La remisión de las toxinas devuelve actividad al mejillón gallego

  • La reapertura de 14 polígonos de bateas y tres zonas de marisqueo confirma la mejora de la situación sanitaria en las rías gallegas. Ya operan 25 de los 52 viveros flotantes de mejillón.

La remisión de las toxinas devuelve actividad al mejillón gallego

La acuicultura gallega comienza a dejar atrás uno de los episodios de biotoxinas más extensos de los últimos años. La reapertura de 14 polígonos de bateas en las rías de Arousa y Vigo, junto con tres zonas de marisqueo en la ría de Pontevedra, confirma la tendencia favorable de una crisis sanitaria que llegó a paralizar la totalidad de los viveros flotantes de mejillón de Galicia.

La decisión se produce después de que las últimas analíticas realizadas por el Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia (Intecmar) constataran una reducción de las concentraciones de biotoxinas lipofílicas hasta niveles compatibles con la extracción y comercialización de moluscos bivalvos.

El resultado es un importante alivio para un sector que acumulaba semanas de inactividad y pérdidas económicas, especialmente en las rías de Arousa y Vigo, donde se concentra buena parte de la producción mejillonera gallega.

Más de un mes de cierres y preocupación en las rías

El episodio comenzó a principios de abril con la proliferación de la microalga Dinophysis acuminata, responsable de la producción de toxinas lipofílicas que pueden ser acumuladas por moluscos filtradores como el mejillón.

A medida que avanzó la primavera, las restricciones se fueron extendiendo por las distintas rías hasta provocar una situación inédita. El pasado 19 de mayo permanecían cerrados los 52 polígonos de bateas de la costa atlántica gallega, una circunstancia que dejó sin actividad a miles de productores y afectó a toda la cadena mar-industria.

Desde entonces, el sector ha vivido semanas especialmente complicadas. La imposibilidad de comercializar producto afectó no solo a los bateeiros, sino también a depuradoras, transportistas, comercializadoras, transformadoras y empresas exportadoras que dependen del suministro continuo de mejillón.

Catorce polígonos vuelven a la actividad

Las nuevas resoluciones permiten recuperar la actividad en varios de los principales centros de producción de Galicia.

Ría de Arousa

Los polígonos autorizados son:

  • Ribeira B y Ribeira C.
  • A Pobra B, C, D y H.
  • Cambados A1, A2, C Norte, C Sur y E.
  • O Grove A.

Ría de Vigo

Reabren:

  • Cangas E.
  • Redondela A.
  • Redondela E.

Estas aperturas se suman a las autorizadas durante los últimos días y elevan a 25 los 52 polígonos actualmente operativos en Galicia.

La recuperación tiene una relevancia especial en la ría de Arousa, considerada el gran motor de la producción mejillonera gallega y uno de los principales centros de cultivo de moluscos de Europa.

La meteorología favorece la recuperación

Los expertos atribuyen buena parte de la mejora a las condiciones meteorológicas registradas durante las últimas semanas.

La renovación de las aguas en las rías está facilitando la dispersión de las microalgas responsables del episodio y acelerando el proceso natural mediante el cual los propios moluscos eliminan las toxinas acumuladas.

Ese proceso de desintoxicación ha permitido que numerosas zonas vuelvan a cumplir los parámetros sanitarios exigidos para la extracción y comercialización del producto.

La evolución también está siendo positiva en el cultivo de ostra, donde la mayoría de las áreas productivas permanecen ya operativas.

El marisqueo recupera prácticamente toda su actividad

La mejora sanitaria no se limita a las bateas.

Intecmar también autorizó la reapertura de tres zonas de extracción de moluscos infaunales en la ría de Pontevedra, correspondientes a los sectores III.1, III.2 y IV.1.

Con esta decisión, la totalidad de la ría de Pontevedra vuelve a estar abierta para la actividad marisquera.

La situación general de los bancos marisqueros gallegos también refleja una clara recuperación. De las 39 zonas de control existentes en la comunidad, únicamente cinco permanecen cerradas en estos momentos por motivos sanitarios.

Para las cofradías y agrupaciones de mariscadores supone una noticia especialmente relevante después de meses marcados por la caída de la producción y la incertidumbre sobre la evolución de los recursos.

Un balón de oxígeno para la economía del mar

La reapertura tiene una importancia que va mucho más allá de la actividad extractiva.

El mejillón es el principal producto de la acuicultura gallega y uno de los pilares económicos del litoral. Miles de empleos dependen directa o indirectamente de una actividad que genera riqueza en puertos, depuradoras, fábricas conserveras y empresas exportadoras.

La vuelta progresiva a la normalidad permitirá recuperar mercados, estabilizar el suministro y aliviar la presión económica acumulada durante semanas de inactividad.

Además, las reaperturas ofrecen tranquilidad a los consumidores, ya que las autorizaciones solo se conceden cuando las analíticas garantizan plenamente la seguridad alimentaria del producto.

La vigilancia continúa en las rías gallegas

Pese a la mejoría, el episodio todavía no puede darse por finalizado.

Los técnicos de Intecmar mantienen un intenso programa de muestreos y análisis para seguir la evolución de las microalgas y verificar la calidad de los moluscos en las distintas zonas de producción.

Durante la jornada de este jueves continuaron las tomas de muestras en diferentes polígonos de las rías gallegas con el objetivo de evaluar nuevas aperturas en los próximos días.

La evolución apunta a una recuperación progresiva, aunque las autoridades científicas mantienen la prudencia y condicionan cualquier nueva reapertura a la confirmación analítica de que los niveles de toxinas se mantienen dentro de los límites permitidos.

Galicia recupera el pulso de sus rías

Tras semanas de cierres históricos que llegaron a afectar a la totalidad de las bateas gallegas, los últimos datos permiten vislumbrar un escenario mucho más favorable para el sector.

La reapertura de 14 nuevos polígonos y la práctica normalización del marisqueo reflejan que la remisión de las biotoxinas avanza en las principales rías productoras de Galicia.

Aunque todavía quedan zonas pendientes de recuperar la actividad, el regreso al trabajo de la mitad de los viveros flotantes supone una de las noticias más esperadas por un sector que llevaba más de un mes aguardando el momento de volver al mar.