Incautan 124 kilos de vieira en un operativo contra el furtivismo en Ferrol

  • Incautados 124 kilos de vieira y 1,5 kilos de centolla en un operativo contra el furtivismo en la ría de Ferrol, una amenaza creciente para el marisqueo gallego.
  • Un operativo en Punta Redonda (ría de Ferrol) permitió devolver al mar 124 kilos de vieira y 1,5 kilos de centolla extraídos ilegalmente. El furtivismo sigue siendo una de las mayores amenazas para los recursos marinos de Galicia.

Incautan 124 kilos de vieira en un operativo contra el furtivismo en Ferrol

La lucha contra el furtivismo vuelve a dejar al descubierto una realidad que preocupa cada vez más al sector pesquero y marisquero gallego. Un nuevo operativo desarrollado en Punta Redonda, en la ría de Ferrol, se saldó con la incautación de 124 kilogramos de vieira y 1,5 kilogramos de centolla, además de diverso material empleado para la extracción ilegal de recursos marinos.

La intervención fue realizada por la Unidad Operativa (U.O.) de Ferrol con el apoyo de la embarcación auxiliar del “Ría de Vigo”, permitiendo recuperar los ejemplares antes de que entrasen en el circuito ilegal de comercialización.

Todo el marisco intervenido, al encontrarse todavía en condiciones de supervivencia, fue devuelto al mar, mientras que los agentes también decomisaron varios salabardos y un saco de lona inflable, material habitualmente utilizado para transportar capturas obtenidas de forma clandestina.

Un nuevo golpe al furtivismo en las costas gallegas

La actuación vuelve a poner de manifiesto que el furtivismo continúa siendo uno de los grandes problemas del litoral gallego.

Aunque la extracción ilegal suele asociarse a pequeños decomisos, la realidad es que operaciones como la de Punta Redonda evidencian que detrás de muchas actuaciones existe una actividad organizada que puede causar importantes daños sobre los bancos marisqueros.

En este caso, los 124 kilos de vieira representan una cantidad muy significativa, especialmente tratándose de una especie sometida a una estricta regulación sanitaria y pesquera debido a la presencia periódica de biotoxinas y a la necesidad de proteger el recurso.

El furtivismo: un problema del que el sector pide hablar más

En los últimos meses, mariscadores y pescadores gallegos vienen alertando de la disminución de capturas y de la escasez de producto en numerosas zonas de Galicia.

Los factores que más habitualmente se citan son:

  • El cambio climático y el aumento de la temperatura del agua.
  • Los episodios de lluvias extremas y cambios de salinidad.
  • La presencia de depredadores naturales.
  • Las enfermedades que afectan a moluscos y crustáceos.
  • La pérdida de productividad de algunos bancos.

Sin embargo, numerosos profesionales consideran que existe un factor del que apenas se habla públicamente: el furtivismo.

Las organizaciones del sector llevan años reclamando que se visibilice mucho más el impacto económico y ambiental que provoca la extracción ilegal de marisco y pescado, ya que las capturas furtivas nunca aparecen reflejadas en las estadísticas oficiales de desembarques, pero sí reducen directamente la disponibilidad del recurso.

¿Cuánto influye realmente el furtivismo?

No existe actualmente un porcentaje oficial que permita cuantificar con exactitud qué parte de la pérdida de producción corresponde exclusivamente al furtivismo, ya que, por su propia naturaleza, se trata de una actividad clandestina.

No obstante, diversos estudios científicos y organismos vinculados al control pesquero coinciden en que la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) representa aproximadamente entre un 10 % y un 20 % de las capturas mundiales, aunque en determinadas pesquerías y recursos concretos el porcentaje puede ser considerablemente superior.

En Galicia, los expertos coinciden en que el impacto del furtivismo varía enormemente según la especie, la zona y el momento del año, por lo que sería incorrecto atribuir un porcentaje único frente a otros factores como el cambio climático o las enfermedades.

Lo que sí comparte el sector es una idea: cuando un banco marisquero ya se encuentra debilitado por causas naturales, cada extracción ilegal multiplica el problema, dificultando todavía más su recuperación.

Un perjuicio económico para toda la cadena

Las consecuencias del furtivismo van mucho más allá de la pérdida del recurso.

Cada kilo extraído ilegalmente supone:

  • Menores ingresos para mariscadores y pescadores autorizados.
  • Reducción de producto disponible en las lonjas.
  • Competencia desleal para quienes cumplen la normativa.
  • Riesgos sanitarios al comercializar productos fuera de los controles oficiales.
  • Pérdidas económicas para cofradías y administraciones.

Además, cuando el producto acaba en canales clandestinos, desaparece toda la trazabilidad que garantiza la seguridad alimentaria.

La vigilancia continúa siendo clave

Operativos como el desarrollado en Punta Redonda demuestran la importancia del trabajo de vigilancia que realizan los servicios de inspección y las unidades especializadas.

La rápida actuación permitió devolver al mar toda la vieira y la centolla intervenidas, favoreciendo la conservación del recurso y evitando su comercialización ilegal.

Desde el sector insisten, no obstante, en que la vigilancia debe mantenerse de forma constante y reforzarse en aquellas zonas donde la presión furtiva resulta especialmente elevada.

La recuperación de 124 kilos de vieira y 1,5 kilos de centolla en la ría de Ferrol constituye mucho más que una intervención puntual.

Es un nuevo recordatorio de que el furtivismo continúa siendo una amenaza real para la sostenibilidad del marisqueo gallego y para la economía de miles de familias que viven del mar. Mientras las poblaciones de numerosas especies sufren la presión del cambio climático, las enfermedades o las alteraciones ambientales, combatir la extracción ilegal sigue siendo una de las herramientas más eficaces para proteger un recurso que pertenece a todos.