Galicia regula la venta de demasías del marisqueo

  • La Xunta presenta el borrador que permitirá comercializar los excedentes marisqueros en primera venta y reinvertir los ingresos en la mejora del sector.

Las ‘demasías’ marisqueras podrán venderse legalmente

El sector marisquero gallego podría contar en breve con un nuevo instrumento para mejorar su sostenibilidad económica. La Xunta viene de presentar al sector el borrador de una nueva orden que permitirá regularizar y dotar de transparencia a la venta de las llamadas “demasías”, los excedentes que se generan en la clasificación del marisco, hasta ahora sin encaje normativo para su comercialización directa.

Se trata de una demanda histórica de las cofradías, que buscan que estos recursos, en lugar de descartarse o perder valor, puedan venderse legalmente en primera venta, con la condición de que los ingresos se reinviertan nos propios bancos marisqueros.

Un paso más en la gestión transparente del marisqueo

La propuesta normativa fue presentada por la directora general de Desarrollo Pesquero, Marta Villaverde, en un encuentro con representantes de las federaciones de cofradías de Galicia. Esta medida da continuidad a la reforma de la Ley de Cofradías aprobada a comienzos de año, que ya abría la puerta la esta posibilidad. Ahora, el borrador de la orden concreta como, cuanto y para que se podrá vender.

La nueva regulación establece que la gestión de las demasías quedará en manos de las cofradías, que deberán incluirla nos sus planes anuales. Entre otras cosas, el texto define que se entiende por demasías, cuál será su destino, que requisitos deben cumplirse para su venta y quién será el titular de la facturación.

Beneficio directo para los bancos marisqueros

El punto clave de la orden es que los ingresos obtenidos por la venta de estos excedentes deberán revertir en el sector, especialmente nos propios bancos marisqueros. La Xunta propone que se destinen a cubrir gastos de los planes de gestión, como:

  • Compra de semilla.
  • Vigilancia de los bancos.
  • Supervisión técnica.
  • Acondicionamiento previo a la venta.

Este enfoque permitiría reforzar la sostenibilidad económica y ambiental de las zonas marisqueras, muchas de ellas dependientes de este recurso para su economía local.

Flexibilizar horarios y revisar criterios de acceso

Durante la misma reunión también se abordaron otras cuestiones relevantes para lo día a día del sector, como la propuesta de modificación del artículo 147 del Decreto de artes, que busca flexibilizar los horarios de marisqueo. La propuesta mantendría el máximo de 5 horas diarias, pero eliminaría la obligatoriedad de que se inicien con el bajamar o con la salida del sol, dando más margen de organización a las mariscadoras y mariscadores.

También se habló de modificar el baremo que regula el acceso a las plazas para marisqueo a pie, un aspecto especialmente sensible para las cofradías más pequeñas. Las federaciones comprometieron a presentar una propuesta de mejora inicial.

Una oportunidad para profesionalizar y fortalecer el marisqueo

No contexto de crisis climática, presión extractiva e inestabilidad del comprado, medidas cómo esta pueden marcar la diferencia para el futuro del marisqueo gallego, especialmente en las rías y zonas costeras donde el marisqueo a pie es una de las pocas fuentes estables de ingresos.

Regularizar la venta de las demasías permitirá aprovechar recursos que ya existen, pero que no se podían gestionar legalmente, profesionalizar la gestión de las cofradías y reforzar la transparencia en las ventas, mejorando tanto a trazabilidade como la percepción pública del sector.

Menos desperdicio, más rendimiento

La propuesta de regularización de las demasías encaja en un modelo de economía circular y de gobernanza compartida, donde los recursos locales se gestionan desde el territorio y con retorno directo para quien los trabaja.

Si finalmente se aprueba y aplica con consenso, Galicia podría convertir un residuo en un recurso, reforzar la viabilidad del marisqueo artesanal y avanzar hacia una gestión más eficaz, justa y sostenible de su litoral.