- Mulleres Salgadas critica la falta de medidas de la Xunta para recuperar los bancos marisqueros gallegos tras el debate parlamentario impulsado por el BNG.
- El colectivo Mulleres Salgadas carga contra la Xunta tras el debate sobre la recuperación de los bancos marisqueros en Galicia. El sector reclama medidas urgentes ante la crisis productiva y ambiental del mar gallego.
El mar gallego exige respuestas ante la crisis del marisqueo
La recuperación de los bancos marisqueros volvió al centro del debate político gallego esta semana tras la moción presentada por el BNG en el Parlamento autonómico. Una discusión que, lejos de calmar al sector, ha provocado una nueva ola de indignación entre profesionales del mar y colectivos vinculados al litoral.
La asociación Mulleres Salgadas, una de las voces más activas en defensa del sector pesquero y marisquero gallego, mostró públicamente su malestar tras escuchar la intervención del portavoz del PP, Miguel Fidalgo, durante el debate parlamentario. El colectivo considera “preocupante” el tono empleado y acusa al representante popular de eludir responsabilidades sobre la situación crítica que atraviesan los bancos marisqueros gallegos.
En un momento especialmente delicado para el marisqueo, la pesca artesanal y el sector mejillonero, la sensación de abandono institucional vuelve a ganar fuerza en las rías gallegas.
El sector reclama gestión y medidas urgentes
Desde hace años, mariscadoras, cofradías y entidades vinculadas al mar vienen alertando del deterioro progresivo de la productividad en numerosos bancos marisqueros de Galicia. Factores ambientales, contaminación, episodios climáticos extremos y problemas de gestión han reducido considerablemente las capturas en algunas zonas clave de las rías.
La moción defendida por el BNG buscaba precisamente poner el foco sobre esta situación y reclamar actuaciones concretas para acelerar la recuperación de los ecosistemas marinos y garantizar el futuro económico de miles de familias dependientes del mar.
Sin embargo, las declaraciones producidas durante el debate parlamentario no convencieron al sector. Mulleres Salgadas recordó que las competencias en materia de marisqueo corresponden exclusivamente a la Xunta de Galicia, rechazando cualquier intento de desviar responsabilidades hacia otras administraciones.
“El mar no puede seguir esperando”, señalan desde el colectivo, que reclama decisiones inmediatas y una estrategia real de recuperación para evitar un agravamiento irreversible de la situación.
Una crisis que afecta a toda la cadena del mar
La caída de productividad en los bancos marisqueros no afecta únicamente a las mariscadoras a pie. El impacto alcanza también a depuradoras, lonjas, comercializadoras, conserveras y al conjunto de la economía costera gallega.
En muchas localidades del litoral, el marisqueo sigue siendo uno de los principales motores económicos y sociales. La pérdida de producción genera menos ingresos para las familias del mar y aumenta la incertidumbre en un sector ya castigado por la subida de costes, la competencia exterior y las dificultades de relevo generacional.

A esto se suma la preocupación creciente del sector mejillonero y de la pesca artesanal, que también observan con inquietud el deterioro ambiental de las rías y la falta de respuestas contundentes por parte de la Administración autonómica.
La situación se ha convertido en uno de los principales debates dentro del ámbito marítimo gallego durante los últimos meses.
Galicia y el desafío de recuperar sus rías
Galicia concentra buena parte de la producción marisquera de España y Europa. La riqueza de sus rías ha convertido históricamente al mar en una pieza esencial de la identidad económica y cultural del territorio.
Sin embargo, el escenario actual obliga a afrontar desafíos complejos. El cambio climático, la presión sobre los ecosistemas, la disminución de la productividad natural y los problemas de regeneración de algunos bancos marisqueros están poniendo a prueba la resiliencia del sector.
Diversos colectivos reclaman desde hace tiempo una mayor inversión en regeneración marisquera, vigilancia ambiental, limpieza de rías y planificación científica adaptada a la realidad actual del litoral gallego.
La preocupación ya no es únicamente económica. Muchas voces del sector advierten de que está en juego el futuro de comunidades enteras que dependen directamente de la actividad marítima.
El sector exige hechos y no más debates
Tras la sesión parlamentaria, la sensación predominante entre parte del sector fue de frustración. Mulleres Salgadas insiste en que las profesionales del mar llevan demasiado tiempo esperando soluciones mientras la situación continúa deteriorándose.
El mensaje lanzado por el colectivo resume el sentir de buena parte del litoral gallego: el mar necesita respuestas inmediatas, planificación y compromiso político real.
La recuperación de los bancos marisqueros se ha convertido en una cuestión estratégica para Galicia. Y el sector deja claro que ya no bastan las declaraciones institucionales ni los cruces políticos en el Parlamento.
La urgencia, aseguran desde el mar, es ahora.