Investigan si el gasoil del bateeiro hundido en O Grove iba a un narcosubmarino

  • La Guardia Civil investiga si los 11.000 litros de gasoil del bateeiro hundido en O Grove estaban destinados a abastecer un narcosubmarino.
  • El hundimiento de un bateeiro en O Grove con 11.000 litros de gasoil abre una investigación por posible abastecimiento a un narcosubmarino en la ría de Arousa.

Un naufragio que dispara todas las alarmas en la ría de Arousa

El hundimiento del barco bateeiro Nueva Santa Irene en aguas de O Grove ha activado una investigación de calado en el litoral gallego. La Guardia Civil trata de esclarecer si los al menos 11.000 litros de gasoil que transportaba la embarcación estaban destinados a una operación de narcotráfico marítimo, posiblemente vinculada al abastecimiento de un narcosubmarino en el Atlántico.

El suceso se produjo en la tarde del martes, en plena jornada de mal tiempo, con el sector mejillonero completamente paralizado y sin condiciones para trabajar en bateas. Pese a ello, el barco navegaba cargado con bidones de combustible, una circunstancia que ha levantado un fuerte recelo policial.

Una singladura sin explicación coherente

A bordo del Nueva Santa Irene viajaban tres tripulantes: dos vecinos de Rianxo y un ciudadano extranjero. Tras ser rescatados y ya en tierra, no supieron ofrecer explicaciones claras ni coherentes sobre el objetivo de la singladura, realizada de noche y en condiciones adversas.

El barco había zarpado de Rianxo sobre las 15.00 horas y se hundió alrededor de las 18.40, cuando se encontraba en el polígono de bateas frente al puerto de Meloxo, ya en la bocana de la ría de Arousa, refugiado junto a una batea.

 cargamento incompatible con la actividad mejillonera

El hallazgo de 11 bidones de gasoil, y la posibilidad de que fueran 12, elevando el volumen total hasta 12.000 litros, resulta incompatible con cualquier actividad ligada al mejillón. No solo por el mal tiempo, que impedía faenar, sino por el peso y el riesgo que supone transportar tal cantidad de combustible en un bateeiro antiguo, de madera y con varias décadas de servicio.

Fuentes del sector subrayan que ningún barco de estas características zarparía para trabajar en bateas cargado con semejante volumen de gasoil, lo que refuerza la idea de que el transporte del combustible era el verdadero objetivo del viaje.

El gasoil y la hipótesis del narcosubmarino

Uno de los elementos clave de la investigación es el tipo de combustible. Las narcolanchas rápidas y planeadoras utilizan gasolina, por lo que quedan descartadas como posibles receptoras del cargamento.

La atención se centra así en los narcosubmarinos, que sí emplean gasoil y requieren grandes cantidades para completar largas travesías. Según fuentes policiales, una carga de este volumen permitiría a una de estas naves emprender el viaje de regreso a Sudamérica tras haber descargado droga en Europa, una práctica cada vez más habitual en este tipo de operativas.

Un barco viejo con un pasado poco claro

El historial del Nueva Santa Irene añade más sombras al caso. Hasta hace menos de cinco años perteneció a un armador de A Illa de Arousa y entonces se llamaba Dous Cartarola. Fue vendido para renovar la flota y, según el sector, estaba destinado a salir de Galicia rumbo al norte de África, reconvertido para la pesca del pulpo.

Sin embargo, nunca abandonó la comunidad y reaparece ahora en una jornada de temporal, con el sector mejillonero parado y cargado con miles de litros de combustible listos para ser transferidos.

Investigación abierta y pruebas aún insuficientes

Por ahora, la Guardia Civil reconoce que no existen indicios suficientes para formular imputaciones firmes. La investigación se mueve entre los hechos objetivos —el cargamento, la ruta, la meteorología, la falta de explicación— y la llamada inteligencia policial, que apunta a una finalidad ilícita.

La gran incógnita sigue siendo quién debía recibir el gasoil y mediante qué medio, una pregunta a la que los tripulantes no han sabido, o no han querido, responder.

Un nuevo episodio en la presión del narcotráfico sobre el sector del mar

El caso del Nueva Santa Irene vuelve a situar a la ría de Arousa en el foco de las investigaciones sobre la logística del narcotráfico marítimo. Embarcaciones vinculadas históricamente a la acuicultura aparecen ahora como posibles piezas de una cadena ilegal que aprovecha el conocimiento del mar y del litoral gallego.

La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas diligencias que permitan confirmar si este naufragio fue un accidente fortuito o un eslabón más en las rutas del narcotráfico internacional por mar.