La sardina ibérica logra el sello MSC: sostenibilidad a bordo

  • La sardina ibérica certificada con el sello azul MSC tras una década de trabajo entre flotas, científicos y gestores del Atlántico ibérico.

La sardina ibérica ya navega con bandera azul de sostenibilidad

Una década de esfuerzos conjuntos entre flotas, ciencia y gestión devuelve el prestigioso certificado MSC a la pesquería de cerco ibérica, clave en las costas atlánticas.

Un sello que vuelve tras años de sacrificios

La sardina ibérica (Sardina pilchardus), capturada por la flota de cerco desde el Golfo de Vizcaya hasta el Estrecho de Gibraltar, ha recuperado su derecho a lucir el sello azul del Marine Stewardship Council (MSC). No es solo una etiqueta. Es la prueba de una transformación profunda del modelo de gestión pesquera en aguas ibéricas.

Esta certificación —que había sido suspendida en 2014 por la situación crítica del stock— es ahora concedida a una pesquería que integra a 317 barcos (132 portugueses y 185 españoles) bajo el liderazgo de Anopcerco (Portugal) y Opescantábrico (España). La evaluación, realizada por la auditora independiente Bureau Veritas desde septiembre de 2024, confirma que la sardina ibérica cumple con los tres principios del estándar MSC: sostenibilidad del recurso, mínimo impacto ecológico y gestión efectiva.

Un recurso clave que vuelve a tener futuro

Con cuotas establecidas en 51.738 toneladas para 2025 —el 66,5 % para Portugal y el 33,5 % para España—, la sardina sigue siendo un pilar económico y cultural para muchas comunidades costeras del Atlántico ibérico. Su recuperación no ha sido espontánea: ha requerido vedas prolongadas, reducción de capturas, restricciones sobre juveniles y una intensa labor de seguimiento científico.

El plan plurianual acordado por ambos países en 2021, en vigor hasta 2026, ha sido una de las piezas clave del proceso. La Comisión de Seguimiento de la Pesca de la Sardina, creada por Portugal en 2010, ha actuado como plataforma de consenso entre científicos, pescadores, gestores y ONG para adaptar la gestión al estado real del stock.

Una alianza entre marineros, ciencia y mercado

La recuperación de la sardina no puede entenderse sin la colaboración entre administraciones, investigadores y sector pesquero. Desde el Instituto Español de Oceanografía (IEO) hasta el Instituto Português do Mar e da Atmosfera (IPMA), pasando por las universidades y organizaciones de productores, se ha tejido una red de trabajo que hoy se ve reconocida.

“La certificación MSC no es solo un logro ecológico; es una palanca para abrir mercados y poner en valor el esfuerzo de las flotas”, destaca Norberto Emazabel, presidente de Opescantábrico. “Hoy más que nunca, el consumidor exige trazabilidad y sostenibilidad, y esta etiqueta lo garantiza”.

Desde el lado portugués, Humberto Jorge (Anopcerco) subraya el sacrificio de los pescadores: “Redujimos capturas, paramos flotas, lo hicimos por el futuro del recurso. Esta certificación es también un reconocimiento a su esfuerzo y compromiso”.

Las claves del éxito y el reto del futuro

Alberto Martín, director de MSC en España y Portugal, reconoce el “liderazgo ejemplar” de las flotas ibéricas. “No solo han recuperado un stock en situación crítica, sino que han desarrollado herramientas avanzadas de gestión: reglas de control de capturas, estrategias precautorias y planes de respuesta ante fluctuaciones del recurso. Hoy están mucho mejor preparadas para lo que venga”.

Pero el camino no termina aquí. La certificación se revisa anualmente y exige mejoras constantes. Entre los compromisos adquiridos para los próximos cinco años destacan:

• Mayor presencia de observadores independientes a bordo.

• Evaluación del impacto sobre especies vulnerables.

• Formación de la flota en buenas prácticas.

• Fortalecimiento del control y cumplimiento.

Además, la pesquería ha sido seleccionada para recibir una beca de investigación del Ocean Stewardship Fund de MSC, con un proyecto conjunto entre la Universidad de Vigo e IPMA. El objetivo: desarrollar un modelo ecosistémico avanzado que integre el papel trófico de la sardina en el Atlántico ibérico.

¿Qué significa esto para el sector?

La certificación MSC puede suponer una ventaja competitiva clave en los mercados nacionales e internacionales. En un contexto donde los consumidores exigen responsabilidad ambiental, el sello azul refuerza la imagen del pescado ibérico y puede abrir puertas en canales de distribución que priorizan productos sostenibles.

Además, afianza la relación entre el sector pesquero y la comunidad científica, promoviendo un enfoque de cogestión que podría replicarse en otras pesquerías del país. Y, sobre todo, demuestra que es posible revertir situaciones críticas si se actúa con visión de futuro.

Sostenibilidad con acento atlántico

La recuperación del sello MSC para la sardina ibérica no es solo una buena noticia para los pescadores: es una victoria para el Atlántico y sus comunidades. Es la confirmación de que, cuando se trabaja con ciencia, responsabilidad y cooperación, el mar responde. Y que, con esfuerzo, la sostenibilidad puede dejar de ser un discurso para convertirse en una realidad que se pesca cada día.