- Navantia Ferrol duplicará empleo con fragatas F-110 y eólica marina, reforzando el liderazgo naval y marino-industrial de Galicia.
Ferrol se convierte en epicentro naval
El sector naval gallego vive días de euforia. Navantia Ferrol, uno de los pilares históricos de la construcción naval en la ría, está a las puertas de un ciclo de actividad sin precedentes. Con más de 5.000 personas trabajando actualmente entre Ferrol y Fene, la carga de trabajo no solo se mantiene, sino que crecerá de forma exponencial en los próximos años.
En el corazón de este auge se encuentra el programa de fragatas F-110 para la Armada española, que supone una inversión superior a los 4.300 millones de euros. A estas unidades se suman encargos de modernización de flota y, especialmente, proyectos de eólica marina, que consolidan la diversificación del astillero hacia energías renovables vinculadas al mar.
Fragatas F-110: tecnología y empleo
La construcción de la segunda y tercera fragata de la serie F-110 marca el ritmo de esta expansión. Actualmente, mil personas trabajan en las dos primeras unidades, pero se espera que la cifra se duplique antes de finalizar el año. El verdadero salto, sin embargo, llegará en 2026 y 2027, con picos de ocupación que podrían superar las 4.000 personas solo en Ferrol.
Estas fragatas representan la vanguardia tecnológica del naval español. Incorporan sistemas de corte láser y robótica avanzada, claves para aumentar la eficiencia productiva y posicionar a Galicia como referencia internacional en construcción naval militar. El liderazgo de Navantia se refuerza con la participación de más de 50 empresas auxiliares que integran la cadena de valor de estos buques.

Impacto en el sector marino: más allá de lo militar
Aunque la atención mediática se centra en el rearme de la Armada, el verdadero valor para el sector del mar gallego está en la reactivación de la industria auxiliar y la innovación aplicada. La experiencia adquirida en procesos avanzados se traslada a otros ámbitos, como la eólica marina, una apuesta estratégica que ya impulsa la actividad en el astillero de Fene.
La fabricación de componentes para parques eólicos offshore no solo amplía las oportunidades laborales, sino que refuerza el papel de Galicia en la transición energética vinculada al mar. La sinergia entre defensa y renovables abre una vía de desarrollo sostenible para el naval gallego, combinando tradición industrial con nuevas demandas medioambientales.
Un taller del siglo XXI: revolución en Ferrol
A pocos metros de las gradas donde crecen las fragatas, se levanta el que será el mayor taller naval construido en los últimos 100 años. Con una inversión de 110 millones de euros, esta infraestructura está llamada a transformar la forma de trabajar en Navantia. Se prevé su entrada en funcionamiento en 2026, coincidiendo con el pico de actividad industrial.
Este taller permitirá asumir mayores volúmenes de trabajo y aumentar la capacidad de respuesta a nuevos contratos, tanto militares como civiles. La modernización de las instalaciones es clave para consolidar el futuro de la ría como motor económico y tecnológico vinculado al mar.
Galicia: puerto seguro del naval del futuro
La combinación de grandes contratos militares, proyectos de energías renovables y una infraestructura en plena modernización coloca a Galicia, y especialmente a Ferrolterra, como referencia clave del naval europeo. La carga de trabajo actual es solo el preludio de un ciclo largo y sostenido, donde el mar sigue siendo el eje vertebrador de la economía local.
Este auge no solo reactiva el empleo directo, sino que dinamiza toda la economía marítima, desde la industria auxiliar hasta la formación de nuevos profesionales. El mar gallego, históricamente ligado al esfuerzo y la innovación, vuelve a demostrar su capacidad para navegar hacia el futuro.