- Un viejo barco bateeiro destinado al desguace se hunde en el puerto de Rianxo sin causar vertidos ni afecciones ambientales.
- Un viejo bateeiro destinado al desguace se hundió en el puerto de Rianxo. Protección Civil y Policía Local comprobaron que no hubo fugas de fuel ni vertidos.
Un viejo barco bateeiro destinado al desguace se hundió esta mañana en el puerto de Rianxo, obligando a activar las comprobaciones habituales ante un incidente de estas características en una zona portuaria vinculada a una intensa actividad marítima y marisquera.
El hundimiento movilizó a efectivos de Protección Civil y de la Policía Local, que se desplazaron hasta el punto afectado para asegurar la zona y comprobar las posibles consecuencias del incidente.
La principal preocupación en un caso de estas características pasa por determinar si el buque mantiene combustible, aceites u otros elementos susceptibles de provocar contaminación en el medio marino. Las primeras comprobaciones realizadas en el lugar descartaron, al menos inicialmente, este tipo de afecciones.
El barco estaba destinado al desguace
El buque hundido era un viejo bateeiro que se encontraba destinado al despezamento, por lo que ya no desarrollaba actividad productiva.
Los bateeiros forman parte de la imagen característica de las rías gallegas y de una flota estrechamente vinculada al cultivo y extracción del mejillón. Aunque en este caso se trataba de una embarcación fuera de servicio y pendiente de desguace, su presencia en una zona portuaria obliga a extremar las precauciones cuando se produce un accidente o hundimiento.
La pérdida de flotabilidad de una embarcación de estas características puede generar distintos riesgos: desde obstáculos para la navegación hasta posibles fugas de combustible, lubricantes o residuos acumulados en el interior del casco.
Por este motivo, una de las primeras actuaciones tras conocerse el hundimiento fue comprobar el estado de la zona y descartar indicios de contaminación.

Sin fugas de fuel ni otros vertidos
Dos voluntarios de Protección Civil de Rianxo se desplazaron hasta el punto del hundimiento a bordo de la lancha de la agrupación.
Durante la inspección pudieron comprobar que no se habían producido fugas de fuel ni otro tipo de vertidos asociados al hundimiento.
Este dato resulta especialmente relevante en un entorno como el de Rianxo, integrado en la ría de Arousa, donde la actividad marítima, el marisqueo y la acuicultura tienen un peso destacado.
La ausencia de contaminación permite reducir de forma considerable el impacto ambiental inmediato del incidente, aunque la situación del pecio y las actuaciones posteriores deberán determinarse conforme a los procedimientos aplicables a una embarcación hundida en zona portuaria.
Una incidencia con impacto limitado
La intervención de Protección Civil y Policía Local permitió asegurar el área y realizar una primera valoración sobre el terreno.
En este tipo de incidentes, además de la seguridad de las personas y de la navegación, la atención se centra especialmente en evitar que un hundimiento termine convirtiéndose en un problema ambiental. La presencia de hidrocarburos o residuos podría afectar a las aguas portuarias y, dependiendo de las circunstancias, extender sus efectos hacia zonas de actividad marisquera o acuícola.
En este caso, las comprobaciones realizadas tras el hundimiento no detectaron afecciones ambientales ni vertidos, lo que limita de manera importante el alcance del incidente.
Rianxo, dentro de una ría especialmente vinculada al mar
El suceso se produce en Rianxo, en el entorno de la ría de Arousa, uno de los espacios marítimos de mayor importancia económica y productiva de Galicia.
La actividad bateeira forma parte del paisaje habitual de esta ría y está directamente relacionada con una de las principales producciones marinas gallegas: el mejillón.
Precisamente por la elevada concentración de actividad marítima, cualquier incidente que afecte a una embarcación dentro de un puerto requiere comprobar rápidamente sus posibles consecuencias sobre el medio y sobre las actividades que dependen de unas aguas en buenas condiciones.
En esta ocasión, la primera inspección realizada tras el hundimiento permitió descartar la existencia de fugas de combustible u otros vertidos.
Pendientes de las actuaciones sobre la embarcación
El hundimiento de un barco destinado al desguace abre ahora la fase correspondiente a las actuaciones necesarias sobre la embarcación, incluida la valoración de su situación dentro de la zona portuaria y de las medidas que puedan ser necesarias para garantizar la seguridad.
Por el momento, el dato más relevante tras el incidente es que no se han detectado vertidos de fuel ni otras afecciones ambientales.
Un viejo bateeiro ha quedado bajo las aguas del puerto de Rianxo, pero la rápida comprobación realizada sobre el terreno permitió descartar, en esta primera valoración, uno de los principales riesgos asociados al hundimiento de una embarcación: la contaminación del medio marino.