Lonjas gallegas en caída libre: mínimo histórico en ventas

  • Las lonjas de Galicia pierden más de 49.000 toneladas en 15 años y 2025 marca el peor dato de capturas del siglo XXI. Ni los precios al alza logran frenar el desplome.

Un retroceso imparable

El músculo comercial de las lonjas gallegas, referente en España por volumen y facturación, atraviesa su momento más delicado. Entre enero y julio de 2025 se subastaron apenas 59 millones de kilos, lejos de los 108 millones de 2010 y marcando el mínimo de capturas del siglo XXI.

La sangría se traduce en 68.000 toneladas menos que hace nueve años y en una pérdida acumulada de 29 millones de euros en primera venta en comparación con 2010.

Lo que en 2017 parecía un ligero freno tras el techo histórico de capturas, hoy se confirma como una crisis estructural que golpea a todos los segmentos: pesca, marisqueo y cefalópodos.

Factores que explican el desplome

Las causas son múltiples y se retroalimentan. A la reducción de cuotas y vedas más largas, se suman la jubilación sin relevo de marineros, el aumento de los costes fijos y variables, el calentamiento de las aguas, la contaminación y la presión de depredadores y furtivos.

En el marisqueo, el impacto del parásito Marteilia ha llevado al berberecho a mínimos históricos, hundiendo a los bancos de libre marisqueo de la ría de Arousa.

El contraste entre especies

Pesca: de 95 millones de kilos en 2010 a solo 55 millones en 2025. Aunque el precio medio mantiene la facturación en algunos puertos, la pérdida de volumen es evidente. Vigo, A Coruña, Ribeira y Burela han visto caer su actividad en más de un 50% desde 2017.

Bivalvos: de 4 millones de kilos en 2010 a 1,7 en 2025. Arousa es el epicentro del problema: de 2.500 toneladas a apenas 318.

Cefalópodos: el pulpo, tras su veda más larga (tres meses), pasó de casi 8 millones de kilos en 2010 a menos de 2 millones este año. Los precios al alza (hasta 40 €/kg en picos) han suavizado la caída económica, pero no la biológica.

Crustáceos: tampoco escapan. En Arousa, de 108 toneladas en 2010 a 78 este año.

El mapa de las lonjas: concentración y pérdida

El 81% del pescado gallego pasa por Vigo, A Coruña, Ribeira, Burela y Celeiro, pero todas acusan fuertes descensos:

• A Coruña pierde un 52% de volumen desde 2017.

• Vigo cae un 54%, aunque sigue liderando en facturación gracias a especies de alto valor como la merluza y el rape.

• Ribeira y Burela retroceden un 48% y un 51% respectivamente.

• Solo Celeiro resiste algo mejor: -36% en volumen y -16% en facturación.

La ría de Arousa refleja bien la debacle: sus lonjas suman 11.000 toneladas (24 millones €) frente a las más de 18.000 toneladas de 2010.

El mar que cambia: un reto de futuro

Más allá de las cifras, la tendencia evidencia un cambio estructural en la productividad de las rías gallegas.

El calentamiento global, la pérdida de biodiversidad y la sobreexplotación remodelan el mapa extractivo y ponen en cuestión la sostenibilidad de un sector que mantiene miles de empleos directos e indirectos.

Los precios, que han crecido por la inflación y el encarecimiento de costes, maquillan solo en parte el problema. El reto ya no es cuánto se paga por kilo, sino si habrá suficiente producto que vender.

El futuro de las rulas depende de la eficacia de los planes de recuperación y de la capacidad del sector para adaptarse a un mar que cambia más rápido que nunca.