- Un segundo accidente en dos días reabre el debate sobre la seguridad náutica en la ría de Arousa tras una colisión entre lancha recreativa y batea.
Segundo accidente en la ría en 48 horas reaviva el debate sobre la seguridad náutica
Una tarde de playa marcada por el estruendo
Lo que debía ser una tarde apacible en la costa de O Chazo, en Boiro, terminó envuelta en sirenas y rotaciones de helicóptero. Alrededor de las 18:30 horas del lunes, una lancha de recreo impactó violentamente contra una batea en plena ría de Arousa. A bordo viajaban cuatro personas que resultaron heridas de diversa consideración, reavivando la preocupación sobre la seguridad en las zonas de cultivo de mejillón.
Rescate aéreo y despliegue por mar y tierra
La magnitud del impacto movilizó un operativo de emergencia de gran envergadura. El helicóptero Pesca I fue clave para evacuar a los tripulantes, que posteriormente fueron trasladados al Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo. En el operativo también participaron la Salvamar Sargadelos, la embarcación Corvo Mariño de la Guardia Civil y el Grupo de Emergencias Municipal de Boiro, tanto desde tierra como por mar.

Testigos que se encontraban en la playa describen un fuerte estruendo, seguido de gritos que helaron el ambiente. Algunos fueron quienes alertaron al 112, lo que permitió una respuesta inmediata del sistema de emergencias.
Repetición peligrosa: dos colisiones en dos días
Este no es un caso aislado. Solo 24 horas antes, otra lancha con cuatro personas a bordo colisionaba contra una batea en las inmediaciones de A Illa de Arousa. La coincidencia temporal y las circunstancias similares —embarcaciones recreativas en zonas de intensa actividad marisquera— disparan las alarmas sobre la convivencia en la ría durante la temporada estival.
Las bateas, estructuras fundamentales para la economía del mejillón gallego, suponen una presencia constante en la ría. Sin embargo, su señalización y visibilidad, especialmente al atardecer o en condiciones de visibilidad reducida, vuelve a ponerse bajo el foco.
Seguridad y regulación: ¿es suficiente lo que hay?
Desde el sector del mar, hay voces que piden una revisión urgente de los protocolos de navegación recreativa en zonas de cultivo marino. Aunque la responsabilidad suele recaer sobre las embarcaciones por falta de pericia, el problema apunta a una cuestión más compleja: la convivencia entre dos realidades —ocio y trabajo— que comparten el mismo espacio, pero no siempre las mismas reglas.
La Xunta, a través de Gardacostas, viene desplegando campañas informativas y controles en época estival. Sin embargo, estos nuevos accidentes podrían presionar a la Consellería do Mar para reforzar medidas preventivas, como balizamientos más visibles o campañas específicas de concienciación en los puertos deportivos.
Un verano en la ría: más presión, más riesgo
El verano multiplica la actividad en la ría de Arousa. Aumentan las salidas de barcos recreativos, muchas veces tripulados por personas con escasa experiencia en navegación o con titulaciones básicas. A ello se suma la elevada densidad de bateas —más de 2.200 en toda la ría—, que operan sin interrupción, también en fines de semana y festivos.
La falta de coordinación entre embarcaciones de recreo y profesionales, unida a las condiciones cambiantes del mar, plantea una necesidad clara: diseñar un modelo de convivencia más seguro y sostenible en aguas compartidas. Porque cada accidente que ocurre no solo deja heridos, sino que expone las grietas de un sistema que no siempre previene lo evitable.