- Veda del choco en las Rías Baixas
- Galicia adelanta y unifica la veda del choco en las rías de Arousa, Pontevedra y Vigo del 20 de julio al 31 de octubre para favorecer la reproducción de la especie y garantizar el futuro de la pesquería.
La campaña del choco en las Rías Baixas dará un giro este verano. La Consellería do Mar ha decidido adelantar y unificar el inicio de la veda en las rías de Arousa, Pontevedra y Vigo, una medida que entrará en vigor el 20 de julio y se prolongará hasta el 31 de octubre con un objetivo claro: favorecer la reproducción de una de las especies más emblemáticas del litoral gallego y asegurar la sostenibilidad de una pesquería de gran importancia económica y social.
La decisión responde a los informes científicos que detectan una mayor presencia de ejemplares juveniles en las zonas interiores de las rías desde el pasado mes de junio, una circunstancia que aconseja reforzar su protección durante el periodo reproductor. El nuevo calendario también supone un cambio respecto al año anterior, cuando los cierres se aplicaron de forma escalonada.
Una veda única para las tres grandes rías
Las resoluciones publicadas en el Diario Oficial de Galicia establecen que la parada biológica comenzará simultáneamente en las rías de Arousa, Pontevedra y Vigo, eliminando las diferencias de fechas que existían hasta ahora.
En la campaña de 2025, la veda se inició el 21 de julio en Vigo y Pontevedra, mientras que en Arousa no comenzó hasta el 28 de julio. La experiencia acumulada y la evolución biológica del recurso han llevado este año a adelantar y armonizar el calendario para actuar con mayor eficacia.
El objetivo es proteger los procesos reproductivos del choco durante un momento especialmente sensible de su ciclo biológico y favorecer una mayor incorporación de nuevos ejemplares a la población.
Los datos de capturas aconsejan reforzar la protección
La medida también llega en un contexto de descenso de la actividad extractiva.
Durante el primer semestre de 2026, las lonjas gallegas comercializaron 328,6 toneladas de choco, con una facturación próxima a 2,76 millones de euros.
Las cifras representan una caída del 12,7 % en volumen y del 11,1 % en valor económico respecto al mismo periodo del año anterior.
Aunque múltiples factores pueden influir en la evolución de una pesquería —condiciones oceanográficas, disponibilidad del recurso o esfuerzo pesquero—, estos datos refuerzan la necesidad de aplicar medidas preventivas que permitan consolidar la recuperación de la especie y mantener la rentabilidad futura de la actividad.

Un recurso estratégico para la pesca artesanal gallega
El choco constituye uno de los recursos de mayor valor para numerosas embarcaciones de artes menores que faenan en las Rías Baixas.
Su captura sostiene la actividad de muchas cofradías, genera empleo directo e indirecto y abastece tanto al mercado gallego como a la restauración y a la industria transformadora, donde el cefalópodo mantiene una elevada demanda por su calidad gastronómica.
La evolución de esta pesquería tiene, por tanto, una repercusión directa sobre la economía de numerosos puertos pesqueros y sobre cientos de familias vinculadas al mar.
Una decisión acordada con el sector
La Consellería do Mar señala que la medida ha sido adoptada tras mantener contactos con representantes del sector pesquero, dentro del modelo de gestión participativa que caracteriza buena parte de las pesquerías gallegas.
La colaboración entre administración, organizaciones pesqueras, cofradías y equipos científicos resulta fundamental para adaptar las medidas de gestión a la situación real del recurso y favorecer el equilibrio entre la conservación y la actividad económica.
Este tipo de decisiones cobra especial importancia en especies como el choco, cuyo ciclo biológico requiere actuaciones ágiles cuando los estudios detectan una elevada presencia de juveniles.
Galicia apuesta por garantizar el futuro del choco
La unificación del calendario de veda supone un paso más en la gestión sostenible de uno de los cefalópodos más representativos de Galicia.
El adelanto del descanso biológico permitirá proteger una parte importante del proceso reproductor en las tres grandes rías gallegas y ofrecer mejores perspectivas para futuras campañas.
Para el sector, la prioridad continúa siendo disponer de recursos suficientes que permitan mantener la actividad durante los próximos años, compatibilizando la rentabilidad de las flotas con la conservación de los ecosistemas marinos.
La evolución de las capturas durante los próximos meses permitirá evaluar el impacto de esta medida y comprobar si la protección reforzada contribuye a mejorar el estado de la población y la estabilidad de una pesquería clave para las Rías Baixas.