La UE refuerza la seguridad en el transporte marítimo de pélets plásticos

  • Nuevas normativas europeas exigen embalajes de alta calidad y notificación inmediata de pérdidas en el transporte marítimo de pélets plásticos.

El 8 de diciembre de 2023, el carguero liberiano Toconao perdió seis contenedores en aguas portuguesas, a unos 80 kilómetros de Viana do Castelo. Entre la carga perdida se encontraban aproximadamente 26,3 toneladas de pélets de plástico, pequeñas esferas utilizadas como materia prima en la industria plástica. Días después, estos microplásticos comenzaron a aparecer en las costas de Galicia, afectando áreas como Ferrolterra, Oleiros, Outes y la Mariña lucense, y posteriormente se extendieron a Asturias y Portugal. La respuesta incluyó la activación de planes de contingencia por parte de las autoridades locales y regionales, así como la movilización de voluntarios para las labores de limpieza.

Este incidente puso de manifiesto la necesidad de regulaciones más estrictas en el transporte marítimo de pélets plásticos. En diciembre de 2024, el Consejo de la Unión Europea adoptó una posición sobre un reglamento destinado a prevenir la pérdida de estos materiales al medio ambiente. Las nuevas normas exigen que los pélets transportados por vía marítima estén embalados en envases de alta calidad, correctamente sellados y con información clara sobre la carga. Además, se establecen instrucciones específicas de estiba para evitar pérdidas accidentales. En caso de incidente, los operadores deberán notificar inmediatamente a las autoridades competentes y tomar todas las medidas necesarias para minimizar el impacto ambiental.

La normativa también impone obligaciones a los operadores que manejen más de cinco toneladas de pélets plásticos al año, incluyendo la implementación de planes de gestión de riesgos específicos para prevenir, contener y limpiar cualquier pérdida de material. El embalaje y etiquetado de los pélets deberán incluir advertencias sobre los impactos ambientales de su pérdida.

La eurodiputada Ana Miranda, del Bloque Nacionalista Galego (BNG), subrayó que la normativa se ha endurecido después de la catástrofe ambiental en Galicia y gracias al trabajo del BNG exigiendo la inclusión del transporte marítimo en la regulación. Destacó la sensibilidad de la costa gallega y la necesidad de su protección contra este tipo de pérdidas.

Este reglamento responde a la creciente preocupación por la contaminación por microplásticos en Europa. Se estima que entre 52.000 y 184.000 toneladas de pélets se pierden anualmente en el medio ambiente europeo. La implementación de estas medidas busca reducir significativamente estas pérdidas y proteger los ecosistemas marinos y costeros.

La Comisión Europea ha establecido como objetivo reducir las emisiones de microplásticos en un 30% para 2030, y estas nuevas regulaciones representan un paso significativo hacia la consecución de dicha meta.