- Pablo Blanco García, mariscador arousano y apasionado del mar, falleció mientras trabajaba en aguas de O Grove. Los servicios de emergencia no pudieron reanimarlo tras sufrir una parada cardiorrespiratoria.
La mañana de este martes se tiñó de tragedia en O Grove. Pablo Blanco García, conocido mariscador de la ría de Arousa, perdió la vida mientras realizaba labores de extracción de navaja y erizo de mar. A pesar de los esfuerzos del equipo médico, no fue posible reanimarlo tras sufrir una parada cardiorrespiratoria.
El aviso llegó al 112 Galicia poco antes del mediodía, cuando un guarda rural alertó al servicio de emergencias al ver cómo un buceador era izado a una embarcación con rumbo al Puerto do Corgo. Otro testigo confirmó el incidente, lo que activó un amplio dispositivo de rescate.

Los miembros del servicio municipal de Protección Civil de O Grove intentaron reanimarlo sin éxito. Urxencias Sanitarias de Galicia-061 envió un helicóptero desde Santiago con un equipo médico especializado que se sumó a las labores de reanimación, pero tampoco pudieron revertir la parada cardiorrespiratoria. Salvamento Marítimo fue informado del suceso, aunque no hubo tiempo para movilizar sus recursos.
Un hombre del mar, querido y apasionado por la vida
Pablo Blanco García no era solo un profesional destacado en la recolección de longueirón, navaja y erizo de mar, sino también un hombre muy querido en su comunidad. Casado con una mariscadora y padre de una joven de Vilanova de Arousa, su pérdida ha causado una profunda conmoción en la zona.
Apasionado de la pesca deportiva, las motocicletas y la bicicleta de montaña, también formaba parte activa del Club Subacuático Pérez Sub de Vilagarcía de Arousa. Hace unas semanas participó en un campeonato de pesca submarina con su club, y se estaba preparando para ejercer como juez en futuras competiciones.
Su carácter activo y su amor por el mar lo convirtieron en un referente entre los mariscadores de la ría de Arousa, donde su ausencia deja un vacío difícil de llenar.