- La antigua planta de producción de abalón en Muros ha sido vendida por 1,9 millones de euros tras su subasta pública, marcando el fin de un proyecto pionero en Galicia.
La planta de producción de abalón en Muros, conocida como Galician Marine Aquaculture, ha sido adjudicada por 1,9 millones de euros en una subasta pública, poniendo fin a un ambicioso proyecto que aspiraba a posicionar a Galicia en el mercado internacional de este codiciado molusco.
El abalón (Haliotis spp.), también llamado oreja de mar, es un marisco de alto valor gastronómico, especialmente en la cocina asiática, donde se considera un manjar de lujo. Su carne es apreciada por su textura firme y sabor intenso, similar al de la vieira o el percebe. En países como China, Japón y Corea, el abalón alcanza precios elevadísimos en mercados y restaurantes, tanto en fresco como seco, donde se usa en platos exclusivos de la alta gastronomía.

El proyecto, que comenzó en 2003 como una spin-off de la Universidade de Santiago de Compostela, contó con una inversión superior a los 10 millones de euros y el respaldo de figuras destacadas como Rosalía Mera, cofundadora de Zara, quien llegó a poseer el 30% de la sociedad. Su objetivo era criar abalón en cautividad y exportarlo al mercado asiático, aprovechando el creciente interés por el producto.
A pesar de la avanzada tecnología empleada en la acuicultura del abalón, el negocio enfrentó dificultades desde el inicio. Uno de los principales retos era su lento crecimiento, ya que el molusco tarda varios años en alcanzar un tamaño comercial, lo que incrementa los costes de producción. En 2020, la empresa intentó diversificar su actividad con el cultivo de rodaballo, pero en 2023 un episodio de mortalidad masiva agravó aún más la situación, derivando en la declaración de concurso de acreedores y la subasta de sus instalaciones.
El complejo subastado incluye una nave con oficinas y laboratorio, así como una planta acuícola con un centenar de estanques para las distintas fases de crecimiento del abalón. Se encuentra ubicado en una parcela de casi 25.000 metros cuadrados en A Piela, Muros.
La venta de estas instalaciones marca el cierre de un capítulo en la acuicultura gallega. Queda por ver si los nuevos propietarios retomarán la producción de abalón o si la planta se reconvertirá en otro tipo de explotación acuícola.