- La conservera gallega Nauterra aumenta ventas, expande mercados y acelera su transición energética con su primera planta solar en Carballo.
En un sector tan tradicional como competitivo, la multinacional gallega Nauterra —matriz de marcas tan reconocidas como Calvo, Gomes da Costa o Nostromo— ha logrado consolidar un crecimiento sostenido en 2024, tanto en cifras como en estrategia empresarial. Con sede en Carballo desde su fundación en 1940, la compañía ha cerrado el último ejercicio con una facturación de 727 millones de euros, lo que representa un aumento del 4,4 % respecto al año anterior, acompañado de un incremento del 14,9 % en su resultado bruto de explotación, que alcanzó los 63,9 millones de euros.
Este crecimiento no es casual. En 2024, Nauterra comercializó más de 105.800 toneladas de producto terminado, consolidando su liderazgo en mercados clave como Brasil, España, Italia, Centroamérica y Argentina. Más de 700.000 nuevos hogares se han incorporado a su base de clientes solo en España, impulsados por innovaciones como las ensaladas Foodie o la línea funcional Calvo PRO+, diseñadas para adaptarse a las nuevas tendencias de consumo saludable y conveniente.
Una de las claves del éxito ha sido su capacidad para combinar eficiencia industrial, expansión comercial y un sólido compromiso con la sostenibilidad. Nauterra opera hoy en más de 70 países con una flota de nueve buques, incluyendo seis atuneros, lo que le permite garantizar trazabilidad, competitividad y abastecimiento sostenible.
Nauterra crece en ventas y lidera la sostenibilidad azul
La conservera gallega Nauterra aumenta ventas, expande mercados y acelera su transición energética con su primera planta solar en Carballo.
En un sector tan tradicional como competitivo, la multinacional gallega Nauterra —matriz de marcas tan reconocidas como Calvo, Gomes da Costa o Nostromo— ha logrado consolidar un crecimiento sostenido en 2024, tanto en cifras como en estrategia empresarial. Con sede en Carballo desde su fundación en 1940, la compañía ha cerrado el último ejercicio con una facturación de 727 millones de euros, lo que representa un aumento del 4,4 % respecto al año anterior, acompañado de un incremento del 14,9 % en su resultado bruto de explotación, que alcanzó los 63,9 millones de euros.
Este crecimiento no es casual. En 2024, Nauterra comercializó más de 105.800 toneladas de producto terminado, consolidando su liderazgo en mercados clave como Brasil, España, Italia, Centroamérica y Argentina. Más de 700.000 nuevos hogares se han incorporado a su base de clientes solo en España, impulsados por innovaciones como las ensaladas Foodie o la línea funcional Calvo PRO+, diseñadas para adaptarse a las nuevas tendencias de consumo saludable y conveniente.
Una de las claves del éxito ha sido su capacidad para combinar eficiencia industrial, expansión comercial y un sólido compromiso con la sostenibilidad. Nauterra opera hoy en más de 70 países con una flota de nueve buques, incluyendo seis atuneros, lo que le permite garantizar trazabilidad, competitividad y abastecimiento sostenible.
Energía solar y responsabilidad ambiental: el futuro ya está aquí
El año también marcó un punto de inflexión en su estrategia de sostenibilidad. En alianza con EDP, Nauterra ha activado su primera planta fotovoltaica de autoconsumo en su centro industrial de Carballo, donde trabajan más de 400 personas. La instalación, con más de 2.550 paneles solares y una capacidad de 1.290 MWh al año, cubrirá el 10 % del consumo eléctrico de la fábrica y permitirá evitar la emisión de más de 200 toneladas de CO₂ anuales.
Esta planta es parte del programa “Compromiso Responsable”, lanzado por la compañía en 2019, con el que se propone avanzar en tres ejes: océanos, entorno y personas. A día de hoy, la conservera ha cumplido ya 8 de los 21 objetivos trazados, incluyendo hitos como el 100 % del residuo valorizado y la certificación de sostenibilidad en todo su atún capturado.
La estrategia energética no se queda en Galicia: durante este año se instalará una planta similar en la fábrica que la compañía tiene en La Unión (El Salvador), ampliando así su capacidad de producción limpia y autónoma también en Latinoamérica.

Energía limpia sin inversión inicial: un modelo replicable
Uno de los aspectos más destacados del proyecto solar de Carballo es que se ha realizado bajo la modalidad “As a Service” de EDP, en la que la energética asume el 100 % de la inversión inicial. De este modo, Nauterra accede a la energía renovable sin necesidad de realizar un desembolso, asegurando precios estables durante los próximos 15 años.
Este modelo resulta especialmente interesante en el contexto actual de incertidumbre energética y representa una solución replicable para otras industrias del sector agroalimentario que busquen reducir su dependencia de fuentes externas sin comprometer recursos financieros.
