Incautados 227 kilos de sardina sin declarar en Baio

  • La Guardia Civil intercepta en Baio un transporte con 227 kg de sardina no declarada, presuntamente procedente del puerto de Corcubión.

Interceptado un cargamento ilegal de sardina en la AC-552

Un nuevo caso de irregularidades en el transporte de pescado ha saltado a la luz en la costa coruñesa. El Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil se incautó este fin de semana de 227,5 kilos de sardina sin declarar tras inspeccionar un camión refrigerado detenido en el arcén de la carretera AC-552 a su paso por Baio, en el municipio de Zas.

Peso real muy superior al declarado en las guías

Los agentes, al percatarse de la presencia del vehículo, procedieron a identificar al conductor y solicitar la documentación de la carga. Aunque el albarán indicaba un volumen determinado, a simple vista los palés con cajas de sardinas parecían exceder notablemente lo declarado. Por ello, se ordenó al transportista desplazarse hasta la lonja del puerto de A Coruña, donde se verificó el peso exacto en báscula.

El resultado fue claro: 227,5 kilos más de lo autorizado, equivalentes a unas 19 cajas adicionales de sardina. Dada la diferencia, se procedió a incautar el excedente, quedando depositado en la lonja herculina.

Destino solidario para el pescado decomisado

El producto confiscado no acabará desperdiciado. Siguiendo el protocolo habitual en estos casos, la sardina fue entregada al Banco de Alimentos Rías Altas, que se encargará de su redistribución social tras comprobar que cumple las condiciones sanitarias adecuadas.

Origen de la carga: el puerto de Corcubión

Aunque la investigación sigue en marcha, las primeras informaciones apuntan a que la sardina procedía del puerto de Corcubión, uno de los enclaves habituales para la descarga de este recurso en plena campaña de verano. La mercancía estaba destinada, presuntamente, a su distribución en mercados locales o regionales, aunque la omisión de kilos en las guías oficiales plantea serias dudas sobre la trazabilidad del producto.

Economía sumergida y presión sobre la flota

Este tipo de fraudes, aunque puntuales, dañan gravemente la imagen del sector pesquero artesanal y agravan la presión sobre la flota legalmente establecida. La sardina es una de las especies más vigiladas en Galicia, especialmente en temporada alta, cuando los precios suben y la demanda se dispara.

El control del transporte es fundamental para garantizar la transparencia en las transacciones en lonja, el cumplimiento de los cupos de pesca y la trazabilidad exigida tanto por las normativas europeas como por los consumidores. Irregularidades como esta ponen en riesgo la sostenibilidad del recurso, fomentan la competencia desleal y erosionan la confianza en el sector.