Más de 400 nasas ilegales retiradas en Vigo y Arousa

  • Cuatro operativos contra el furtivismo retiran más de 400 nasas irregulares y permiten devolver al mar cerca de 110 kilos de pulpo.
  • Más de 400 nasas irregulares fueron incautadas durante cuatro actuaciones en las rías de Vigo y Arousa. Cerca de 110 kilos de pulpo regresaron vivos al mar.

Golpe a la pesca ilegal de pulpo en las Rías Baixas

Más de 400 nasas irregulares y cerca de 110 kilos de pulpo. Es el balance de cuatro actuaciones desarrolladas durante este fin de semana en las rías de Vigo y Arousa contra prácticas pesqueras fuera de la legalidad.

Los aparejos fueron incautados durante los diferentes operativos de vigilancia, mientras que los ejemplares de pulpo encontrados en su interior pudieron ser devueltos al mar, evitando que una cantidad importante de producto terminase incorporándose de manera irregular a los circuitos de comercialización.

La magnitud de la intervención resulta especialmente significativa por el número de artes localizadas. Más allá de los kilos recuperados, la retirada de más de cuatro centenares de nasas supone eliminar del medio una considerable capacidad de captura que estaba operando al margen de las normas que regulan la explotación de los recursos marinos.

Más de 400 nasas en cuatro actuaciones

Los operativos se repartieron entre las rías de Vigo y Arousa, dos de las principales áreas productivas de las Rías Baixas y espacios donde conviven numerosas actividades pesqueras, marisqueras y acuícolas.

El balance conjunto deja más de 400 nasas incautadas en únicamente cuatro actuaciones, además de aproximadamente 110 kilos de pulpo recuperados.

Que los ejemplares pudieran regresar vivos al agua es uno de los elementos más relevantes de estas intervenciones. El decomiso evita el aprovechamiento económico de una captura irregular, pero su devolución al medio permite además que los animales continúen formando parte de la población reproductora y explotable en el futuro.

En una especie de elevado valor comercial como el pulpo, esta circunstancia tiene especial importancia.

El furtivismo perjudica también a quien pesca legalmente

El impacto de las artes ilegales no se limita a una cuestión administrativa. Cada nasa que trabaja fuera de las condiciones establecidas supone una presión adicional sobre el recurso y una competencia directa para los profesionales que cumplen vedas, topes de captura, horarios, identificación de aparejos y demás requisitos de la actividad.

El sector profesional soporta costes de combustible, embarcaciones, seguridad, cotizaciones, mantenimiento y comercialización. Frente a ello, la extracción clandestina introduce producto obtenido sin asumir esas mismas obligaciones y puede distorsionar el mercado.

Por eso, la lucha contra el furtivismo tiene una doble vertiente: proteger los recursos marinos y defender la actividad económica legal que depende de ellos.

La concentración de más de 400 nasas irregulares detectadas en apenas cuatro actuaciones evidencia además la capacidad extractiva que pueden alcanzar estas prácticas cuando se mantienen durante días o semanas.

El pulpo, un recurso de enorme valor para Galicia

El pulpo (Octopus vulgaris) ocupa un lugar destacado dentro de la pesca artesanal gallega. Su importancia trasciende el volumen de capturas: mantiene una elevada demanda comercial, genera actividad en lonjas, pescaderías y restauración y forma parte de uno de los productos más reconocibles de la gastronomía de Galicia.

Precisamente por esa importancia económica, la gestión del recurso requiere que las reglas sean respetadas por todos.

Las vedas, limitaciones de capturas y regulación de las artes persiguen reducir la presión sobre las poblaciones y favorecer su recuperación y reproducción. Cuando aparecen aparejos ilegales o sin identificar, ese equilibrio se rompe y se incrementa el esfuerzo pesquero real sobre el que soporta la gestión oficial.

Arousa y Vigo, dos rías estratégicas

La localización de las actuaciones tampoco es menor. Arousa constituye uno de los grandes motores pesqueros y marisqueros de Galicia, mientras que la ría de Vigo sostiene una intensa actividad vinculada a la pesca artesanal, el marisqueo, la acuicultura y toda la cadena de transformación y comercialización de productos del mar.

La conservación de sus recursos afecta directamente a cientos de embarcaciones y profesionales y, de manera indirecta, a empresas auxiliares, lonjas, comercializadores y restauración.

De ahí que la vigilancia contra el furtivismo tenga una dimensión económica que va mucho más allá del decomiso puntual.

110 kilos que vuelven al mar

El resultado más visible de los cuatro operativos son las más de 400 nasas retiradas, pero desde el punto de vista biológico quizá sea todavía más importante el destino de los cerca de 110 kilos de pulpo encontrados en las artes.

Los ejemplares fueron devueltos al medio marino, recuperando así un recurso que, de otro modo, habría sido extraído irregularmente.

La operación vuelve a poner sobre la mesa un problema conocido en las rías gallegas: la explotación clandestina no solo perjudica a quienes viven legalmente del mar, sino que añade una presión difícil de contabilizar sobre unos recursos que necesitan cada vez una gestión más precisa.

La retirada de las artes ilegales, la vigilancia en el mar y en tierra y el control de los canales de comercialización forman, por tanto, partes de una misma estrategia: que el producto que llega al mercado proceda de una actividad legal y que el mar pueda seguir produciendo mañana.