Movilidad sostenible e innovación constante
La apuesta por la sostenibilidad va más allá de la energía. Nauterra ha habilitado diez puntos de carga para vehículos eléctricos en su planta de Carballo, incentivando entre su plantilla un cambio hacia la movilidad más ecológica y coherente con su filosofía empresarial.

En el plano corporativo, el nombramiento de Enrique Orge como nuevo director general refuerza la hoja de ruta hacia la innovación y la transformación digital. Orge, originario de Redondela y estrechamente vinculado a Carballo, lleva más de una década en el grupo, habiendo dirigido operaciones en Brasil, El Salvador y Europa. Su visión se alinea con los objetivos a cinco años que Nauterra está diseñando, en sintonía con los principios de la Agenda 2030.
Una empresa gallega, un modelo global
Lo que comenzó en Carballo hace más de 80 años como una conservera familiar, es hoy una de las empresas más influyentes del sector a nivel mundial. El rebranding corporativo que culminó en 2024 con el nacimiento de la marca Nauterra no ha sido solo un cambio de nombre: representa un nuevo enfoque de marca global, sostenible y orientado al futuro, que combina tradición pesquera, innovación alimentaria y un compromiso activo con el planeta.
Con cada lata, cada ensalada y cada campaña como “El atún no se elige al tun tun”, Nauterra lanza un mensaje claro: es posible crecer, innovar y liderar sin comprometer los recursos del mar ni el bienestar de las personas. Un mensaje que, desde Galicia, resuena ya en los cinco continentes.
El año también marcó un punto de inflexión en su estrategia de sostenibilidad. En alianza con EDP, Nauterra ha activado su primera planta fotovoltaica de autoconsumo en su centro industrial de Carballo, donde trabajan más de 400 personas. La instalación, con más de 2.550 paneles solares y una capacidad de 1.290 MWh al año, cubrirá el 10 % del consumo eléctrico de la fábrica y permitirá evitar la emisión de más de 200 toneladas de CO₂ anuales.
Esta planta es parte del programa “Compromiso Responsable”, lanzado por la compañía en 2019, con el que se propone avanzar en tres ejes: océanos, entorno y personas. A día de hoy, la conservera ha cumplido ya 8 de los 21 objetivos trazados, incluyendo hitos como el 100 % del residuo valorizado y la certificación de sostenibilidad en todo su atún capturado.
La estrategia energética no se queda en Galicia: durante este año se instalará una planta similar en la fábrica que la compañía tiene en La Unión (El Salvador), ampliando así su capacidad de producción limpia y autónoma también en Latinoamérica.
Energía limpia sin inversión inicial: un modelo replicable
Uno de los aspectos más destacados del proyecto solar de Carballo es que se ha realizado bajo la modalidad “As a Service” de EDP, en la que la energética asume el 100 % de la inversión inicial. De este modo, Nauterra accede a la energía renovable sin necesidad de realizar un desembolso, asegurando precios estables durante los próximos 15 años.
Este modelo resulta especialmente interesante en el contexto actual de incertidumbre energética y representa una solución replicable para otras industrias del sector agroalimentario que busquen reducir su dependencia de fuentes externas sin comprometer recursos financieros.
Movilidad sostenible e innovación constante
La apuesta por la sostenibilidad va más allá de la energía. Nauterra ha habilitado diez puntos de carga para vehículos eléctricos en su planta de Carballo, incentivando entre su plantilla un cambio hacia la movilidad más ecológica y coherente con su filosofía empresarial.
En el plano corporativo, el nombramiento de Enrique Orge como nuevo director general refuerza la hoja de ruta hacia la innovación y la transformación digital. Orge, originario de Redondela y estrechamente vinculado a Carballo, lleva más de una década en el grupo, habiendo dirigido operaciones en Brasil, El Salvador y Europa. Su visión se alinea con los objetivos a cinco años que Nauterra está diseñando, en sintonía con los principios de la Agenda 2030.
Una empresa gallega, un modelo global
Lo que comenzó en Carballo hace más de 80 años como una conservera familiar, es hoy una de las empresas más influyentes del sector a nivel mundial. El rebranding corporativo que culminó en 2024 con el nacimiento de la marca Nauterra no ha sido solo un cambio de nombre: representa un nuevo enfoque de marca global, sostenible y orientado al futuro, que combina tradición pesquera, innovación alimentaria y un compromiso activo con el planeta.
Con cada lata, cada ensalada y cada campaña como “El atún no se elige al tun tun”, Nauterra lanza un mensaje claro: es posible crecer, innovar y liderar sin comprometer los recursos del mar ni el bienestar de las personas. Un mensaje que, desde Galicia, resuena ya en los cinco continentes.