugués con 248 kilos de pulpo y 865 cacharros ilegales. Asimismo, hace aproximadamente un mes se localizaron más aparejos activos en las aguas del Parque Nacional de las Islas Cíes, un área especialmente protegida.

Además, en abril, en el mismo enclave de As Orelludas, se interceptó a otro grupo de furtivos utilizando el mismo tipo de aparejos ilegales. Estas intervenciones reflejan el esfuerzo sostenido de Gardacostas para frenar el furtivismo y proteger el equilibrio ecológico del litoral gallego.

Un mar vigilado para preservar el pulpo

Galicia intensifica su lucha contra el furtivismo en un momento clave para la regeneración del pulpo. Las actuaciones coordinadas por Gardacostas reflejan un compromiso continuo con la protección de los recursos pesqueros, esenciales para mantener la sostenibilidad del sector marítimo. A pesar de las medidas, el furtivismo sigue siendo un reto importante, especialmente en zonas sensibles como Oia y Cabo Silleiro. La colaboración entre autoridades y pescadores responsables resulta fundamental para erradicar prácticas que amenazan tanto el ecosistema como la economía pesquera local.