Maresco Tres, semihundido en aguas de Portugal

  • El Maresco Tres permanece semihundido frente a Portugal tras una vía de agua. Salvamento monitoriza su deriva y se da por perdido.
  • El pesquero Maresco Tres, con base en A Guarda, permanece semihundido en aguas de Portugal tras una vía de agua. Salvamento Marítimo y autoridades lusas vigilan su evolución.

El Maresco Tres permanece semihundido en aguas de Portugal: cuestión de tiempo que se hunda

El año arranca con otro sobresalto en el Atlántico gallego. El pesquero Maresco Tres, con base en A Guarda, permanece semihundido frente a la costa norte de Portugal tras sufrir una vía de agua que su tripulación no pudo controlar.

El incidente se produjo de noche, al sur de Cabo Silleiro frente a Oia. Dos tripulantes tuvieron que abandonar la embarcación en una balsa salvavidas antes de ser rescatados. El barco, a la deriva, apenas logra mantenerse a flote y ya se encuentra en aguas lusas. Las fuentes consultadas son claras: «es cuestión de tiempo que vaya a pique».

Un rescate nocturno al límite

La alerta saltó cuando la tripulación comunicó una entrada de agua imposible de contener. El helicóptero Pesca 1 acudió a la zona y logró evacuar a los dos marineros, que ya se encontraban en la balsa con la embarcación parcialmente sumergida.

En paralelo, se movilizó un amplio dispositivo coordinado por Salvamento Marítimo. El remolcador María de Maeztu permanece en las proximidades del pesquero, mientras que el avión Sasemar 101 realizó labores de reconocimiento aéreo.

Por su parte, la patrullera Punta da Guía recuperó la baliza y la documentación del barco, así como efectos personales de la tripulación, incluidos teléfonos móviles y carteras. Un detalle que da cuenta de la rapidez con la que tuvieron que abandonar la nave.

Deriva hacia Portugal y vigilancia lusa

La marea y las corrientes empujaron al Maresco Tres hacia el sur. Actualmente se encuentra frente a Vila Praia de Âncora, relativamente cerca de la frontera marítima con Galicia.

Las autoridades portuguesas monitorizan su situación ante el riesgo de hundimiento definitivo y posibles consecuencias ambientales. Aunque no se ha confirmado vertido de combustible, el deterioro estructural del casco es evidente. Desde Salvamento reconocen que la embarcación «está en malas condiciones» y prácticamente se da por perdida.

Un nuevo susto para la flota artesanal

El Maresco Tres es un barco de artes menores de unos 10 metros de eslora, representativo de la flota artesanal gallega que faena a diario en condiciones muchas veces exigentes. Este tipo de embarcaciones, aunque versátiles y adaptadas al litoral, son especialmente vulnerables ante fallos estructurales o entradas de agua repentinas.

El episodio recuerda a lo ocurrido recientemente con el Itoitz, también en aguas del Cantábrico, reavivando el debate sobre la antigüedad media de parte de la flota y la necesidad de inversión en modernización y mantenimiento preventivo.

Impacto económico y humano

Aunque en este caso no hay que lamentar daños personales graves —los dos tripulantes fueron trasladados al Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo para valoración médica—, el golpe económico es considerable.

Para un puerto como A Guarda, donde la pesca artesanal forma parte del tejido productivo y social, la pérdida de una unidad supone menos capacidad extractiva, menos ingresos y una presión añadida en un sector ya tensionado por costes de combustible, cuotas y exigencias normativas.

Cada barco es una empresa familiar flotante. Cuando uno se pierde, no solo se hunde una estructura de madera o fibra: se resiente una economía local.

Galicia y la seguridad en el mar

Galicia cuenta con uno de los dispositivos de rescate más coordinados del litoral europeo. La rápida intervención del helicóptero Pesca 1 y la movilización de medios marítimos y aéreos evitó un desenlace trágico.

Sin embargo, este nuevo incidente vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la formación continua en seguridad, la revisión periódica de cascos y sistemas de achique, y el acompañamiento institucional para la renovación de la flota.

El mar gallego no concede treguas. Y cada aviso recuerda que la seguridad sigue siendo el primer arte de pesca.

El Maresco Tres continúa a flote por ahora, pero su destino parece escrito. Mientras deriva frente a la costa portuguesa, el sector observa con preocupación un nuevo episodio que evidencia la fragilidad de la pesca artesanal ante cualquier imprevisto.

El rescate fue un éxito. El barco, probablemente, no tendrá la misma suerte. Y con él, una pequeña parte del esfuerzo diario que sostiene a la flota de bajura gallega.