- El cambio climático y la contaminación golpean uno de los principales bancos marisqueros del mundo, mientras la Xunta lanza un plan millonario para revertir la crisis.
La producción de marisco en Galicia atraviesa una de sus peores crisis en años. Según los últimos datos oficiales, la ría de Arousa, una de las principales áreas de cría de bivalvos del mundo, sufrió en 2024 una caída del 55% en su producción respecto al promedio de los últimos cinco años. Las toneladas recogidas pasaron de 2.572 a 1.166, lo que representa una pérdida económica significativa para las más de 3.500 familias que dependen directamente del marisqueo en la zona.
Cambio climático y contaminación: las amenazas invisibles
Diversos expertos señalan al cambio climático como una de las principales causas de este desplome. El aumento de las temperaturas, los cambios en la salinidad del agua y la proliferación de fenómenos extremos afectan gravemente los ciclos reproductivos de las especies marisqueras, como la almeja o el berberecho.
A este problema se suma la contaminación derivada de actividades industriales cercanas a las rías gallegas. Vertidos, exceso de nutrientes y residuos no tratados alteran el equilibrio ecológico de estos ecosistemas frágiles, dificultando la regeneración de los bancos marisqueros.
Un informe reciente advierte que, si no se adoptan medidas urgentes, la viabilidad de la actividad marisquera podría estar comprometida en la próxima década.
Un plan de 123 millones para salvar el marisqueo
Ante la magnitud del problema, la Xunta de Galicia ha puesto en marcha el Plan de Competitividad y Sostenibilidad del Marisqueo de Galicia 2024-2025, con una inversión de 123 millones de euros hasta 2025.
Este programa, desarrollado en colaboración con los colectivos marisqueros, incluye acciones específicas como:
- Regeneración de bancos marisqueros mediante el aporte de semillas y mejoras en el hábitat.
- Control y vigilancia reforzados para combatir el furtivismo y garantizar la trazabilidad de los productos.
- Plataforma digital de ventas para mejorar la comercialización y la transparencia del sector.
Además, en 2024 se han destinado más de 57 millones de euros adicionales a la sostenibilidad del marisqueo, junto con más de cuatro millones para proyectos de investigación enfocados en aumentar la resiliencia del sector frente a los efectos del cambio climático.
Un futuro incierto para el marisco gallego
A pesar de estas medidas, la preocupación sigue latente. La caída de la producción no solo afecta a las economías locales, sino que también amenaza la reputación del marisco gallego, reconocido internacionalmente por su calidad.
A esta crisis se suman otros desafíos como la veda del pulpo, que prohíbe su captura durante tres meses para proteger la especie, o el descenso en el consumo de pescado y marisco en España, alertado recientemente por la patronal conservera Anfaco.
Las mariscadoras y mariscadores gallegos, que han visto reducir sus ingresos drásticamente, advierten que las ayudas son necesarias, pero no suficientes si no se abordan las causas estructurales del problema. Mientras tanto, la sostenibilidad de uno de los sectores más emblemáticos de Galicia pende de un hilo.
El marisqueo en Galicia ha sido tradicionalmente una actividad dominada por mujeres, conocidas como mariscadoras, quienes han desempeñado un papel fundamental en la economía y cultura de la región. Sin embargo, en los últimos años, este sector enfrenta una crisis sin precedentes debido a múltiples factores que amenazan su sostenibilidad y el sustento de miles de familias.

Factores que contribuyen a la crisis del marisqueo en Galicia:
- Cambio climático: Las condiciones meteorológicas extremas, como lluvias torrenciales y olas de calor, han alterado la salinidad y temperatura del agua en las rías gallegas, provocando una alta mortandad en especies como la almeja y el berberecho.
- Contaminación: Los vertidos industriales y agrícolas han incrementado los niveles de contaminación en las rías, afectando negativamente la salud de los ecosistemas marinos y reduciendo la calidad y cantidad del marisco disponible.
- Especies invasoras: La proliferación de especies como el cangrejo azul, originario del Atlántico occidental y del Golfo de México, ha supuesto una amenaza adicional al depredar crustáceos locales de alto valor comercial.
- Proyectos industriales: La aprobación de proyectos como la planta de celulosa de Altri en Lugo y la reapertura de la mina de Touro en A Coruña han generado preocupación entre las mariscadoras y ecologistas, quienes temen que estas iniciativas puedan agravar la contaminación y afectar aún más los bancos marisqueros.
Testimonios de las mariscadoras:
- María del Carmen Besada Meis, de la asociación de pescadores San Martiño, ha señalado que el cambio climático y el aumento de las lluvias, que reducen la salinidad del agua, son factores clave en la disminución de las poblaciones de marisco.
- Por su parte, Mari Carmen Vázquez, patrona mayor de la cofradía de Lourizán, ha expresado su preocupación: “La situación es desesperada y ya no nos preocupan tanto las pérdidas en esta campaña de Navidad sino el próximo año y futuro del sector extractivo”.
Impacto socioeconómico:
La crisis del marisqueo afecta directamente a más de 3.000 familias en Galicia que dependen de esta actividad. La reducción en las capturas ha llevado a pérdidas económicas significativas, poniendo en riesgo la continuidad de una tradición centenaria y la economía de numerosas comunidades costeras.
Medidas solicitadas por el sector:
Las mariscadoras y las cofradías han solicitado a las autoridades:
- Declaración de zona catastrófica: Debido a la magnitud de la crisis, se ha pedido al Gobierno central que declare las áreas afectadas como zonas catastróficas para acceder a ayudas y recursos que permitan mitigar los efectos negativos.
- Regeneración de bancos marisqueros: Implementar medidas efectivas para la recuperación y protección de los bancos de marisco, garantizando su sostenibilidad a largo plazo.
- Control de especies invasoras: Desarrollar planes de gestión para controlar y erradicar especies invasoras que amenazan las especies autóctonas y el equilibrio ecológico de las rías.
- Revisión de proyectos industriales: Evaluar el impacto ambiental de nuevos proyectos industriales y su compatibilidad con la conservación de los ecosistemas marinos y la actividad marisquera.
La crisis del marisqueo en Galicia es un problema complejo que requiere una respuesta integral y coordinada por parte de las autoridades, el sector marisquero y la sociedad en general. La implementación de medidas urgentes y efectivas es esencial para preservar una actividad que forma parte de la identidad gallega y sustenta a miles de familias en la región.