- El TSXG reconoce el derecho al cese de actividad de mariscadores a flote afectados por el cierre de bancos marisqueros por mortandad de bivalvos.
- .Tres sentencias del TSXG dan la razón a marineros de marisqueo a flote y obligan al Instituto Social de la Marina a reconocerles el derecho al paro por cese involuntario de actividad.
Un fallo judicial con enorme impacto para el marisqueo gallego
El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha dictado tres sentencias que pueden marcar un antes y un después para cientos de profesionales del marisqueo a flote en Galicia. El alto tribunal ha reconocido el derecho de tres marineros de la ría de Muros-Noia a percibir la prestación por cese de actividad, el conocido como “paro de los autónomos”, tras el cierre de los bancos marisqueros por causas de fuerza mayor.
La resolución llega en un momento especialmente delicado para el sector, castigado por la grave mortandad de bivalvos que afecta a buena parte de las rías gallegas y que está comprometiendo seriamente la viabilidad económica de numerosas embarcaciones.
El ISM denegó la prestación al considerar que podían seguir faenando
Los tres trabajadores, encuadrados en el Régimen Especial del Mar como autónomos, contaban con permisos para mariscar al rastro especies como vieira, volandeira, zamburiña y ostra, además de autorización para utilizar el arte de boliche.
Cuando en 2023 se cerraron los bancos marisqueros de Noia por circunstancias extraordinarias, solicitaron la prestación por cese de actividad. Sin embargo, el Instituto Social de la Marina (ISM) rechazó sus solicitudes alegando que podían continuar trabajando con el boliche y que, por tanto, el cese no era involuntario.
La Administración también sostuvo que los marineros ya habían percibido la prestación el año anterior y que no había transcurrido el periodo mínimo de 18 meses exigido para volver a acceder a ella.

El TSXG concluye que el cese fue claramente involuntario
El TSXG desmonta ambos argumentos.
En sus sentencias, el tribunal señala que, aunque existiera autorización para usar el boliche, esta actividad tenía un carácter residual y no constituía una alternativa real para mantener la actividad económica de los demandantes.
Además, recuerda que el boliche solo puede utilizarse durante julio, agosto y septiembre, precisamente cuando los bancos marisqueros permanecían cerrados.
Por ello, la Sala concluye que el cese de actividad fue “involuntario”, al estar provocado por circunstancias externas y ajenas a la voluntad de los marineros.
Un precedente jurídico de gran valor para todo el sector
Estas sentencias no solo benefician a los tres trabajadores afectados. También establecen un criterio judicial sólido que puede servir de apoyo a otros profesionales del marisqueo a flote que se encuentren en una situación similar.
En un contexto en el que la mortalidad masiva de almejas, berberechos y otros bivalvos está provocando cierres y restricciones, este pronunciamiento refuerza la protección social del sector.
El mensaje es claro: cuando la actividad se paraliza por causas ambientales y no existe una alternativa económica real, los marineros tienen derecho a la prestación.
Galicia afronta años difíciles para recuperar los bancos marisqueros
La Consellería do Mar ya ha reconocido que la recuperación de los recursos marisqueros no será inmediata. Según las estimaciones oficiales, podrían ser necesarios entre dos y cuatro años para restablecer niveles productivos suficientes.
Ante esta situación, la Xunta ha optado por prorrogar los planes de gestión vigentes más allá de 2026.
La decisión evidencia la gravedad de la crisis y la necesidad de medidas de apoyo que permitan garantizar la continuidad económica y social de las comunidades marineras.
El marisqueo a flote, un sector estratégico para las rías gallegas
El marisqueo a flote es una actividad esencial en zonas como Muros-Noia, Arousa, Pontevedra y Vigo. Genera empleo directo e indirecto y sostiene buena parte de la economía local ligada a la pesca, la comercialización y la hostelería.
Cuando los bancos marisqueros se cierran, el impacto se extiende a toda la cadena de valor.
De ahí la importancia de que el sistema de protección social responda con agilidad y con criterios ajustados a la realidad del sector.
Seguridad jurídica en plena crisis ambiental
Las resoluciones del TSXG aportan seguridad jurídica a un colectivo que atraviesa una de las etapas más difíciles de los últimos años.
En un escenario marcado por la mortandad de bivalvos, la caída de la producción y la incertidumbre sobre la recuperación de los recursos, el reconocimiento del derecho al cese de actividad supone un respaldo fundamental para muchas familias del mar.
La Justicia gallega ha dejado claro que la existencia de permisos complementarios no puede utilizarse para negar una prestación cuando esas autorizaciones no constituyen una alternativa económica efectiva.