La almeja babosa impulsa una campaña histórica en Ribeira

  • La campaña marisquera de Ribeira supera 1,5 millones de euros gracias a la almeja babosa, con 26 toneladas y precios por encima de 40 €/kg.
  • Ribeira cierra una de sus mejores campañas marisqueras: más capturas, precios altos y señales de recuperación en los bancos de almeja.

Un final de campaña con sabor a recuperación

La lonja de Ribeira vivió esta semana una de esas jornadas que el sector marisquero recuerda durante años. Con las últimas subastas de la temporada se cerró una campaña que deja cifras poco habituales en los últimos tiempos: más de 1,5 millones de euros de facturación y más de 26 toneladas de almeja babosa comercializadas.

Después de varios ejercicios marcados por la escasez de recurso, los bajos ingresos y la incertidumbre en los bancos marisqueros, los profesionales se marchan con sensaciones mucho más positivas. Las capturas respondieron, pero sobre todo lo hicieron los precios.

El resultado ha sido una de las mejores campañas recientes para el marisqueo a pie en Ribeira.

La almeja babosa vuelve a mandar en la rula

Si hay una especie que explica el éxito de la temporada es la almeja babosa, auténtica protagonista de las concesiones marisqueras de la zona.

Durante la campaña iniciada el 3 de noviembre se subastaron en la lonja:

  • 26.374 kilos de almeja babosa
  • 1.004.552 euros de facturación

La cifra prácticamente duplica la del año pasado, cuando apenas se superaron los 14.000 kilos.

El mercado también acompañó. Durante el mes de febrero se alcanzaron precios poco habituales en los últimos años, superando los 40 euros por kilo en varias jornadas. En la última subasta de la campaña:

  • Precio medio: 42,42 €/kg
  • •Precio máximo: 43,80 €/kg

Los compradores mantuvieron la presión hasta el último día, conscientes de que ahora deberán esperar hasta el próximo otoño para volver a encontrar este producto procedente de las concesiones de Ribeira.

La almeja roja gana peso en los bancos

Junto a la babosa, otra especie que sigue ganando protagonismo en los últimos años es la almeja roja.

Durante la campaña se extrajeron:

  • 22.526 kilos
  • 509.640 euros de facturación

El salto respecto a la temporada anterior es notable. Entonces apenas se alcanzaron las ocho toneladas.

En la última subasta los precios también reflejaron una demanda sólida:

  • Precio máximo: 33,40 €/kg
  • Precio medio: 22,65 €/kg

Para muchos mariscadores, esta diversificación del recurso está ayudando a estabilizar la actividad.

Otras especies: menos volumen, pero buen valor

Aunque con menor peso en la campaña, otras especies también aportaron ingresos a la rula.

  1. Carneiro
  • 2.666 kilos capturados
  • 36.521 euros de facturación
  • Precio máximo durante la campaña: 21,70 €/kg

La escasez del bivalvo ha provocado una revalorización en el mercado.

2. Almeja japónica

  • 236 kilos
  • 3.190 euros

3. Almeja fina

  • 51 kilos
  • 2.310 euros

Aunque residuales, estas capturas forman parte del equilibrio del ecosistema marisquero y del trabajo de diversificación del sector.

Un invierno difícil para trabajar en el mar

Pese al buen balance final, la campaña no estuvo exenta de dificultades. El invierno estuvo marcado por largos periodos de lluvia y mal tiempo, lo que impidió salir a faenar muchas jornadas.

Varios profesionales coinciden en que, de haber tenido más días de trabajo, las cifras podrían haber sido todavía mayores.

Aun así, el balance general deja un mensaje que hacía tiempo que no se escuchaba con tanta claridad en el sector: este año compensó.

Galicia: señales de recuperación en los bancos

El patrón de la agrupación de mariscadores de Ribeira, Suso Pego, reconoce que los resultados sorprendieron incluso dentro del propio sector.

Tras varios años complicados, el volumen de recurso encontrado en los bancos ha sido mayor de lo esperado.

Según explica, la campaña deja además un dato esperanzador: se observa presencia de cría en zonas donde no se trabajó esta temporada, lo que podría indicar una recuperación progresiva del ecosistema.

Sin embargo, la prudencia sigue siendo la norma entre los profesionales.

El marisqueo gallego lleva años enfrentándose a múltiples amenazas:

  • cambios ambientales
  • temporales intensos
  • presión sobre los recursos
  • irregularidad en las campañas

Por eso, aunque los datos de Ribeira invitan al optimismo, nadie en el sector se atreve todavía a hablar de normalidad.

Ahora toca cambiar de banco

Con el cierre de la campaña, las concesiones marisqueras de Ribeira permanecerán cerradas hasta el otoño para favorecer la regeneración del recurso.

Durante el mes de marzo, los profesionales se trasladarán a trabajar al banco de libre marisqueo conocido como Otras Zonas, una práctica habitual en el calendario del sector.

Este periodo también permitirá evaluar la evolución de los bancos y planificar la próxima campaña.

Un respiro para un sector acostumbrado a resistir

El marisqueo gallego lleva años moviéndose entre la incertidumbre y la resistencia. Campañas irregulares, mortalidad en algunas zonas y cambios en el clima han puesto a prueba a muchas cofradías.

Por eso el cierre de la temporada en Ribeira tiene un valor que va más allá de las cifras.

Más capturas, buenos precios y señales de vida en los bancos ofrecen algo que el sector necesita casi tanto como el propio recurso: confianza en el futuro.

Ahora la mirada está puesta en el próximo otoño.

Y en que el mar siga respondiendo.